Capítulo VIII

3354 Palabras
Capítulo VIII —Hola, mucho gusto –Dijo Marcos que le parecía gracioso como aquella chica lo había engañado, Luna era su nombre real, que interesante para él eso significaba que estaban a mano. —Hola Marcos, un placer, yo estaba acompañando a Rafael a la puerta no los interrumpimos. —De hecho ¿Por qué no se quedan un rato con nosotros? –Fabiana puso una mueca desconcertada —Claro, para conocerlos un poco ambos, dices que Luna va a vivir con nosotros. —No gracias, no queremos incomodar –Dijo Rose poniendo una mueca de auxilio. —No incomodan para nada, a mi me encantaría hablar con personas el de hoy ya que estoy muy estresado. — ¿Y es penguis? –Rose rio al escuchar el apodo, todos se dieron cuenta pero intentaron disimular. —Se los cuento a todos en el sofá. —Si claro, iré a la cocina a decirle a Mileidy que nos traiga algo de comer –Fabiana fue a la cocina mientras los demás se sentaba en la pequeña sala donde unos muebles adornaban el sitio. Rafael y Rose se sentaron juntos mientras que con una pierna encima de la otra Marcos se sintió en frente de ellos, sonriendo como si algo le resultara muy gracioso. — ¿Entonces ahora se supone que vivirás aquí no? —Si, al menos por un tiempo mientras conozco la ciudad. — ¿Y los demás si están de acuerdo con eso? —No le debería importar, ella es la única heredera de los Ferreira. —Gran cargo –Marco se sorprendió —Creo que me equivoque de prima. —¿Qué dijiste? –Pregunto Rafael. —Nada, que debemos brindar por las casualidades porque fíjense que hace poco me paso algo muy curioso –Fabiana llegaba a sentarse al lado de su chico —Aprovechare que estamos aquí para contar el cómo conocí a una chica en “River city” –Rose sintió que temblaba. — ¿Cómo que una chica? –Pregunto Fabiana celosa. —Tranquila mi amor no es lo que imaginas –A Rose se le revolvía el estomago ¿Cómo podía ser tan sínico? Y ahí fue cuando Rose recordó las fotos que les mostro Luna, esa era la chica con la que se casaría, ambos tenían el anillo de compromiso, el anillo que no tenía antes —Bueno como contaba conocí a una chica, esta chica intento coquetearme pero claro yo no me deje porque yo ya tengo a mi penguis –Marcos le dio un beso en la frente a Fabiana que  tenía más cara de celos que antes —Entonces hace poco la veo en la ciudad y me quede sorprendido, creo que esta chica me está acosando o es una simple casualidad ¿Qué creen ustedes? —Yo pienso que es algo peligroso penguis deberías decirme quien es para dejarle claro quién es la prometida aquí. —Pienso que si está detrás de ti es porque esperanzas le diste –Opinó Rose. —Oye tu no conoces a Marcos, el sería incapaz de hacerme eso –Mileidy llego en esos momentos con algo de comer y unas copas de vino. —Exacto, yo soy 100% leal a mi penguis ¿Tu lo eres Ro… Luna? –Fabiana no entendía que estaba sucediendo pero se sentía algo celosa. —Yo no bebo –Dijo Rose. —Vamos prima no seas aburrida acabas de llegar de un largo viaje. — ¿Y tu Rafael? –Marcos le ofreció una copa a Rafael —No sean aburridos, compartamos un rato. Rafael empezó a tomar aunque tampoco entendía mucho lo que decía Marcos. —Bueno hablando de otra cosa, necesito una diseñadora de moda urgente, ustedes ¿No conocerán alguna? —Sobre eso –Dijo Rose —Me encantaría conocer la empresa. —Por supuesto, mañana mismo te llevare –Dijo Rafael. Fabiana subió la ceja con un dije de envidia. —Grandioso entonces será que si tienen algún contacto que nos pueda ayudar… No tenemos diseñadores buenos y se supone que tenemos que sacar una línea pronto. — ¿Línea de qué? –A Marcos se le olvidaba que le había dicho a Rose que su empresa era de bordados. —Cierto que no sabes, mi novio en presidente de “Lyderi” la segunda empresa más importante de línea de ropa y estaba sacando una colección de trajes de baño. —Los cuales son horribles. —Entonces ¿eres la competencia? –Fabiana asintió sin embargo Marcos no dijo nada. —No creo que debamos ayudar a la competencia, así que por mi parte no habrá ayuda alguna. —Pronto nos casaremos, ambas empresas quedaran unidas de todas formas y no necesitaremos tu ayuda. —Con tu porcentaje de la empresa dudo mucho que no la necesites ¿Es mas de que rama te encargas? —Mi padre es uno de los principales accionista y a veces lo ayudo