FARAH SALLOW
—¿Debes estar bromeando no? ¿Y de que clase de apuesta estás hablando?- pregunté incrédula, estos chismes rosas me estaban causando un dolor en los ovarios, odio que se metan en mi vida privada, y lo que odio más es que se que esta información va a llegar hasta otros países lejanos
—Sobre con quién terminarás por quedarte, ya sabes resulta que ahora tres compiten por tu mano- lo miré desconcertada, coloqué una mano en mi frente y le di otra ojeada a la revista
—Para empezar Edmundo está casado, no se qué pinta él aquí, ya se que es mi ex pero no estamos juntos o siquiera nos hemos visto- muerdo mi labio, eso era otra mentira. No me gustaba mentir a mi mejor amigo pero... habían cosas que es mejor no contar, más que nada por mi pequeño momento de vulnerabilidad hacia Edmundo, aún me lamento haberle rogado pero aún estoy algo confundida, no se había comportado frío conmigo o se había reído de mí, sino que me había mirado con ternura y encima me había agarrado mis mejillas
—Bueno de igual manera, quién tiene mi mano es el pelirojo, es un amor- sonreí, y miré su foto que también aparecía en la portada de la revista, si ya de por si en persona era todo un majar a la vista imagínense en la revista
—Sin olvidar que es menor que tú-señaló, le saqué el dedo medio y seguí mirando embobada la revista
—Estamos en pleno siglo veintiuno, eso de las edades ya es cosa pasada- mencioné, tenía su número agendado en favoritos, él era tan tierno y amable, y encima me ponía a mil, ya hasta esperaba con ansías encontrarnos otra vez y volver a hacer el delicioso
—Por cierto perdí mi preciada virginidad con el pelirojo- le dije mientras seguía ojeando la revista, a los tres los categorizaban como “Hombres candentes y deseables", me quedé de piedra al pensar de que tal vez había una probabilidad de que Dean solo esté conmigo por fama, mi humor cambió de manera drástica
—No me sorprende, tienes en la frente pegada un enorme cartel de “TUVE EL MEJOR SEXO DE TODA LA HISTORIA", hasta yo te envidio- le sonreí como pude, afortunadamente no se había dado cuenta de mi drástico cambio de humor
Me perdí en mi mente por un momento mientras él seguía parloteando, realmente me consideraba una tremenda perra, pedí oportunidades y al otro le bailé sexy aunque aún me encontraba enojada porque Blaz me había abandonado, mínimo me hubiera llevado a mi casa, ¿Acaso no le importaba? ¿Le hubiera dado igual que me violaran?
—Hey, ¿Estás bien?- parpadee y le miré nerviosa, no quería decirle porque ya tenía una idea de la respuesta que me daría
—Claro que si, solo que no he ido mucho por el club y se supone que como la dueña debo estar pendiente- el asintió y se ofreció llevarme, intenté no hace una mueca a la hora de pararme, siendo sincera creí que con el que perdería la virginidad en algún momento sería Blaz, porque él estaba ahí insistiendo pero por algo sucede las cosas, tal vez no es un buen tipo para mí
Al llegar a la mansión lo primero que me recibió fue un descontrol total, abrí los ojos alarmada y tanto Neels como yo ingresamos al club bajo la atenta mirada de los periodistas, quienes a su vez nos ponían las cosas difíciles a la hora de andar con sus preguntas
—¿Qué sucedió aquí?- todo era un desastre, como si hace unas horas todo eso habría sido una fiesta de luces, todos los presentes se me quedaron mirando atónitos, señalé al primero que tuve en frente
—Tú, dame detalles- el tipo balbuceó por un momento hasta que una presencia femenina se colocó delante de él y me señaló con el dedo
—Lo que sucede es que uno de todos estos idiotas se aprovecharon de mi y me violaron- miré todo en shock, la rubia despampanante de firmes pechos y piernas esbeltas me miraba indignada como si todo esto fuera culpa mía
