bc

Khana

book_age16+
9
SEGUIR
1K
LEER
oscuro
destinado
chica buena
sensitivo
tragedia
sin pareja
mundo mágico
hechicería
expirenced
knight
like
intro-logo
Descripción

Los Henheas son criaturas mágicas con cualidades que sin lugar a dudas ninguna otra r**a tiene. Esta historia trata sobre una de ellas y la forma en que tiene que sobrevivir pues de ello depende que el mundo regrese a la penumbra o que todo ahora sea "paz", aunque en este mundo esta palabra no es mas que una simple fantasía.

chap-preview
Vista previa gratis
Gran lobo blanco
Esta historia comienza en un bosque, lo cierto es que aunque de lejos parece un bosque cualquiera, de cerca la magia comienza a hacerse visible con cada paso que das para adentrarte en él. Como cualquier bosque, tiene muchos árboles, la luz del sol hace pequeños destellos entre las hojas de los árboles y las criaturas que aquí habitan, lejos de lo que has de pensar no suponen un peligro para nadie, este bosque es conocido como: “Luz del Sur”, está ubicado exactamente al sur del continente y no importa a qué hora del día lo visites la luz jamás deja este lugar, puede ser de noche, puede estar nublado, puedes incluso estar cubierto con alguna manta oscura y la luz te tocara, iluminando el sendero y avisándote de todo lo que tienes por delante. En este bosque esa luz que nunca se extingue no es la única cuestión mágica que puedes encontrar, se rumorea que habita un ser místico que ha sido cazado y buscado por décadas desde que el príncipe humano murió, sin embargo hasta el día de hoy nadie ha sido capaz de encontrarlo. Mi nombre es Loan, y pertenezco a la guardia humana. Mi principal objetivo es encontrar a aquel ser místico (el cual ni siquiera sé cómo luce) y después de encontrarlo llevarlo con mis superiores. La leyenda dice que el anterior príncipe logro convertirse en el rey del mundo gracias a una de estas criaturas, se rumorea que sus poderes mágicos son inigualables y quien logre hacerse con ellos obtendrá la capacidad de gobernar el mundo sin que nadie pueda interponerse, curiosamente después de 10 años nunca ha sido capaz de volver a encontrar a una de esas criaturas y poco a poco la historia se ha convertido en alguna especie de leyenda… Aunque no del todo, pues el príncipe sin lugar a dudas no era alguien normal, y de que era humano todos estábamos seguros; pero bueno volviendo a lo que mi tarea se refiere. Llevo metido en este bosque cerca de 3 días y por más que camino nunca he visto algo que llame mi atención, en ciertas ocasiones he llegado a escuchar una risa melodiosa y ligeramente contagiosa, pero cuando intento seguirla sin equivocación termino en un lago no muy grande con el agua más limpia que he visto en mi vida. Quiero pensar que aquel lago es la clave para lo que busco sin embargo la única forma de encontrarlo es no buscarlo… Irónico, ¿no? Las veces que he intentado llegar a él, aun y cuando solo he dado dos pasos para alejarme no puedo regresar… Algo que hasta ahora no he podido explicar, por lo que creo (sin miedo a equivocarme) que en realidad aquella risa es la invitación para ir… Por el momento solo debo caminar en círculos hasta que pueda volverla a escuchar. Me siento un poco solo la verdad, cuando me dijeron que mi tarea seria buscar hasta el cansancio aquella criatura se me dio la opción de elegir a algún acompañante, pero preferí venir solo; no porque buscara la gloria para mí solo o porque no tuviera amigos, simplemente algo dentro de mí me dijo: “Ve solamente tú” Y pues por hacerle caso a esa voz en mi interior ahora llevo todos estos días aquí sin nada más que una búsqueda por una risa que ni siquiera entiendo de donde proviene. La noche llego (creo),  mi cuerpo se sentía bastante cansado y en el primer árbol de tronco ancho que vi me recosté mirando hacia arriba por sobre las copas de los árboles, todo era muy extraño, podía verse una capa de luz que estaba “aprisionada” dentro del bosque y después de ella solo muchos puntos en el cielo de estrellas lejanas que mandaban saludos con luces titilantes. Sin darme cuenta me quede dormido y al despertar el terror de apoderó de mí, justo frente a mí un gigantesco lobo blanco de ojos azules me miraba fijamente, su cuerpo media más de 2 metros de alto y seguramente 2 y medio de largo y parecía estar rodeado por hiedra con espinas y aunque no parecía molestarle impulsivamente mi primer reflejo fue sacar mi espada, curiosamente aquella bestia no se sintió amenazada y no se movió, simplemente me miraba. Quizás supo lo que yo quería hacer… Avance hacia él y corte aquellas ramas espinadas que “abrazaban” su cuerpo y las quite minuciosamente, aquel gran lobo cuando las quite todas simplemente se sacudió, rasco un poco el suelo y varias ramitas comenzaron a subir por sus patas abrazándole nuevamente aulló levemente al cielo y de las ramas espinas surgieron, aunque curiosamente no parecían hacerle daño… -          Son parte de ti. – Le dije al Lobo guardando mi espada, al ver que no era peligroso, (o al menos eso esperaba). - ¿No te lastiman? – Pregunté sin esperar respuesta, pues dudo que pueda dármelas. El gran lobo blanco únicamente me miraba, no parecía en absoluto agresivo y mucho menos peligroso, acerco un poco su cabeza hacia mí y olfateo mi cabello, me dio una vuelta completa sin dejar de mirarme y después se puso detrás de mí y me empujaba con su hocico para que avanzara. Cuando entendí que quería que caminara y lo hice, el lobo camino más deprisa colocándose delante de mi indicándome