en su área. — ¿Cuál es esa área? —Bueno son muchas funciones para recordar a que área se dedica, pero son la parte del dinero… cuadros… finanzas creo. —Presupuesto –Corrigió Marcos. —Si eso mismo el área de presupuesto, es que yo participo en tantas cosas que se me olvida. —Bueno hablemos un poco de ustedes, ya nosotros hablamos demasiado, ¿Eres abogado no? —El abogado personal de la señorita Luna Ferreira, su padre me dejo claro todo lo que le corresponde. —Entonces básicamente vienes a hacerte cargo de la empresa, de una empresa que no sabes manejar. —Pero yo si se manejarla, lo hacía cuando trabajaba cuando trabajaba con su padre así que no hay que preocuparse por aquello. —Sí, tu siempre tan solitario –Fabiana lo conocía desde hace mas de 10 años siempre había tenido una gran amistad con John, siempre tan correcto. Rose no había bebido nada de la copa, la probo y odio su sabor. A Marcos le daba gracia que una chica que no sabía ni beber vino se iba a encargar ahora de una empresa. —Bueno y ¿Rafael tienes novia? Nunca te he conocido alguna novia. —No, no tengo novia actualmente hace poco tuve una ruptura amorosa pero estoy en la búsqueda. —Que mal. Las rupturas son difíciles no imagino estar sin mi penguis –Fabiana sonrió tristemente al sentir que él no la quería de la misma forma. —Bueno, creo que es hora de irme –Dijo Rafael —Se hace tarde. —Yo te acompaño –Marcos sintió un poco de celos pero miro a su novia. Afuera al acompañar a Marcos, el decidió advertirle sobre Fabiana. —Oye te quería decir que no confíes en nadie en esta casa, sobre todo no confíes en Fabiana siempre ha tenido ganas de meter las manos en la empresa a costa de lo que sea, siempre tuve la sospecha de que quizá ella y tu tío… -Rafael decidió parar —Olvídalo. — ¿Qué ellos qué? —Que ellos siempre buscaban de alguna forma perjudicar a tus padres. —Mi abuela también se ve algo víbora. —Pero ella no hubiera hecho nada para perjudicar a su hijo pero con tu madre fue diferente, no la quería porque era de clase baja. — ¿Qué? —Hizo todo por separarlos, y lo logro pero no por mucho tiempo hasta que ese día que al fin pudieron escapar juntos, y bueno  —A Rafael aun le atormentaba todo lo que le había pasado, no lo olvidaba se prometió a si mismo que acompañaría en todo a la chiquilla de 8 años de edad que se había quedado sin padres pero cuando Catalina la mando al internado no podía ni si quiera visitarla por las restricciones que la misma Catalina impuso —Ya sabemos lo que paso. —Una lástima que aquella historia de amor no se pudo lograr, no triunfo y aquí estoy yo con una familia que me odia. —Pero me tienes a mí y yo no dejare que te pase absolutamente nada –Rafael abrazo a Rose, Rose se sintió protegida en aquellos brazos que le recordaban al padre que jamás había tenido. —Descansa Luna –Rose asintió. Entro a la mansión para descansar suponía que mañana seria un día largo, se pondría al tanto de las cosas de la empresa y necesitaba sacar todo su potencial, lucharía por aquella empresa como si fuera suya. Por Luna. Al entrar vio que Marcos y Fabiana estaban muy ocupados en lo suyo y sintió que le dolía así que subió rápidamente las escaleras, Marcos se dio cuenta de esto. — ¿Me puedo quedar a dormir hoy? Te he extrañado mucho. —Claro que si mi penguis –Fabiana le salto otro gran beso y siguieron besándose en el mueble. —Parece que la pasan muy bien –Dijo Fabián pasando de la cocina a su cuarto —Buenas noches. —Que idiota –Se quejo Fabiana. —Mejor será que vayamos a tu cuarto –Propuso Marcos que tenía un plan para esa noche, en medio de la noche luego de algo de sexo con su prometida, Marcos se escabullo por los pasillos para buscar en cuarto de Rose ahora llamada Luna, toco pero al ver que las luces estaban apagadas entro sin que alguien le dijera que podía pasar. Vio que Rose dormía plácidamente en la cama y no le importo despertarla, le toco el hombro y Rose se despertó de un brinco. — ¿Qué haces aquí? —Baja la voz si no quieres que alguien nos descubra y quedemos muy mal ante la familia. — ¿Qué haces aquí? El único que va a quedar mal eres tú y si no quieres que haga un escándalo será mejor que te largues. —Solo quiero hablar tranquila. —Por favor tú y yo no tenemos nada de qué hablar. —Claro que sí, me debes