Capítulo 14

1052 Palabras
•1 Semana Después• Esto no estaba siendo fácil, él no hacía las cosas más fáciles. Llevaba una semana "molesta" con él y sin embargo, él se encargaba de buscar la manera para que dejara de hacerlo. Era muy difícil no hablarle o solo contestar con monosílabos, y cada intento por qué lo perdonará era aún más lindo. Había decidido perdonarlo, por lo que estaba arreglando un almuerzo, se lo llevaría, hablaríamos y ya, no creo poder soportar estar lejos de él tanto tiempo. Salí de la casa en cuánto terminé, salí de casa donde el chofer ya me estaba esperando. —Listo, vamos. En cuánto subí, emprendió marcha hacia la empresa, mentiría si dijera que no estaba nerviosa, quería ver su reacción. Unos minutos más tarde llegamos, baje del auto y entré a la empresa, al entrar al elevador, sentía más nervios de los que ya traía, si se ponía muy empalagoso ahora sí me lo iba a besar. En cuánto llegue al piso, Marco me recibió con un cordial saludo, me informo que Xandro estaba con un accionista, pero no era importante, le agradecí y entré a la oficina, pero valla mi sorpresa que la mujer que lo drogo estaba ahí. —¿Interrumpo? Ella saltó en su lugar, Xandro dejo los papeles aún lado y se acercó a mí. —Cariño, me alegra de verte, mira te presento ella es una accionista se llama Alissa. —La Conozco, fue la que te llevo Drogado al departamento. Dicho eso, se hizo un silencio incómodo, donde ella me veía cada vez más nerviosa. —¿Por qué quisiste volver a mi casa? Cuándo te dije que tenías prohibido entrar. —¿Y tú quién eres para atreverte a prohibir que vea a Xandro? No eres más que solo un escuincle que de seguro él acogió, en cambio, yo soy accionista en esta empresa, estoy a un nivel más alto que tú. —Cuida tu boca Alissa. —No te compares, tú eres solo una empleada, en cambio, yo soy su Esposa ¿Te queda claro eso? —¿Esposa? —Si Alissa, ella es mi Esposa y más te vale que empieces a respetarla, por qué de lo contrario me veré en la necesidad de cancelar todo trato que tengamos. Alissa no dijo nada, simplemente salió de la oficina, dejándonos a Xandro y a mi solo. —No me creíste ¿Cierto? —Cariño. —No importa, tú sabrás lo que haces, tal vez deberías de preguntarle a tu hermana, a lo mejor a ella si le crees. Deje la lonchera en su escritorio y me dispuse a salir de ahí. Pero él me interceptó cerrando la puerta con seguro. —Xandro déjame pasar. —Cariño escúchame. —¡DEJA DE LLAMARME CARIÑO! ¡Entiende que eso solo me confunde, todo me confunde! Deja de actuar como si nuestro matrimonio fuera real, entiende que no me quiero enamorar más de ti. Todo quedó en Silencio, él no decía mi una sola palabra, tenía que salir de aquí lo más rápido posible, de lo contrario probablemente lloraría. Intenté quitarlo de la puerta, pero él, simplemente me abrazó. —Te amo Támara, como no tienes una idea, este matrimonio ahora es solo una forma de tenerte conmigo, para mí siempre será real. Me separa un poco de él, toma mi rostro entre sus manos y se acerca como si fuera a besarme, pero no lo hace. —Enamórate más de mi, ámame así como yo te amo a ti, mi linda esposa. Dicho eso me beso, me beso como siempre lo había imaginado, me besó con todo el amor que me tenía y yo solo me deje llevar, lo amaba de eso no tenía duda. Solo espero y esto no sea un sueño nuevamente. (••••) Me quedé con Xandro en su oficina, revisando varios documentos, estaba sentada en sus piernas, por qué desde que me besó no quiere separarse de mí. —Es hora de un descanso, cariño. —De acuerdo¿A dónde iremos? —le preguntó y él se acerca a besarme, le correspondo el beso acercándolo más a mí. —Iremos a casa. Salimos de la oficina, Xandro le pidió a Marco su agenda, él al darse, Xandro le da la tarde libre, dado que nosotros nos encargaremos. En el estacionamiento veo como la arpía de Alissa nos está observando, Xandro no la ve y por lo que veo que trae en sus manos sé que algo trama. Entro primero al auto y escuchó que Xandro se queja. —Yo te quiero a besar... Se quedó callado al verme poniendo el cubrebocas y el gorro. —¿Qué pasa? —Alissa nos está espiando, trae una cámara consigo, si cree que con eso nos va a separar está muy mal. Enciende el auto y empieza a andar directo a la salida. Toma su teléfono y le Marca a alguien, imagino que es Marcó, pero no, no era a él. —Andrés, disculpa que te moleste en tu día de descanso, pero necesito que empieces a cancelar todos los tratos que tengamos con Alissa Fox, asegúrate que no perdamos nada, si gracias cuento contigo. —Pensé que llamarías a Marco. —No es el único Asistente personal que tengo cariño, aunque conociendo a Marco se hubiera quedado para terminar todo hoy. —Si, me imagino. —Solo un año más cariño y podremos anunciar nuestro compromiso, no habrá necesidad de esconderte. —Lo sé, no me molesta esconder, lo hago para que estés bien, no quiero que se enteren que estás comprometido con alguien que apenas tiene 21, te dirían asalta cunas o algo así, la prensa amarillista sacaría provecho de nuestra diferencia.... —Cariño. —Has luchado muchos años por qué la empresa este en el punto en el que está, cómo para que alguien venga y te tumbe todo, no pienso permitir eso, así tenga que ocultarme otros dos años más, ahora somos un equipo y estaremos en las buenas y en las malas ¿O tú qué opinas cariño? Le preguntó, lo veo sonreír y tomar mi mano para besarla, con todo el cariño del mundo, es tan perfecto. —Definitivamente eres la mujer correcta para mi, te amo mi dulce esposa.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR