El chillido de un bebé resonó en todas las paredes de la casa. Bella a un lado se removió incómoda mientras se despertaba. - Yo voy... - No, yo -respondió Adam poniéndose de pie más rápido. Bella sin rechistar se tumbó de nuevo en la cama y comenzó a roncar. En la siguiente habitación, Adam ya se encontraba tomando en brazos al pequeño bebé, meciéndolo de un lado a otro. En un aire cariñoso, Adam sonrió y besó la cabeza del niño con mucho amor. El bebé se comenzaba a calmar y soltaba pequeños balbuceos torpes. - ¿Ya está? -preguntó Bella en el marco de la puerta. Adam se giró sorprendido de que su esposa no continuará dormida. - Sí, solo se había despertado -respondió. Bella asintió y se acercó con una pequeñ