una disculpa –Rose rio. —Ahora resulta que yo debería disculparme contigo, bájate de esa nube Marcos que me sorprende que al menos en el nombre no me hayas mentido. —Lo dice la que se llama Luna, ¿O debería llamarte Rose al privado? Me siento engañado en verdad creí que todo eso que dijiste que sentías por mi era cierto, lo la química y todo lo demás. —Lo mismo digo. Yo al menos no estoy a punto de casarme. — ¿No me estabas engañando igual? Luna Ferreira. —No a tal grado. — ¿Y todo ese show en el que descubrías que tenia prometida también era falso cierto? –Marcos sentía algo de enfado al pensar en ello. —Si era real o no que te valga, ve a besarte a tu novia o algo y déjame dormir. — ¿Estas celosa? –Marcos quería creer que sí. — ¿Celosa de un imbécil como tú? No seas tan descarado Marcos, ahora ve a dormir necesito descansar. —Me iré pero esta conversación no se queda así. —Si como digas –Rose se volteo de nuevo para dormir, estaba profundamente dormida hasta que Marcos la despertó. Marcos se fue al cuarto a dormir con Fabiana que lo abrazo fuertemente. Al otro día en la mansión Rafael fue temprano por Rose para llevarla a la empresa, tan temprano que Rose no había ni desayuno, Rafael entro a su cuarto para levantarla. —Al que madruga Dios lo ayuda –Dijo Rafael con la bandeja del desayuno. —No puede ser, yo había puesto una alarma –Rose vio la hora —Creo que no sonó. —Tranquila, aun tenemos tiempo de sobra para conocer las funciones de la empresa, come bien, necesitaras energías. —Gracias –Rose comió y luego se abaño y arreglo mientras Rafael esperaba en la sala de la mansión. —Tomo algo de agua y nos vamos –Rose se había puesto un pantalón y una camisa sencilla, fue a la cocina en busca de agua y vio a Mileidy y a Fabián en una situación muy incómoda, Mileidy estaba cocinando y Fabián estaba detrás de ellas susurrándole algo al oído, Mileidy se aparto de repente de un susto al ver a Rose. —Disculpen solo vine a tomar agua. —Le estaba diciendo a Mileidy como quería las tortillas. —Quedaron muy buenas por cierto, hasta luego. —Luna, por fa no le digas a nadie –Suplico Fabián, Mileidy aun se encontraba muy apenada como para poder mirar a Rose. —Tranquilos, su secreto está a salvo conmigo –Rose salió de la sala sonrojada. — ¿Qué paso? –Pregunto Rafael —Viene toda exaltada –Rose rio. —Cosas de lo uno se entera en esta casa. —Creo que puedes saber a qué te refieres –Rose le hizo una seña para que no dijera nada, Marcos rio. —Nos vamos. —Claro que si, por cierto antes de ir a la empresa será que ¿Podemos comprar algo de ropa? Digo ¿Tendré una cuenta o algo por el estilo? —Por supuesto, podemos ir al banco a sacar tu tarjeta o utilizar una empresarial. —Perfecto, me urge algo de ropa y si me voy a encargar de la empresa al menos debo verme como tal. —En las tiendas de la empresa hay ropa muy bonita podrías comprarlas allí mismo. —No sería mala idea, así veo directamente como son las tiendas que voy a dirigir. Y así Rose y Rafael fueron no solo por las tiendas de la empresa si no también por otras más para comprar accesorios, maquillaje y zapatos así como también a la peluquería donde Rose se hizo unas mechas rojas y obligo a Rafael a cambiarse de peinado. —Si hubiera podido te lo hubiera mandado a pintar. —Y que luego nadie me contrate por parecer un abogado de pacotilla. —Pero eres mi abogado y eso es todo lo que cuenta –Juntos entraron a la empresa y Rafael le mostro la oficina de la presidencia. — ¿Quién es el presidente de la empresa? —Es Catalina pero nunca viene, dejo de venir porque se tenía que hacer cargo de tu abuelo y ha estado muy enfermo. —No he visto a mi abuelo. —Está en un ancianato ya que perdió la noción de la realidad hace algunos años pero Catalina estaba pensando en llevarlo de nuevo para la casa. — ¿Cómo sabes todo eso? —A veces hablo con Mileidy o con su madre, solo que ella ya no trabaja allí porque decidió irse a su pueblo y bueno ellos me cuentan básicamente todo lo que sucede en esa mansión, es como una especie de espionaje pero asi básicamente me entere de tu accidente y de que venias a hacerte cargo de la empresa. —Interesante, se ve que es una buena chica pero Fabiana la trata. —Fabiana es una chica que no tiene el mas mínimo sentido común de la humildad