Capitulo IX

3303 Palabras
En la noche al llegar a la mansión Rose entro a la cocina para comer algo antes de irse a dormir, Mileidy que parecía acecharla con la mirada se acerco a ella tímidamente, Rose supuso que era por lo que había visto aquella tarde y no se equivocaba. —Señorita Luna, le deje su almuerzo en la nevera por si quería comer más tarde –Le sonrió Mileidy, acercando despacio viendo que nadie seguía a Rose para hablar del tema, Rose parecía reírse por dentro. —Muchas gracias Mileidy, cuéntame ¿Hay otra cosa que te preocupa? –Mileidy avergonzada dándose cuenta de que su comportamiento inusual había sido notorio sintió algo de vergüenza. —Bueno de hecho si señora Luna. —Si es por lo de esta mañana ni te preocupes yo solo vengo a vivir aquí por un tiempo, no me interesan mucho las relaciones que tengan en esta mansión. De todas formas aquí todo el mundo me odia. —Yo creo que su abuela le tiene bastante aprecio, solo que se hace la difícil. —Prácticamente me echo de aquí a penas me vio así que no lo creo. —Es una señora mayor vera que poco a poco aprenderá a vivir con usted y le tomara cariño. —Prefiero concentrarme en otras cosas por los momentos que rogarle cariño a una abuela que nunca ha estado para mí, pero bueno disculpa si hablo de mas es solo que no tengo nadie con quien desahogarme en esta casa. —Lo entiendo, yo tampoco hablo con demasiadas personas. —Me imagino que a lo largo de tu vida has hecho amistades. —La verdad la única amistad que tengo es como mi mama porque a penas termine mis estudios me vine a trabajar a esta casa. — ¿Y no has pensando en continuar con tus estudios? —Bueno la verdad es que si pero con lo que gano no creo que me alcance para mucho. — ¿Y que querrías hacer? –Rose coloco su plato y comenzó a comer en la mesa de la cocina que solo las de servicio parecían utilizar. —Bueno la verdad no quisiera interrumpir su comida si quiere la dejo comer tranquila. —Para nada, siéntate y conversamos mejor, seria bueno conversar con alguien de vez en cuando en esta casa. —Bueno –Mileidy se sentó en frente de Rose sin saber a dónde mirar —Yo quisiera estudiar odontología, por eso no la puedo estudiar ya que es una carrera costosa. —Entiendo ¿Por qué odontología? —No lo sé –Rio Mileidy despreocupadamente —Me llama la atención esa parte de la medicina. —Entiendo ¿Y si yo te la pagara crees que si la terminarías? –Mileidy pareció sorprenderse. —Para nada aceptaría eso que vergüenza, la señora Ferreira pagándome los estudios. — ¿Por qué no? Eres empleada en esta casa desde hace años junto con tu mama tengo entendido. —Bueno yo comencé este año a trabajar aquí porque vivía con mi abuela, ahora que ella está enferma pues a mi mama le toco cuidarla. —Supongo que parte de tu sueldo se lo das a ella. —Casi todo. —Que injusto que solo tengas que limitarte a trabajar aquí y yo no soy una persona que esté de acuerdo con las injusticias así que investiga cuánto cuesta la carrera de odontología, yo te la pagare. — ¿En serio? Sería un sueño… Pero no creo que la señora Catalina este de acuerdo con eso podría generar problemas. —Entonces que sea un secreto entre ambas –Mileidy sonrió, ya no parecía tan incómoda con Luna —A menos que le quieras decir a Fabián –Rose puso una cara picara haciendo que Mileidy se sonrojara al pensar en el —Es un chico guapo. —Sí lo es –Susurro Mileidy. — ¿Te trata bien? —Sí, el siempre ha sido muy respetuoso conmigo, no me quejo y bueno ya le deje claro que bueno yo trabajo aquí y que le tengo mucho respeto a esta familia como para pensar en algo mas allá. —No tendría nada malo si así fuera –Mileidy parecía sorprenderse con la opinión de Luna ya que esperaba un reproche o que al pagarle la carrera la odontología le pediría que se alejase de Fabián, porque nadie querría que alguien de los Ferreira estuviera con alguien de clase menor, pero Luna no parecía ser así —Solo ten cuidado, conócelo bien antes mira que hay muchos imbéciles por ahí, que te lo digo yo que he conocido a unos cuantos –Rose recordó la escena de besos en el rio entre ella y Marcos —A veces están donde menos te lo esperas, parecen malas jugarretas del destino. —Alguna vez me tiene que contar esas historias señorita Luna –Mileidy miro el colla de Rose —Lindo collar –Rose miro su collar. —Sí, le