La puerta de la sala de juntas se abrió lentamente, revelando la imponente figura de Alaric Jackson al final de la mesa, con Adrien McKenzie y Dario Hidalgo a cada lado. Jared Sinclair entró con confianza, aunque con una sensación de ansiedad en el estómago, algo que no sentía desde hace mucho tiempo. Quizás desde que había dejado de trabajar para Henry Taylor. Otro de los que estaba nervioso era Alaric, aquello suponía un gran paso para él, pero ya estaba listo. A lo largo de su vida había luchado con todas sus fuerzas para mantener sus negociaos a flote, incluso en el pasado fue capaz de hacer balanza entre su vida como padre soltero de una niña que requería de todo su tiempo, pues solo lo tenía a él y a su tío David, así como saber hacer balanza, pero no había que olvidar que la re

