Mónica sacó su teléfono de la bolsa de su camisa y les mostró a ambos que había grabado la conversación y solicitó al notario que tomara nota del acuerdo y le recalcó que él era testigo de lo que se había hablado en ese despacho. En cuanto el Licenciado se despidió, ella se ofreció a acompañarlo para salir junto con él, no se sentía segura de quedarse a solas con Roberto. Antes de salir observó su casa, ahora era toda suya y amaba esa casa donde había vivido toda su vida, con su madre y con su hermana antes de que Roberto le envenenara el alma, pero aun no decidía si la conservaría o no. Decidió volver a casa de Carolina, aun cuando estaba estipulado que la hacienda era para ella, no se sentía segura de quedarse allí sola ni siquiera estando con Claudia. Subió a la camioneta donde la

