JunHo llegó del trabajo justo cuando la lluvia comenzó a caer, se llevó la gran sorpresa de que su padre no estaba solo, allí estaba su madre con las maletas en la sala aún. La mujer castaña le sonrió dulcemente cuando éste fue a abrazarle. — ¿Mamá? ¿Qué haces aquí? — Y yo pensaba que me habías extrañado—lo abrazó fuertemente. — ¿Pasó algo? ¿No dijiste que el viaje duraría dos meses? —se separó mirándola. — Tu madre no se estaba sintiendo bien, dejaron que regresara a casa—explicó el señor Jeon— ¿Por qué no me ayudas a subir sus cosas a la habitación? — Claro. — Junnie, hijo, ¿Podríamos hablar cuando subas todo? Algo en su pecho le hizo sentir un leve dolor al respirar. — Yo también quisiera hablar contigo. Madre e hijo estaban en la habitación, su padre le prepararía algo a

