- Entonces Pete… ¿Es la misma chica? – Preguntó Troy y él respondió apenado.
- Si…
- No puedo creerlo. Es la misma chica de la que siempre estuviste enamorado – dice Troy casi riendo - ¿Ya se lo dijiste al menos? – Cuestionó divertido.
- No, no se lo ha dicho. No sé qué está esperando. Solo coquetean cada vez que pueden y ya – dice Páris.
- Estoy esperando a que ustedes dos por fin admitan lo que sienten el uno por el otro par de idiotas – ambos se quedan helados y él comienza a reír – ¿Ven? No es tan divertido cuando los molestan a ustedes ¿Cierto?... la verdad es… ella lo sabe, puedo sentirlo en cómo reacciona su aroma y cambia cuando me ve, y sé que yo también le gusto, igualmente por su aroma. Eso me basta. Además, justo ahora tengo muchas cosas en las que pensar como para enredarme en una relación.
- Excusas y más excusas. Algunas cosas nunca cambian amigo – le dijo Troy sonriéndole.
- En eso estas en lo cierto Troy.
Las horas habían pasado. El momento de la celebración estaba en pleno apogeo. Sarah había llegado al café junto con Dayane y casi todo el equipo de futbol. Lo primero que hizo la muchacha fue buscar a Tyler. Este se hallaba conversando con los miembros de la manada, los que en tan solo unas horas se habían vuelto amigos muy cercanos. Después de todo compartían la misma marca que los convertía en una hermandad.
- Sarah, hola… - saludó emocionado – mira, quiero presentarte. Ellos son amigos de Peter, todos están trabajando aquí en la ciudad. Son geniales.
- Hola… es un placer… - ella se le queda viendo y él la mira algo confuso.
- Quiere estar a solas contigo torpe – le dice Brandon y él abre grandes ojos. Todos comienzan a reír.
- Ve con ella. Disfruta de la celebración. Tendremos tiempo para hablar luego. Al menos eres sincero, a diferencia de Peter – dijo Troy.
- Ya te oí Troy – reclamó Peter desde la barra y comenzaron a reír.
- ¿Desde cuándo te juntas con gente mayor que tú? – Pregunta con una divertida sonrisa y él se ríe.
- Son amigos de mi mentor. Todos me tomaron cariño porque dicen que me parezco mucho a él cuando tenía mi edad. Sobre todo con lo del futbol.
- No creo que te parezcas a él – le dice ella y él la mira confuso – tu eres más lindo – él se ríe agraciado.
- Te aseguro que no más que tú.
- Solo dices eso para ganar puntos conmigo.
- Ya no tengo hacer eso ¿O sí? – Le dice él y ella lo mira con sorpresa – simplemente tengo que seguir enamorándote cada día.
- Que lindo… pero eso requiere que sigas ganando puntos todos los días ¿No crees?
- Entonces ¿Qué tal esto?... Lo digo, porque más allá de querer ganar puntos contigo, es lo que realmente pienso de ti.
- En serio eres bueno en esto de ganar puntos – le dice con una mirada graciosa y él asintió orgulloso.
- Ya sé ¿No? Soy genial.
- Si… confianza no te falta – le dice ella con las cejas alzadas y él se ríe.
Entonces los chicos del equipo de futbol que antes lo molestaban, aparecieron y por un momento Tyler pensó que querían problemas, pero la realidad resultó ser otra cuando con su olfato pudo detectar las intenciones de cada uno. Todos los de la escuela que estaban allí se acercaron para rodear a Tyler y el equipo de futbol en especial lo estaba elogiando por su gran participación y el increíble desempeño que tuvo, el que llevó al equipo a una increíble victoria esa noche.
