Cuando Mónica entró en el restaurante todas las personas que estaban en el lugar se voltearon a mirarla, parecía una actriz de cine, el vestido verde jade que le había regalado Jonathan en África la hacía lucir esplendorosa, nadie advertía que por dentro estaba hecha un mar de nervios al no saber lo que le esperaba esa noche; Roberto se puso de pie para recibirla, él estaba acostumbrado a la belleza de su esposa, pero sabía que hoy sería la última vez que la vería. A él le había gustado Mónica desde que eran adolescentes, aun cuando él era tres años mayor que ella, eran vecinos desde niños y él siempre tuvo la fantasía de hacerla su mujer; fue por ese motivo que no pudo cumplir la promesa que le hizo a Claudia de no tocarla sexualmente y fue también el motivo por el que se relacionó con el