tengo bastante aprecio, me trae lindo recuerdos. — ¿De algunas de esas jugarretas? —Si –Bajo la mirada Rose y la curiosidad de Mileidy aumento. — ¿Y cómo le ha ido en la empresa? —Por los momentos nada mal –Rose sonrió triunfante —Pero veremos qué pasa en este nido de serpientes –Mileidy sonrió. —Tenga cuidado con Fabiana, es algo… —Sangrona –Mileidy rio, se tapo la boca cuando pensando que Luna la podía juzgar. —Tranquila, a mi me cae igual de mal que tu –Y solo pensar que ella estaba con el chico con el que Rose estaba ilusionada hace un par de semanas sol le producía celos —Bueno voy a dormir, un placer hablar con usted. Rose subió a su habitación luego de lavar su plato, mientras Mileidy fantaseaba con estudiar su carrera y al fin salir de esa vida en la que se tenía que conformar con ser una empleada de servicio. Rose subió las escaleras y vio a su abuela sentada en la habitación que parecía estarla esperando. —Buenas noches –Dijo sombríamente. —Buenas noches abuela ¿Te equivocaste de habitación? —No, yo conozco perfectamente mi casa, gracias… Me dijeron que te vieron hoy en la empresa. — ¿Si y? Dije ayer que iría. —No pierdes el tiempo ¿Cierto? —No vine a esta casa porque esté interesada en el dinero, vine a buscar una familia y tomar el mando por mis padres, pero veo que la familia aquí esta podrida. —Más respeto señorita, no permitiré que nadie venga a esta casa a insultar a mi familia. —Parece que no tenemos el mismo concepto de familia, abuela. Porque la familia no se abandona por 10 años. —Bueno, déjame recordarte quien mato a tus padres. — ¿Vas a seguir con eso abuela? Que fastidio. —Mejor ni me llames así que vergüenza decir que eres mi nieta, solo vengo a advertirte que ni se te ocurra hacer algo extraño con mi empresa o hallare algún modo de que te quedes en la calle –Rose rio. —La única que puede dejarte en la calle aquí soy yo abuela, así que será mejor que me tientes a empezar a tomar represalias legales ahora si no vienes a decirme nada bueno lo mejor será que te vaya –La abuela de Luna salió de la habitación con presunción. —Buenas noches –Dijo. —Buenas noches. Por la mañana Rose antes de ir a la empresa decidió preguntarle algunas cosas a Mileidy de la relación de Fabiana y Marcos, habían cosas por las que tenia curiosidad. —Mileidy ¿Tu sabrás cuanto tiempo llevan de novios estos dos? — ¿Marcos y Fabiana? No mucho unos 6 meses aunque creo que llevaban una relación a escondidas desde antes — ¿Y ya planean casarse teniendo tan poco? —Mmm bueno según tengo entendido hay interés de que las empresas mas poderosas se junten aprovechando esta unión amorosa asi que creo que a ambos los están presionando pero Fabiana no parece molesta por eso, al contrario dice que ya es hora. — ¿Por qué tenían una relación a escondidas? —La primera vez los abuelos de ustedes tanto la señora Catalina como el señor Pedro se pusieron furiosos ya que solo pensaban que Marcos estaba utilizando a la señorita Fabiana para sacarle información de su empresa, poco a poco fue que empezaron a darle la oportunidad de conocerlo pero bueno el señor Don Pedro se puso más malito. — ¿Es cierto que se lo quieren traer a esta casa? —Pues si, sería una buena idea que la viera siempre ha querido verla. — ¿A mí? ¿Y por qué nunca me ha ido a visitar? —Porque nunca deje que te visitara –La abuela de Luna bajaba por las escaleras — ¿Por qué voy a dejar que visite a la mujer que provoco el accidente de su hijo? No tiene ningún sentido –Catalina provocaba cada vez mas a Luna para que se fuera de una buena vez —No tiene sentido que se encariñe con alguien como tu –Rose no entendía porque tanto odio, pero estaba decidida a quedarse para encontrar al asesino de Luna —Y hazme el favor de dejar de estar chismeando con el servicio –Mileidy puso cara apenada saliendo de la sala apenas tuvo oportunidad. —Solo quiero conocer a mi familia, es todo pero al parecer ya ni eso, mejor me voy a la empresa, aun tengo muchas ganas de conocer todo acerca de ella cuando tome el mando. —Si mejor te vas, solo me quitas la paz. Al salir Rafael la estaba esperando. — ¿Por qué vienes con esa cara? Ya iba a tocar la puerta pensando que te habías quedado dormida de nuevo. —Catalina que sabe los métodos para ponerme de mal humor. —Catalina es muy buena en eso ¿Qué te dijo esta vez? —Lo mismo de siempre que soy la asesina de su hijo. — ¿Aun con eso? Nunca entendí porque tenerle tanto rencor a una niña de tan solo 10 años que iba jugando. —Yo tampoco, era solo una niña. —En fin ¿Lista para irnos? —Claro que si –Ya en el auto Rose pensó en comentarle sus dudas pero de manera no tan directa. —Por cierto Rafael sabes que tengo algunas dudas respecto pues al accidente de mis padres no sé si tu sabes algo mas al respecto. — ¿Cómo que quieres saber? —Tú crees que haya la posibilidad de que… — ¿Haya sido provocado? –Rose se quedo callada ya que no quería llegar a ese punto tan pronto —Tuve esa duda por mucho tiempo pero la policía nunca llego a saber nada. —Otra cosa ¿Sera que podemos pasar por la comisaria? Necesito saber si la policía tiene más pistas del cuerpo de mi amiga. —Seguro, y bueno ¿A qué se debe tu duda? —No lo sé, es que según me contaste casualmente tuvieron el accidente la noche que escaparon juntos. — ¿Crees que alguien los quería ver separados? —Para empezar ¿Quién podría beneficiarse de su muerte? —Bueno los principales beneficiaros serian tus primos y tu tío en todo caso, ya que con lo viejo que están tus abuelos, le corresponderían más del 25% que es lo que tienen en la empresa. Pero también la famosa empresa Lidery le habia ofrecido a Clyzer un negocio el cual Clyzer rechazo al no ver modelos suficientemente buenos en su línea así que quizá me enfocaría en ellos pero bueno yo hice todo lo que pude por averiguar algo en su momento y nunca conseguí algo al respecto así que creo que quizá fue algo que simplemente paso y nunca entenderemos porque –Rose pensaba en Marcos quizá su padre había hecho algo para vengarse de los Ferreira que había llegado demasiado lejos, el hecho es que cualquiera podría ser sospechoso en estos momentos hasta el mismo Rafael con su exceso de amabilidad podrías estar ocultando algo, ya en esos momentos Rose no sabía que creer. —Pero bueno concentrémonos en estos momentos en sacar adelante la empresa de tu padre. Mientras tanto Marcos desayunaba con Fabiana rápidamente para irse a la empresa a la cual llego tarde, su mejor amigo Calem. —Te estaba esperando, pensé que llegarías más temprano, quería saber que harías con la colección –Calem trabajaba para Marcos desde hace tiempo, era como su asistente pero la verdad es que Calem solo hacia cosas bastante básicas, Marcos lo sabia pero no le importaba ya que igual era un compañero en todo lo que hacía. —Sinceramente no sé, sigo en la espera de que me infiltrado me de algo. — ¿Qué paso con la prima de Fabiana? —Nada, no la he visto más, pero en cuanto la vea me va a escuchar- — ¿Por qué? Ya déjala en paz si no quieres tener problemas con Fabiana. —Porque esto no se quedara así y ella no arruinara mis planes de poner mis manos en Clyzer. —Espero que sea eso y que realmente no le quieras poner las manos encima a ella. —También, lo tengo que admitir. — ¿Qué? No Marcos será mejor que salgas de allí. —Tengo deseos por ella lo tengo que admitir pero es algo simplemente c****l. —Bueno no se amigo será mejor que calmes esos deseos si no quieres arruinar todo con Fabiana mira que no le has aguantado por nada. —Esa noche que entre a su habitación quería tocarla, acariciarla… Hasta que se despertó y ella misma me recordó lo víbora que es. —Pero es una víbora que te fascina al parecer. —Si no que me pasa, me pondré trabajar. Rose que se encontraba en la empresa pidió su propia oficina, esa misma tarde había una reunión y todos al fin verían la colección nueva de Clyzer, en donde dos personas nuevas acompañarían en la sala, Rose y Rafael. En la reunión algunos parecían incómodos con la presencia de Rose pero tuvieron que acostumbrarse, los diseñadores les mostraron la nueva de ropa, lo que nadie sabía es que el infiltrado estaba justo en aquella sala y le estaba tomando foto a la línea en secreto, todos estaban dando sus opiniones sobre la línea incluyendo Rose que daba buenas ideas para mejorarla que a todos pareció sorprenderles incluyendo a su abuela Catalina, lo que no sabía es que todo eso sería en vano ya que para esa misma tarde Marcos tendría en sus manos la colección de Clyzer y al otro día mismo comenzaría a confeccionarla antes de que la lanzaran. Al anunciar tal noticia le causo