- ¡Oigan oigan! – Alzó la voz un chico llamado Anthony… él era uno de los mejores defensas del equipo y también un buen amigo de Donovan – okey, todos sabemos por qué estamos aquí… - entonces miró a Tyler – amigo mío… la mayoría de los que estamos aquí solíamos molestarte a diario… fuiste el saco de boxeo de algunos y muchos fuimos complices de Donovan cuando abusaba de ti… pero creo que puedo hablar por todos los presentes que nunca hemos respetado a nadie como te respetamos a ti ayer Reese… de no ser por ti, hubiéramos perdido ese juego… prácticamente lo ganaste solo y en tan solo unos meses te convertiste en una persona completamente diferente… quiero ofrecerte una disculpa públicamente, no solo de mi parte, sino también de parte de todo el equipo, por todo aquello que hicimos en tu contra... nada compensa que fueramos unos idiotas en el pasado, pero si podemos ser diferentes en el futuro… creo que más de uno lo pensará dos veces antes de molestarte de nuevo… así que esta noche, en nombre de toda la escuela, y de nuestro equipo de futbol, quiero que brindemos por Tyler Reese, nuestra nueva estrella en el campo, y nuestra carta de triunfo para futuras ocasiones – todos vitorearon al finalizar las palabras de Anthony y Tyler miró a Sarah bastante sorprendido y confundido, mientras ella lo miraba con una sonrisa al tiempo que los chicos del equipo lo levantaron y lanzaron al aire en celebración.
- Parece que en poco tiempo pudo cambiar totalmente su estatus gracias a ti – dijo Ashley mirando a Peter.
- Solo lo enseñé a ser mejor que cualquiera de esos idiotas, que por cierto todos son unos interesados… solo quieren a Tyler porque es buen jugador…
- Es lamentable Pete, pero así funciona nuestro mundo… las personas se mueven por interés… mientras Tyler no tuviera algo para ofrecer que ellos pensaran que sería útil, no lo iban a tomar en cuenta, pero ahora que lo tiene, los tendrá en la palma de su mano y solo él decidirá si será mejor que ellos o dejara que la fama se le suba a la cabeza y se comporte igual… en sus manos está la capacidad de hacer una diferencia y enseñarle una lección a esos… “idiotas” como tú les llamaste.
- En eso tienes razón – dijo Peter sonriendo orgulloso de saber que Tyler sería todo menos arrogante o soberbio respecto a su nuevo estatus. Porque tampoco era algo que le interesara realmente.
Entonces, en medio de la celebración, de la nada olfateó una sed de sangre terrible, cuyo dueño ya conocía. Todos la habían olfateado porque mucho antes que apareciera en el café, todos los lobos de la manada estaban alerta. Luego de unos segundos apareció por la puerta. Henry entró como si estuviera en su casa, como si todos allí lo conocieran. Tyler se quedó mirándolo fijamente y le dijo a Sarah que volvería en un par de minutos. Pero cuando quiso caminar hacia Henry, Peter le miró y le hizo señas para que no se acercara.
- ¿Qué diablos haces aquí? – Preguntó Peter casi con enfado. Su sed de sangre estaba creciendo, junto con la sed de sangre del resto de la manada.
- Que lindo… toda la manada siente sed de sangre hacia mí. Me sorprende que incluso Tyler la sienta.
- ¿Qué quieres Henry?...
- No te preocupes Peter, no vengo a pelear, ni a poner en evidencia nuestro secreto.
- Tu sed de sangre no dice lo mismo – replica Troy.
- Ni que hablar de tu apariencia – apoyó Peter casi apretando los dientes.
- Pero si es el nuevo alguacil de la ciudad… no se preocupen. Mi sed de sangre no es hacia ninguno de los humanos que está aquí.
- No, claro que no. Tu sed de sangre es con nosotros – le dice Páris – ¿No te conformaste con nuestros padres?
- ¿Quién que pruebe el verdadero poder podría conformarse? Sobre todo cuando puedes conseguir aún más – le replica Henry – lo cierto es… solo quiero a Tyler. Él vendrá por si solo hacia mí.
- ¿Cómo estas tan seguro de eso? – Cuestiona Brandon.
- Porque tengo algo que le importa demasiado – dijo Henry – debo decir que su humano es muy útil. Es bastante listo. Bien utilizado, resulta una herramienta bastante útil.
- Mal…
- Tyler cálmate – le dice Troy interponiéndose – no caigas en su juego.
- Tyler… sé que me estas oyendo. Ven a mí antes de la media noche de mañana o morderé a tu amigo. Y créeme cuando te digo que estoy casi seguro que mi mordida lo matara. Estaremos en una cabaña junto al lago plateado.
