—No tienes casa, es un departamento—Dijo Lidia afirmándose del hombro de Gael, incapaz de mantener el equilibrio. —Es lo mismo, sabes a lo que me refiero — Alegó avergonzado. Lidia se le plantó en frente, le agarró la camisa desde el cuello con ambas manos obligándolo a inclinarse de modo que ella pudiese hablarle al oído. —No estoy en condiciones de hacer nada…sexy—Lidia alargó la última “y” hasta que calentó la oreja de Gael por completo. Si no hubiese echo ese gesto final habría sido irónicamente sexy. La tomó por la cintura y la alejó de si tratando de no dejarla caer. —No estás en condiciones de hacer nada y punto. Gael pidió un vehículo a través de una aplicación y en un par de minutos ya estaban dentro de él en dirección a su departamento. Se sentaron juntos en la parte traser