pero tampoco tiene las riendas para llevar una empresa y eso su padre lo sabe. — ¿Y nosotros tenemos permitido estar aquí? ¿En esta oficina? —Técnicamente te pertenece el 50% de esta empresa así que ¿Por qué no te sientas? –Rose se sentó en la gran silla, Rose le sorprendió lo cómoda que era. Marcos se sentó en frente de su escritorio. —No está nada mal. —Podrías ser tú la que dirija esta empresa Luna. — ¿Cómo podría? —Quizá necesites algún aliado pero no creo que sea muy difícil, si intentas hablar con la señora Catalina quizá… —Esa señora me odia, no puede ni verme. —Pero decidirá lo que es mejor para la empresa y Fabiana en definitiva no lo es. —No creo que podamos contar con ella, pero cuéntame algo Rafael ¿Estás haciendo todo esto por mi padre o hay un interés de por medio? —Si es por dinero claramente no lo necesito sin embargo si tuviera un cargo en esta empresa no me quejaría, pero principalmente lo hago por mi mejor amigo el hubiera querido que tu estuvieras sentada en esa silla. —Eres muy gentil sin ti no se que hubiera hecho. —Eres una chica inteligente Luna, de alguna manera lo hubieras hecho estoy seguro ya que de por si tener las agallas para querer venir para reclamar lo tuyo y sin nadie que te apoye, es de admirar –Rose aun no se acostumbraba a que le dijeran Luna, recordaba a su amiga cada vez que escuchaba ese nombre y se sentía mal. —Entonces ¿Puedo confiar en ti? —Soy la única persona que le es leal a tu padre así que yo diría que sí, lo demás queda a tu criterio. —Me parece bien. Ahora ¿Cómo sabremos cuales son los últimos movimientos de la empresa? —Siempre hacen reuniones y tú tienes todo el derecho de estar en ellas, es cuestión de saber cuándo harán una y allí te pondrás al corriente. —Me parece un excelente plan. Marcos se encontraba en esos momentos platicando en la oficina con su mejor amigo sobre la llegada de esta chica a la mansión. —No me digas, ahora resulto ser que el estafador resulto estafado. —No digas eso que me siento como un imbécil. —Quien quita y que puedas volver a intentar algo con esta chica, si ya tuviste algo con ella una vez puedes… —No seas imbécil, es prima de mi prometida. —Piénsalo, ahora tu prometida no es la accionista principal, con la llegada de Luna el premio mayor es ella, ¿De qué te vale que te cases con alguien que tiene un porcentaje mínimo en la empresa? –Marcos golpeo el escritorio. —Viene a aparecer así de la nada, si hubiera sabido que Luna era la accionista principal hubiera ido por ella hace mucho tiempo, el plan de mi padre ahora es un completo fracaso. — ¿Nadie sabía sobre Luna? —Mi padre pensaba que esa chica no regresaría nunca, pero mira ves que se equivoco y tiene un abogado que no se le despega de encima. — ¿Y eso qué? ¿Estás celoso? —No, pero si se casa con ella ese abogado será el que se quede con todo. — ¿Cómo se va a casar con alguien que ni conoce? —Tú no sabes que pueda pasar, ahora veo como todos mis planes se derrumban y nuestra colección es un fracaso. — ¿Qué paso con tu informante? —Aun no ha podido tener los nuevos diseños de los trajes de baños de Clyzer. — ¿Pero ves? Todo está solucionado, soy hay que confiar en que los consiga y ya. —Tenemos a los inversionistas en la nuca, tiene que conseguirlos pronto. — ¿Cómo es que conseguiste un infiltrado en la empresa de los Ferreira? Digo ¿Qué clase de familia se traicionaría de esa manera? —No lo sé, creo que les tiene rabia porque nunca ha podido ser el presidente o algo así me conto una vez que nos reunimos cuando le hice la misma pregunta, tengo que tener cuidado con él si logra la presidencia de Clyzer ya seguro no querrá dañar aquella empresa. —Qué situación tan rara ¿No será que tiene un plan detrás de todo esto? —No lo sé, solo sé que necesito esos diseños se suponía que lanzaríamos la línea de trajes de baños antes que ellos, ahora resulta que no puedo lanzarla porque es una m****a y Fernando se está encargando de contratar nuevos diseñadores pero no creo que a estas alturas nos dé tiempo de hacer nuevos diseños, necesitamos la línea hecha ya mismo. —Veras que todo te saldrá bien. —Espero que mi infiltrado logre robar esos diseños en su próxima reunión. —Así se habla. —Veras que así pasara.
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