- Tengo que ir por Sean…
- No… es justo lo que quiere que hagas – dice Troy.
- Y es justo lo que haré – replica él – no puedo dejarlo así, no puedo dejar que lo muerda. Sean no tiene por qué ser como nosotros. Su vida es relativamente normal y así debe seguir.
- Entiendo lo que sientes Tyler, pero no puedes hacer justo lo que él quiere – le explica el alguacil - ¿Qué crees que va a pasar? Te matará. Si no puede convertirte en su beta, te matará.
- Si con eso puedo salvar a Sean…
- Eso no salvará a tu amigo – regaña Troy – si mueres, tu amigo también morirá. Tienes que ser más astuto que él. Tenemos que ser más inteligentes.
- Es cierto Troy. Tenemos que ser más inteligentes – dice Peter – pero Tyler tiene razón. No podemos dejarlo a solas con Sean. Nada asegura que no lo vaya a morder antes que Tyler vaya a verlo. Henry no vendría así como así si no supiera que sin importar lo que diga, Tyler irá a rescatar a su amigo. Cuando dijo que Sean podría morir, algo en su mirada me dijo que no estaba pensando realmente en eso. Si cree que Sean es apto para convertirse en hombre lobo, lo morderá y lo usara en nuestra contra. Después de todo tendría a su beta.
- Nos dio hasta mañana antes de media noche – agrega Páris – también nos dijo dónde encontrarlo. Vayamos en la madrugada, hoy, y rescatemos a Sean, antes que lo muerda.
- No me parece una buena idea – dice Troy.
- Sometámoslo a votación – replica Peter – los que estamos a favor de ir por Sean esta noche, levanten la mano – todos levantaron la mano menos Troy – creo que ya se decidió – dijo Peter y Troy lo miró con resignación.
- Por ahora vuelve con tu novia.
Ellos se separaron de Tyler para idear un plan que pudiera ser funcional y así rescatar a Sean.
Mientras tanto, Tyler se acercó de regreso a donde estaba Sarah, que conversaba con algunos miembros del equipo y con Dayane que estuvo con ella casi siempre.
- Hey… ¿Está todo bien? – Le preguntó a Sarah a Tyler. Este último parecía perdido. Estaba pensativo.
- ¿Qué? – Luego reaccionó – ah… sí, sí, todo está bien.
- ¿Conoces a ese hombre? ¿El que entro hace unos minutos?
- ¿Qué? ¡No! – Dijo hecho un manojo de nervios – no, no lo conozco.
- ¿Seguro que todo está bien? – Pregunta ella para asegurarse y él le sonríe con ternura.
- Tranquila. No tienes de qué preocuparte. Todo está bien – la mira con dulzura y le dice – eres muy hermosa…
- ¿A… a qué vino eso? – Preguntó ella nerviosa.
- Simplemente quería decírtelo.
- Que dulce – musita ella y deposita un beso en sus labios con suavidad y dulzura. Él le sonríe mientras se besan y ella lo imita.
Tyler se le queda mirando fijamente por un par de segundos y luego besa su nariz.
- Escucha, dentro de una media hora tendré que irme. Tengo que ir a ayudar a Sean con un proyecto de la escuela. Así que te llevaré a casa y nos veremos mañana por la mañana. Pasare por ti a primera hora para que vayamos juntos a la escuela ¿Qué tal te suena eso?
- Eso me suena genial – le dice ella mirándolo con ternura.
De pronto alguien comenzó a golpear una copa con una cucharilla. El tintineo captó la atención de todos los presentes. Era la señorita Martin quien hacia este sonido. Se subió a la barra y todos guardaron silencio.
- Atención… esta noche es especial – dijo ella – es una noche de celebración. Para nuestra ciudad, nuestra secundaria, y nuestro equipo de futbol americano. Pero especialmente para nuestro nuevo jugador estrella, Tyler Reese – todo el mundo comenzó a aplaudir y a pitar – las hazañas de Tyler la noche de ayer, marcaron el inicio de nuestra temporada, con una victoria aplastante. Esta noche quiero que brindemos por Tyler, quien además es mí empleado estrella. Brindemos por él y por su talento – ella miró a Tyler, levantó su copa y dijo – ¡A su salud! – Todos la imitaron.
