Y viniste a mí

1883 Palabras

Nuestro recorrido fue inicialmente silencioso, su mente quizá estaba puesta en lograr que no fuéramos descubiertos a esas horas de la noche mientras que para la mía eso no era lo peor que podía pasar llegados a este punto, lo peor había sido que el hombre que caminaba unos pasos por delante de mí me había visto un seno. Bueno, si solo lo hubiera visto habría podido reclamarle y sentirme un poco mejor conmigo misma pero, si analizamos la situación de manera imparcial, ¿no se lo había enseñado yo? Siendo él un sacerdote y yo una novicia, habría tenido derecho de regañarme a mí por llegar de forma tan indecente en estos harapos, ¿qué hubiera pasado si no me daba la capa? Solté un gruñido de frustración, ansiando poder toparme con una fosa abierta y caer ahora mismo al descanso eterno.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR