Después de ese momento, Dallas llegó a su punto de quiebre, a pesar de que ese recuerdo era como un tatuaje en su cabeza, nunca lo había recordado de esa forma. Fue entonces que entendió lo mal que estaba, él solo guardó el secreto y asumió las consecuencias de sus actos, pensó que estaba bien haber sido castigado por ser desobediente, quizá por esa razón él ahora era violento. Dallas ahora, después de tantos años, por primera vez se sintió mal consigo mismo, se sentía sucio y enfermo, de un momento a otro recordó a todas esas mujeres que pasaron por su vida a las que él le había hecho daño, aunque para él no era un error, ahora se daba cuenta de que algo malo pasaba con él. “Quizá sea el momento de alejarme de todo, no soy bueno para nadie” pensó. Estaba decidido, se iría, dejaría todo