Poco después, como Tyler había prometido, salió del café con Sarah y la acompañó hasta su casa. Seguía preocupado por su amigo, pero sabía bien como ocultar sus emociones. Caminó con ella hasta la puerta de su casa y se despidieron con un beso en los labios. Ella entró y cuando cerró la puerta, fue todo para que Tyler se echara a correr. Los demás miembros de la manada ya habían salido del café y se dirigían hacia el bosque. Mientras estaban en la celebración, idearon un plan y se lo contaron a Tyler desde la distancia.
El plan era básicamente sorprender a Henry ocultando sus aromas y haciéndole creer que Tyler estaba yendo solo a verlo. Por supuesto no sería tan fácil. Ellos estaban conscientes de que Henry notaria lo extraño de la situación, así que el plan consistía en usar esa situación de desconfianza como distracción. Solo debían aparecer cuando Henry les pidiera que saliera y Tyler correría a rescatar a Sean mientras ellos peleaban contra el Alfa.
El muchacho corrió a toda prisa hacia el bosque, en dirección al rio. Poco después de unos minutos, llegó al lugar y se detuvo frenéticamente casi arrastrando los pies para mantener el equilibrio. Henry lo esperaba fuera de la cabaña donde claramente podía sentir el aroma de Sean. El Alfa lo miró con una sonrisa malévola y esto encendió la ira de Tyler.
- ¿No deberías esperar a que tus amigos hagan su aparición? – Cuestionó Henry y el muchacho lo miró confuso - ¿Qué? ¿Creíste que no me daría cuenta? Sé que están aquí.
- Contábamos con eso – dijo Peter apareciendo de las sombras junto con Páris y el resto de la manada – ahora Tyler, es ahora o nunca – gritó, y entre todos atacaron a Henry.
Tyler corrió hacia la cabaña por un costado y cuando intentó entrar por la ventana, Henry apareció atrapándolo por el cuello. Lo levanto a veinte centímetros del suelo y comenzó a subyugarlo apretando con fuerza. El muchacho intentaba soltarse de su agarre, pero el Alfa era demasiado poderoso para él.
- Veo que no tienes intención de unirte a mí, mucho menos de salvar a tu amigo – dijo Henry – no veo razones para seguir postergando tu muerte y la del resto de esta estúpida manada.
Cuando Henry se preparó para atravesar a Tyler con sus garras, de la nada apareció aquel lobo gris que Tyler había visto la primera noche del verano. El lobo saltó encima de Henry y le mordió el cuello con ferocidad, provocando que este último gruñera de dolor e intentara quitárselo de encima. Y cuando por fin aflojo su agarre del cuello de Tyler, el muchacho de propino un poderosa patada en la mandíbula que lo hizo caer hacia atrás y estrellarse contra una de las paredes de la cabaña. Por el otro lado, Peter y los demás, se encargaron de sacar a Sean mientras todo esto sucedía.
El lobo gris siguió atacando a Henry con una ferocidad impresionante y Tyler se le unió cediendo a su sed de sangre por primera vez. Pero el Alfa seguía siendo mucho más fuerte. Pateó al lobo gris estrellándolo contra un árbol y a Tyler le dio un puñetazo en el estómago que lo elevo un metro hacia atrás. Cuando quiso acercársele de nuevo al muchacho, el lobo gris se interpuso de nuevo y entonces comenzaron a gruñirse mutuamente cuales animales salvajes.
Peter y Troy aprovecharon el momento para levantar a Tyler y llevárselo y en eso aparecieron tres figuras enmascaradas. Las tres figuras enmascaradas recitaron una serie de palabras y luego el Alfa comenzó a ser encadenado por enredaderas que salían del suelo. Todos corrieron de allí antes que se soltara y para cuando iban un poco lejos, escucharon el gruñido feroz y enojado de Henry, como un grito, cual rugido de una bestia salvaje.
