ESTAMBUL, TURQUIA. Sonreí. ¿Podia considerar eso como la mayor de mis victorias? Gianni Salerno, siempre acostumbrado a ganar, habia terminado mal. No iba a mentir con respecto a mi sentir, fue difícil manterme firme, pero una pequeña travesura la podía hacer cualquiera ¿No? La noche habia sido interesante para mi, aunque dudaba que él pudiera decir lo mismo. A veces era necesario negar ciertas cosas para recordar que una persona no era absoluta. Coloqué el pijama despues de darme un baño y terminé entrando a la cama. Estaba cansada. Habia ocurrido una boda y un desastre. Mi cuerpo necesitaba tiempo, claramente. Gianni no entró a la habitacion y burlona, pensé que tal vez tenia un difícil problema que atender en su pantalón. Una ducha de agua helada le ayudaría, lo más helada posible