tal emoción al padre de Marcos y Fernando vino a ver tal presentación. Pero Fernando no sabía nada de este robo y cuando se entero exploto contra su padre y contra Marcos pero al final Marcos tenia razón, la empresa si no lanzaba una colección lo más pronto posible estaría en quiebra. Mientras Rose planeaba su lanzamiento a la presidencia, ella aliada con cualquiera de sus familiares podría hacerlo ya que contaba con el 50% de la empresa, solo era cuestión de tener cualquier otro apoyo, pero ¿Quién podría ser? Ni si quiera había hablado con su primo alguna vez, quizá era hora de hacerlo o quizá converse a su abuela de que Fabiana era una inútil, algo que todos verían de todas formas. En la comisaria aun no habían rastros del cuerpo de su amiga pero le notificaron que una señora también estaba al pendiente de tal caso, Rose supuso que era Mónica y no pudo imaginar cómo se sentiría en esos momentos. Esa tarde al llegar del trabajo Rose decidió tener una conversación con Catalina después de todo si iban a vivir juntas tenía que reinar la paz o al menos eso hubiera querido Rose desde un principio. —Hola abuela –Saludo Rose, su abuela se encontraba viendo televisión —Quería discutir algunas cosas contigo. —Creo que ha quedado bastante claro lo que pienso de ti. —Sí pero como usted mismo dijo ayer, tenemos que estar de acuerdo de alguna forma para saber llevar la empresa y bueno no estaría mal que saliéramos un rato ¿Por qué no vamos a ver a mi abuelo? —Ah… Bueno la verdad no creo que quieras verlo. — ¿Por qué no? Yo si quiero verlo aunque no lo creas necesito a mi familia más que nunca en estos momentos –Catalina comprendió que no a Pedro no le vendría mal una visita de alguna de sus nietas ya que ni Fabiana y Fabián lo habían ido a visitar desde hace mucho. —Está bien. Vamos. —Bueno yo no sé conducir ¿Sabes alguien que nos pueda llevar? —Puedes decirle a Rafael que nos lleve si te sientes cómoda, el chofer tiene el día libre hoy. —Bueno –Rose llamo a Rafael y en pocos instantes estaba conduciendo con Rose y la señora Catalina en camino al ancianato donde se encontraba su abuelo Pedro, una enfermera lo traía en su silla de ruedas al jardín, era un señor que lucía bastante mayor y no fijaba la vista en ningún lugar, pero al ver a Rose pareció sonreír. —Hola Pedro –Le dijo la señora Catalina con cariño dándole un beso en la frente. —Hola, mi vida. —¿Cómo has estado? ¿Te han tratado bien? –Pedro asintió con desdén. —El sol esta lindo hoy Catalina me recuerdas a esas veces que íbamos para la playa ¿Cuándo iremos de nuevo? Me encantaría poner los pies en la arena caliente –Pedro movió sus pies con emoción. —Bueno por los momentos no se podrá pero mira Pedro te traje visita. — ¿Es Fabiana? ¿Te pintaste el cabello Fabiana? —No, ella no es Fabiana, Pedro, es tu nieta Luna. —Oh Luna ven y dale un abrazo a tu abuelo –Rose se lo dio como si realmente fuera el abuelo que nunca conoció, de todas formas Rose nunca habia tenido una familia —Que grande estas ¿Ya saliste de ese horrible internado? Siempre pedí que te sacaran de allí, mi hermosa Luna tienes los ojos de tu padre –Pedro se fijo en sus ojos y acaricio el rostro de Rose con suavidad. —Me alegra tanto que hayas salido de allí mi hermosa Luna hubiera querido estar más tiempo contigo, perdóname por no estar allí, muchas personas no querían que estuvieran aquí pero es por tu bien mi niña, ahora que estas aquí cuídate mucho. — ¿Qué personas? —Nadie –Dijo Catalina. Estuvieron un rato mas con Pedro y a Rose sintió como se le aguaba el corazón cuando se despedía de él, se veía un hombre bueno, al llegar a la mansión una silueta conocida esperaba a Luna, tenia lentes oscuros y Rose la reconoció por aquel sombrero horrible de paja que Rose siempre le decía que no combinada para nada con su estilo, portaba una falda azul y una camisa larga de rosas, se quito los lentes para ver el carro que estacionaba, y su aspecto denotaba que había estado llorando, era Mónica, Rose salió del auto precipitadamente antes de que Catalina o Rafael salieran del carro, necesitaba explicarle todo a Mónica lo antes posible. — ¿Rose? –Mónica sentía que estaba viendo un espectro parada en frente de sí misma ¿Era acaso algo que estaba pagando?
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