Por otro lado, el lobo gris había desaparecido y también las tres figuras enmascaradas. La manada volvió a la madriguera y se reunieron para ver cómo estaban todos. Ninguno tenía daños severos. En especial Sean. El único con un daño que estaba bastante golpeado y herido era Tyler. Sin embargo solo le tomó un par de horas recuperarse.
- ¿Qué diablos fue todo eso? – Preguntó Tyler.
- Eso deberíamos preguntarte nosotros – le replicó Troy – ¿Qué hacia un lobo gris ayudándote a pelear?
- Eh… si me permiten – interrumpió Sean – creo que ese lobo gris tiene alguna especie de conexión con Tyler.
- Si… yo también lo sentí – dijo el aludido – es el mismo lobo gris que vi la noche antes de convertirme en hombre lobo.
- Estuve investigando… de hecho usé los diarios del padre de Peter… y leí que algunos hombres lobo, solo los más fuertes. Solo aquellos con potencial de convertirse en reyes Alfa, pueden transformarse en lobos gigantes, de metro y medio de altos…
- Corrección… no se trata de si tienes potencial para convertirte en rey Alfa, se trata de tres virtudes que te pueden convertir en rey Alfa. Nobleza, humildad, lealtad. Solo aquellos con un corazón verdaderamente noble, humilde y leal, tienen la capacidad de convertirse en lobos por completo, y esta capacidad lo que te hace apto para ser un rey Alfa – corrige Peter.
- Son muy pocos los que alcanza esta fase completa de transformación – dice Páris – solo uno de cada mil hombres lobo que existen, alcanza un estado completo de metamorfosis. Y digamos que, de tan solo cinco hombres lobo que tienen esta capacidad, entre cinco mil, solo uno o dos de esos cinco, son verdaderamente aptos para ser rey Alfa y solo uno de ellos llega a serlo.
- Además, ese lobo gris era demasiado pequeño como para ser un Espíritu guardián. Que es como denominamos a aquellos que tienen la capacidad de convertirse en un lobo gigante – dijo Brandon.
- Bueno… algo es cierto… ese lobo gris tiene algún tipo de conexión con Tyler. Por alguna extraña razón lo ayudó – dijo Slide.
- Por ahora lo mejor es no sacar demasiadas especulaciones – agregó Peter.
- Ya que hablamos de lo que paso esta noche ¿Se dieron cuenta que los magos nos ayudaron? – Inquirió Troy – te dije que podían sernos útiles Pete…
- Eso ya lo veremos – dijo este último.
- Por ahora estamos a salvo - dice Troy - ¿Qué tal si celebramos el esto con el ritual de iniciación? Creo que no habrá mejor ocasión que esta.
- Es una idea genial - comenta Shane - tenemos que aprovechar ahora que estamos tranquilos.
- Suena bien - dice Tyler - ¿Qué tengo que hacer?
- Para empezar... quítate la camiseta - le indicó Peter - todos lo haremos, es la tradición.
El muchacho hizo exactamente lo que se le dijo, dejando ver el enorme tatuaje en su espalda que lo identificaba como m*****o de la manada. Luego Peter y los demás se sacaron las camisetas también. Troy tenía el tatuaje en su hombro, Shane lo tenía en el bíceps derecho, Peter lo tenía entre los pectorales, cerca del cuello. Slide lo llevaba más pequeño en la espalda justo debajo de la nuca. Brandon tenía un tatuaje del mismo tamaño en su pectoral izquierdo y Curtis lo llevaba en el tobillo igual que Páris. Esta última también se sacó la camiseta y se quedó con un top deportivo.
- Primera lección novato - dijo Brandon - siempre lleva shorts debajo o te quedarás en calzones y eso podría ser algo vergonzoso - entonces comenzaron a sacarse también los pantalones.
- ¿Qué están haciendo? - Cuestionó Tyler casi confundido.
- ¿No es obvio? - Refirió Peter - sácate los pantalones también.
Todos llevaban shorts deportivos, incluida Páris, cuyos shorts eran ajustados y delineaban aún mejor su espléndida figura. Tyler tuvo entonces que quitarse los pantalones también.
- ¿Ahora? - Cuestionó él.