Los miré a cada uno con detenimiento, no podía creer que esto esté pasando, estaba por hablar pero la rubia se me adelantó, se paró frente a mi colocando ambas manos en sus caderas
—Pero claro, cómo ibas a saberlo si andabas abriéndote las piernas a todo aquel tipo que se te pusiera en frente- escuché como los demás ahogaban un gemido de exaltación
Entonces toda la furia que había estado acumulando a lo largo de los años explotó, vi rojo, se me nubló la mente y la vista, así que contra todo pronóstico alcé mi mano y le di una cachetada de esas que recordaría toda su perra vida, miré mi mano y luego a ella
Me miraba como si estuviera loca, y sabía perfectamente de que esto sería noticia que no vendría bien para mi imagen, así que lo mejor sería actuar
—Como te atreves a decirme eso, pero que falta de respeto. Y para empezar la única que se abre de piernas a cuánto hombre se le pase encima eres tú, porque ni siquiera fuiste violada. Lo único que quieres es ser noticia, y no te preocupes porque lo serás. Te conocerán por aquella chica que me faltó el respeto y que no tiene ni un poco de dignidad por sí misma. Y ahora en adelante escuchen todos, este lugar se creó para que socialicen, para que se conozcan entre sí, para que sepan como el otro sufrió un amor no correspondido o un amor que les terminó destrozando el corazón- expliqué y todos me miraban expectantes, miré por un espejo al frente y noté como los paparazzi escuchaban y filmaban todo, así que como buena empresaria caminé alrededor de los miembros que se encontraban cerca
—Este lugar se creó cuando sentí que mi mundo se derrumbaba, un idiota me había roto el corazón hace casi tres años, me sentía desolada y terminé por huir del país pero me convencí mentalmente de que no era así, de que me había ido para buscar mi camino, de que había ido en búsqueda de mi felicidad, no se necesita una pareja para ser feliz, sin embargo entiendo cuando la mayoría se siente sola y este es lugar que me imaginé para que todo cambie, este es un lugar en donde no solo entablarás una amistad de por vida sino que también encontrarás tal vez al amor de tu vida, dejarás de lado el dolor y llegará a ti el cariño que siempre quisiste, así que por favor evitemos este tipo de cosas- y con eso me callé y explotaron los aplausos, la chica que tenía en frente ahora me miraba avergonzada, como si lo que me había dicho ya no le parecía lo correcto
—Lo siento, tienes razón- dijo la chica y me estiró su mano, la acepté un tanto reacia pero tenía público así que debía comportarme, le sonreí amable y luego retiré la mano, todos me miraban orgullosos por los que les hice un asentimiento con la cabeza e ingresé más a fondo para inspeccionar el lugar
Ya lejos de todo el bullicio y la gente, por fin pude darme un respiro, todo eso me había dejado pensativa y un tanto triste
—Felicidades por tremendo espectáculo- salté del susto al escuchar esa voz, volteé y ahí estaba, con cara de póker. Me miraba como si lo que hubiera dicho antes yo lo hubiera planeado, su cabello estaba desordenado como siempre y estaba de brazos cruzados, llevaba una camisa negra y pantalón blanco, junto con una remera encima, llevaba unas zapatillas que hacían a juego su conjunto, quise reírme, nunca lo había visto vestido de esa manera tan casual pero luego recordé como me había dejado ahí botada en aquel club a disposición de que cualquier tipo me hiciera alguna cosa
—¿Ahora tienes la cara de estar frente a mi luego de que me dejaste tirada en aquel lugar?- me crucé de brazos como él e ignoré lo que me había dicho anteriormente, por un momento me miró confundido pero luego regresó a la misma cara de antes, al parecer hoy vamos a andar como si quisiéramos matar a todo aquel que nos hable
