–No pensé que lo llamarías a él. –Dijo mi jefe en cuanto colgué la llamada y busqué una mejor posición para los punzantes dolores. –Fue lo más rápido. –Dije. –¿Lo más rápido o a quien necesitas en este momento? –Nos miramos brevemente, después él miró la carretera. –Disculpa, él es el padre de tu hija, es normal que lo llames. –Sí, si. Pero la verdad es que fue lo más rápido que tenía en la pantalla cuando tomé el teléfono. –Solté mi cinturón, él iba corriendo pero con prudencia. – Él me había escrito, él...siempre me escribe. –Reconocí y me detuve porque otro retorcijón se apoderada de mi estómago. El dolor es algo que advierte. Sentía movimientos en la panza y me incomodaba el asiento. Cristhian no sé cómo hacía para ayudarme a acomodarme hacia adelante y después recostarme del lado