- Acércate - le dice Páris.
Los ocho formaron un círculo y se miraron entre sí. Luego Peter comenzó a hablar.
- ¿Qué es una manada? - Dijo Peter - una manada es una familia. Cuando te vuelves parte de la manada, te vuelves parte de nuestra familia. La manada es, las personas que la conforman. Nosotros somos la manada. El lobo sin manada muere pronto, pero el lobo que permanece con su manada pervive. Somos la fuerza del lobo y el lobo es nuestra fuerza. Solos somos fuertes, pero juntos podemos ser invencibles. Cuando te vuelves parte de la manada, aceptas dar tu vida por tus hermanos y su causa. Tu vida será la manada. Vivirás por ella y morirás por ella y todo lo que representa. Juraras lealtad eterna a tus hermanos y su causa. Dedicarás tu vida a la causa de tu manada. Dedicarás tu vida a cumplir el deber de un Moonlight Silver. Proteger Silver Woods Town con todas tus fuerzas. Proteger el secreto de tu poder a toda costa. Hacer el sacrificio necesario para cumplir tu propósito. Entrégate ahora a nuestra causa, y daremos nuestras vidas por ti, entrégate ahora a nuestra causa, y seremos tu espada, tu escudo, y tu armadura. Seremos parte de ti y serás parte de nosotros. Te protegeremos, a ti y a todos los que amas, y tú harás lo mismo por nosotros. Sabiendo esto... ¿Te crees capaz de hacer el juramento?
- Si - dijo el muchacho con emoción. Todos sonrieron.
- Bien... ¿Tyler Reese, juras dar tu vida por la manada, por tus hermanos y por la causa? - El muchacho respondió y Peter continuó - ¿Juras lealtad eterna a los Moonlight Silvers y serle fiel a nuestros principios?
- Lo juro.
- ¿Juras en todo momento proteger a los humanos y nunca ceder a tu sed de sangre? - Tyler asintió - ahora... usa tus garras para sacarte sangre de los dedos de tu mano derecha - Tyler siguió las instrucciones y vio que todos estaban haciendo lo mismo. De pronto todos dibujan tres lunas en el suelo frente a ellos con su sangre. Una menguante, una media luna y una llena. Tyler los imita y luego ve como todos se convierten y vierten su sangre en una copa. Él hace lo mismo y luego se comienzan a pasar la copa luego de beber de ella - ahora inclínense todos. Ambas manos y una rodilla al suelo. Respiren hondo y aullemos como uno - todos hicieron lo que Peter dijo y aullaron al unísono aproximadamente un minuto y continuaron con pequeños intervalos durante varios minutos - felicidades Tyler y bienvenido. Ahora eres uno de nosotros. Somos manada, somos familia, somos Moonlight Silvers - entonces comenzaron a aullar de nuevo.
Por la mañana, Tyler regresó a casa, se cambió de ropa y se fue a buscar a Sarah para ir juntos a la escuela. Llevaba puesto un pantalón n***o y zapatos del mismo color. Una camiseta manga larga de cuello en v color blanca que se le ceñía a los músculos pectorales y de los brazos. Al llegar a su casa, ella se le quedó viendo casi sorprendida y le sonrió con ternura. Él sonrió agraciado y le invitó con un movimiento de cabeza a salir de la casa para ir a la escuela. Ella le hizo señas que le esperara por dos minutos y luego salió.
- Hola... es lindo verte desde tan temprano - le dice ella.
- El sentimiento es mutuo - ella sonríe y besa su mejilla. Luego se toman de la mano y comienzan a caminar.
- ¿Cómo te fue con el proyecto de Sean?
- ¿Qué proyecto? - Cuestiona él casi confundido.
- ¡El proyecto! - Afirma ella - ese que mencionaste anoche que debías ayudar a Sean ¿Recuerdas?
- Ah sí... eso... no lo hicimos. La profesora canceló de último minuto y le pidió que redactara un simple ensayo - mintió él y ella lo miró inquisitiva. Como si sospechara que le está mintiendo.
- ¿Y qué hiciste el resto de la noche? - Inquirió como niña chiquita.