—No te abandoné, por ti me hecharon del club pero claro que te vas a acordar si terminaste disfrutando con aquel estúpido pelirojo- abrí la boca sorprendida, lo miré incrédula, no podía ser cierto
Me miró burlón y se fue acercando a mi a paso lento, mi instinto fue retroceder pero como si esto fuera una maldita película cliché terminé con la espalda pegada a la pared, otra vez nos encontrábamos en el mismo lugar en donde... me había tocado por primera vez
—Es curioso, encima que no te acuerdas nada, das por sentado que todo había sido mi culpa- lo miré cabreada, estaba demasiado cerca de mi, sus labios fueron bajando hasta acercarse a mi oído
—Pero lo que más me cabrea, es que le dieras tu preciada virginidad a alguien que no conoces ni tres meses- abrí mis ojos a más no poder, sentí mi garganta seca, estaba segura de que había disimulado para que no se notara
—No se de qué hablas y en todo caso no es asunto tuyo con quién me acuesto o no- sus ojos empezaron a brillar de malicia, y de un movimiento rápido me colocó de espaldas, ahogue un grito para no llamar la atención de los demás
—¿Así que no es asunto mío no?, eso ya lo veremos- y así me alzó mi falda hasta la cintura, giré mi cabeza para mirarlo aterrada, aunque no tanto debía admitir
—¿Qué estás haciendo? ¿Acaso me querés violar? ¿Estás demente?- inquiri mirándolo alarmada, aunque más preocupada de que alguien nos viera haciendo lo que no se debe
Me agarró mis manos y las colocó detrás de mi espalda, estaba por hablar pero sin darme cuenta metió un su corbata a mi boca, lo miré sorprendida y me empecé a mover y a negar
—¿Esto te gusta? ¿Quieres que me detenga?- cerré los ojos al sentir como sus dos dedos ingresaban dentro de mi abriéndose paso entre mis pliegues, apreté las piernas, esto se sentía tan bien. Lo escuché suspirar y luego me abrió más las piernas
—Esto te gusta, entonces porque permitiste que otro te tocara, dime acaso tu orgullo era tanto de que no podías solo decirme- el gemido quedó ahogado en mi garganta, lo miré desorientada, sus dedos eran una maravilla en mi interior, lo metía y lo sacaba y lo hacía con mucha agilidad, mordí la corbata y heché la cabeza hacia atrás y me apoyé en su pecho, escuché como un cierre bajaba, apartó mis bragas de un manotazo y acto seguido procedió y me lo metió de una sola estocada, mis ojos se llenaron de lágrimas, había dolido pero el placer era mucho más mayor
—No tuviste porque haber hecho eso, te habría hecho ver las estrellas mejor que él- cada penetración era más fuerte que la otra, sentí como mis fluidos se deslizaban por mis piernas, cerré los ojos dejándome llevar por lo que tanto había anhelado
Lo vi mojar sus dedos y meter poco a poco en mi ano, salté y volteé a mirarlo alarmada, negué repetidas veces y el negó
—Disfrutarás, lo prometo. Solo serán dos dedos- lo miré dudosa y luego asentí, y tuvo razón sentía que estaba viendo las estrellas mientras me seguía penetrando con mucha más fuerza, sentí mi coño apretar su m*****o viril, empujé más rápido mis caderas hacia atrás y él retiro sus dedos de mi ano y las apoyó en mis caderas para aumentar más el ritmo, gruñó en mi oído y retiró sus manos de mis caderas y me alzó el top y aplastó con sus grandes manos mis dos pezones
Heché la cabeza hacia atrás tras la oleada de placer que me invadió luego de correrme, aún dentro de mi me quito la corbata de la boca y no me había dado cuenta de que había estado acumulando saliva a montones, me encontraba empapada por completo de sudor
—Eso fue... magnífico- volteé a verlo mientras me secaba las lágrimas que habían derramado mis ojos por puro placer
—Y te hubiera hecho sentir más sino hubieras sido una perra- lo miré sorprendida, él se alzó el cierre y se fue, igual que la última vez. Ni siquiera me dió una mirada, mientras yo me había quedado atónita y con el culo al aire