Angie Mete las manos bajo mi espalda como si buscara algo y se sigue contoneando sucumbiendo a las ganas que dejan besos en mi garganta, en mi boca, en mi frente, ganando al punto donde toma confianza y baja la mano a mis partes mojadas tocándome por encima antes de adentrar los dedos hallando esa zona que me arquea, que aporta más placer mojando mi sexo. Le gusta lo que ve y aumenta los movimientos soltando embates que nos sumergen a los dos. Las caricias no son bruscas cuando pasa las manos por mi cara sin dejar de follarme acabando por primera vez y repitiendo en la madrugada de una forma menos sutil y con más confianza entre los dos. No fuerzo las cosas, siento que él está más cómodo sobre mí y se ve reflejado en la soltura que va adquiriendo con cada acercamiento, hasta intentamos

