Jonathan salió del hospital y después de haber recibido cientos de indicaciones del médico y de su familia decidió ir a visitar a Sophie y a hablar con Rachel de los preparativos de la boda que debía celebrarse lo antes posible. Sophie como siempre, estuvo de los más feliz, Jonathan le contó un cuento e hizo trucos de magia para ella. - ¡Qué crees princesa! te tengo una sorpresa, el próximo sábado tu mamá y yo vamos a casarnos y me convertiré en tu papi oficialmente. - ¿De verdad? – preguntó Sophie con la sonrisa más hermosa de una niña completamente feliz. Rachel se quedó sorprendida, no sabía que decir; ella había perdido la esperanza de conquistarlo, pero si él estaba decidido a casarse tal vez aún tenía una oportunidad; si no supiera que pronto perdería a su hija para

