—El gusto el mío, Thomas, espero que la estes pasando bien. —Rossy toma la mano del niño ahora, quien tiene una suave palma, también, no puede contener la sonrisa que está en su rostro, esto es adorable a sus ojos, sin mencionar que, Thomas, segundo hijo de la familia Abbey porta unos preciosos rizos negros que caen sobre su rostro.
—Pronto llegara el momento del baile, señorita Felicce, será mejor que busque pareja con quien ir. —Benjamín dice esto, para entonces, Thomas deja de darle la mano a Rossy, quien, recuerda haber escuchado a su madre decirle que, como es costumbre, todos deben bailar en pareja, mientras la música proveniente del piano, violín y el arpa se escuche, ellos deberán seguir de pie, afortunadamente, Rossy ha recibido bastantes clases de baile para saber cómo hacerlo.
—Señorita Felicce, ¿Me permitiría bailar con usted? —La voz inconfundible de Fausto hace que Rossy se dé la vuelta para mirarlo, delante de ella, este tiene su mano extendida, y en su rostro porta una sonrisa confiada, sabe que dejarlo plantando delante del mismo señor Abbey, sería algo que, podría atraer consecuencias, sin embargo, Rossy suspira.
—Hijo, has elegido muy bien al invitar a la señorita Felicce. —Apoya Benjamín, causando que, Thomas, el pequeño de 10 años, frunza el ceño, su hermano mayor ha tomado ventaja únicamente porque tiene la edad de la linda chica, mientras que él, tendría que esperar a crecer más. —¿Aceptara, señorita Felicce? —Pregunta Benjamín con interés, demasiado, para el gusto de Rossy.
—Por supuesto que será un placer bailar con usted, joven Abbey. —Responde Rossy mostrando la sonrisa más falsa que haya puesto jamás en su vida, con esto, Fausto sonríe satisfecho, y tomando la mano de Rossy ambos salen a bailar, abriéndose paso por todas las personas que, ahora mismo, los observan con minuciosa atención. Rossy quería dar su primer baile con Axel, o con uno de los gemelos, incluso estaba dispuesta a bailar con el pequeño Thomas, pero, ¿Fausto? ¿Aquel arrogante muchacho?, tenía que ser una especie de broma pesada.
Mas de uno de los invitados, murmura y señala, diciendo que, la pareja de ambos jóvenes es adorable, esto llegando también a los oídos de los hermanos Felicce, quienes no están muy contentos con lo que ven, su hermanita estaba recibiendo atención de otro muchacho, la presencia de Axel Kahler es algo que debían aceptar de todos modos, pero, ahora el joven Abbey, ¿Acaso los futuros lideres de las casas aliadas tenían la intención de cortejar a su hermanita?
Era un desastre.
Fausto toma con delicadeza la cintura de Rossy en su mano, mientras que, con la otra, la sostiene, en cambio Rossy debe sostenerse del hombro del joven heredero Abbey. La música que rodea el ambiente es suave y armoniosa, luego, pasa a ser bastante movida, logrando que más personas se unan a aquel baile. De todos modos, los ojos de los presentes siguen puestos en Rossy. Ella desea que esto acaba rápido, pero, el baile se le hace extremadamente largo, no quiere mirar a Fausto, porque, sabe que este mantendría aquella orgullosa sonrisa, no se estaba llevando un trofeo o lo que sea, lo cual ahora mismo, es una tortura para Rossy, ¿Algo podría empeorarlo aún más? Bueno, los ojos de color verde esmeralda de la chica se topan con los ojos azules de Axel, quien, se muestra serio, no puede decir que está enojado o que siente algo parecido a la tristeza, este solo era un baile, el primero de mucho.
La noche aún era larga, demasiado para el gusto de Rossy.