el camino que debía de seguir, con cada paso que ese gran lobo daba en donde pisaba césped no muy alto crecía con la forma exacta se su huella, y parecía que las flores le seguían, siempre que pasaba cerca de alguna se giraban hacia él y lo seguían hasta que ya no podían verle. -          ¿A dónde me llevas? – Le pregunté, pues todo se veía igual. -          … - El gran lobo solo giro su cabeza sin dejar de avanzar y aulló por pocos segundos. -          ¿Puedes entenderme? – Le cuestioné un poco sorprendido y avance rápidamente para colocarme a su lado mirándolo. -          … - No respondió y en cambio ignoro mi mirada y poso la suya hacia el frente. -          Supongo que no…  - Me respondí a mí mismo un poco avergonzado. Y solo note como el lobo me miro de reojo unos segundos. - ¿Qué eres? – es evidente que es un lobo, pero si algo es seguro es que no se debe juzgar a un libro por su portada… Podrá verse como uno, pero no creo que sea solo eso… Caminamos por muchos minutos y justo frente de mi pude ver aquel hermoso lago que vi antes, el gran lobo desapareció justo frente de mí y me quede solo de nuevo gritando por ver si volvía a aparecer. -          ¡Es evidente que me quieren aquí! – Gritaba esperando que lo que fuera, me respondiera. -          Jejeje. – Solo escuche aquella melodiosa risa sin saber su ubicación. -          ¿Quién eres? – Preguntaba girando para todos lados sin ningún tipo de respuesta. La risa continuaba y avanzaba por todo mí alrededor como si estuviera caminando por el sitio, pero no veía más que puro árbol, agua y viento. Me canse de llamar sin respuesta y cuando regrese mi mirada hacia el lago justo al centro del mismo aquel gran lobo estaba sentado en el agua mirándome pacientemente como si estuviera a su vez invitándome a ir con él. -          ¡No sé nadar! – Grité desde la orilla asomándome hacia el fondo y viendo que se veía considerablemente profundo. -          No necesitas saberlo. – Dijo una voz muy dulce proveniente de aquel gran lobo, que no movía la mandíbula al hablar. -          ¿Puedes hablar?, ¡Entonces si me entendías cuando veníamos de camino! – Le reproche. -          Khana no es la que habla. – Dijo una vez más aquella dulce voz. -          ¿Khana? – Pregunté -          Ella es Khana. – Aseveró la voz y al término de la frase aquel gran lobo alzo la cabeza agitándola un poco. Era claro que Khana era el nombre de aquel lobo, no que no era claro es quien emitía las palabras. -          ¿Quién habla? – Cuestione a la voz. -          Ven. – Respondió seriamente insistiendo en que no debía saber nadar. Sin muchas opciones y con más dudas que ganas de vivir avance hacia el lago y por raro que parezca mis pies no se hundían, ¡podía caminar en el agua justo como aquel lobo!, El sentimiento era muy extraño, no era como estar en tierra firme (Si, muy tonto comentario lo sé…) El agua bailaba con cada paso que daba y era difícil mantener el equilibrio, pero mis pies no se hundían. Camine errática y tontamente hacia donde Khana se encontraba y justo a su espalda algo pude ver, era cabello… que se ondeaba junto con el viento. Un color de cabello entre naranja y rojo, con la curiosidad camine en diagonal un poco y a la espalda de Khana vi a una mujer que vestía una túnica blanca con una especie de bufanda azul que rodeaba su torso y cintura. Aquella chica no era común… Su piel se veía áspera y parecía ser de madera, estaba completamente descalza y su mirada era seria pero sincera, daba la impresión de que lo que vine a buscar, era ella. -          Tu eres… - Pregunté sin terminar la frase. -          ¿Aquello que te han mandado a buscar? – Hizo una pausa y acaricio a Khana por su lomo. – Si, lo soy. – Al terminar de hablar sonrió levemente y continuó. – Los de las demás especies nos conocen como “Henheas” y en el mundo solo existimos 8 de nosotros, un placer conocerte humano, puedes llamarme Mikhen. -          Loan… - Dije sin poder pronunciar palabra alguna. -          Es curioso que le hayas caído bien a Khana… ¿Qué eres? – Preguntó caminando hacia mí demostrando que a pesar de su apariencia era una chica realmente bella de ojos muy blancos con un color dorado sin igual. -          ¿Humano? – Respondí a modo de pregunta. -          Eso lo se… Pero no puedo creer que Khana haya traído a uno de los tuyos, un humano, después de haberlo visto hasta mí. -          Tú me has traído antes. – Le interrumpí. – He escuchado tu risa en numerosas ocasiones y siempre terminaba en este sitio, seguramente ella. – Refiriéndome a Khana. – Solo me trajo porque ya lo habías hecho tú antes. -          Al contrario… - Rectifico Mikhen. – La risa que escuchabas no era yo, sino Khana atrayéndote hacia este sitio. ¿Qué eres? Lo cierto es que no importa cuántas veces lo preguntara no me era posible responderle, ¡es evidente que soy humano! Me decía a mí mismo, aunque lo cierto es que esa respuesta me dejaba aún más dudas, y ahora que he encontrado a esta chica supongo debo llevarla conmigo al castillo, ¿pero cómo lograr derrotar a ese gigantesco lobo?

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Nunca seré tuyo

read
30.1K
bc

El llamado de la bestia: ¿Mi luna es una humana?

read
10.2K
bc

El Rey Alfa es mi segunda oportunidad como compañero

read
155.8K
bc

La Esclava Del Lobo Alfa

read
11.6K
bc

Príncipe Reagan

read
20.0K
bc

Embarazada después de una noche con el rey Lycan

read
6.3K
bc

Esposa olvidada

read
17.0M

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook