Por dos semanas Camilo ha tenido lo que siempre ha deseado: fama y dinero. No es un hombre tonto, sabe que su brillo es momentáneo y que tendrá que hacer lo imposible por mantenerse en boca de todos. Muy en el fondo es consciente del daño que está provocándole a Lidia, se contenta a sí mismo diciéndose que ella es fuerte y podrá sobrellevar cualquier obstáculo. Ya no se trata de despecho o venganza, es pura supervivencia. No tiene las aptitudes adecuadas para conseguir un empleo por su cuenta, porqué está acostumbrado a que otros resuelvan por él. Y aunque es muy bueno en las ventas por su capacidad de convencer a las personas de lo que sea, su orgullo le impide plantarse en una tienda a vender productos porque lo ve como algo que está por debajo de su estatus. Quizás si hubiese ah

