El día que planeó Lidia es bastante sencillo: un desayuno de media mañana ligero en el que todos los invitados podrán introducirse entre sí y conocerse un poco más a profundidad, para luego pasar a una charla muy producida con apoyo visual donde se expondría su maravillosa idea de entrelazar el espacio de los gimnasios Diamonds con la línea de barras energéticas de Ruth y el servicio de Yomiñami. Durante todo el desayuno en el que no apareció el representante de Diamonds Lidia ensayó en su mente la forma en la que se aproximaría a este sujeto y cómo añadiría a la conversación la idea de replicar los entrenamientos a domicilio de Gael. Había sido un trabajo de semanas y tal vez meses al que puso tanto empeño y dedicación sobre cómo abordaría la logística, calcular inversiones, diseñar esp