- Solo fui a casa a pensar en ti y... dormir. Quise escribirte pero para cuando llegué a casa, imaginé que ya estarías dormida.
- No lo estaba - dijo ella y él la miró sorprendido – no pude dormir sino hasta las tres de la mañana, principalmente porque pensaba en ti.
- ¿En serio? - Inquiere él con emoción y ella se ríe y asiente.
- Me hubiera gustado pasar un poco más de tiempo juntos. Debí haberte acompañado.
- No podía pedirte que hicieras eso - replicó él.
- No tenías que hacerlo, yo simplemente debí haberlo hecho y ya. Tal vez hubiéramos pasado la noche juntos - él tragó grueso y ella se rio - ya que hablamos de anoche... casi a la una de la madrugada oí lobos aullando. Fue principalmente eso lo que no me dejó dormir - Tyler abrió grandes ojos y la miró inquisitivo.
- ¿Estás segura de lo que oíste? - Pregunta él.
- Si... bastante segura. De hecho, he estado pensando... esta ciudad guarda muchos misterios y en más de una ocasión han hablado sobre hombres lobo. Comienzo creer ¿Y si todas esas historias fantásticas y sobrenaturales son ciertas? ¿Y si e verdadero responsable de todas esas muertes es realmente un hombre lobo? Tendría mucho más sentido y resulta aterrador. Pero luego está ese lobo gris que vimos aquella noche y pensé... no puede ser, es imposible que existan los hombres lobo. Por otro lado, es mucho más probable que haya una manada de lobos grises viviendo en los bosques de esta ciudad.
- Si... creo más en la posibilidad que haya toda una manada de lobos grises viviendo en estos bosques. Los hombres lobo suenan como una teoría demasiado supersticiosa.
Al llegar a la escuela, ambos se concentraron en sus clases. Sus períodos transcurrieron con normalidad hasta el último período. Luego Tyler se quedó para las prácticas del equipo de futbol y Sarah se quedó a observarlo junto con Dayane.
- Hey... vi que anoche llegaron a segunda base - le dijo Dayane a Sarah - ¿Qué tal estuvo?
- Fue... fue increíble - dice ella - aunque me hubiera gustado pasar más tiempo con él. Pero... fue por mí a mi casa esta mañana. Es lindo.
Dayane soltó un fuerte suspiro y la miró - que lindo es estar enamorada.
- ¿Por qué lo dices como si te diera algo de envidia?
- Porque si me da un poco de envidia. Jamás tendré con Donovan lo que tú tienes con Tyler. Lo nuestro es demasiado superficial - Sarah se ríe y continúa viendo la práctica. Luego se fija en el cuaderno de Dayane y observa un dibujo que le resulta interesante.
- ¿Qué es ese dibujo? - Le pregunta y Dayane la mira.
- Solo es parte de una tarea para la clase de historia. El profesor pidió que investigáramos la historia de la ciudad. Este es el escudo de la familia Moon. La familia más antigua de la ciudad y una de sus fundadoras.
- ¿Moon? ¿Qué no es...?
- Si... - dice Dayane - el asistente del entrenador pertenece a esa familia.
- ¿Y qué significa el escudo?
- Según nuestros libros de historia y un libro que encontré en la biblioteca de mis padres, en esta ciudad se cree en los hombres lobo. Se dice que el fundador, Nicola Moon, y su familia, eran hombres lobo. Algunos creen que protegía la ciudad de las criaturas de la noche, y otros que era una aterradora bestia que mataba para saciar su sed de sangre. Como sea, dicen que a raíz de esto, su hijo convirtió al lobo en el símbolo de su escudo familiar. Pero todo ese chiste de los hombres lobo no es más que un cuento fantástico para tergiversar el hecho que la familia Moon tenía lobos como mascotas. Ellos domesticaron lobos para cuidar de sus tierras. Al menos esa es la historia que se encuentra en todos los libros de la ciudad.
- ¿Qué diablos sucede contigo Reese? - Gritó Donovan de pronto - ¿Te crees muy importante porque ganaste un partido de futbol?
- ¿Qué está sucediendo? - Cuestionó Dayane.
- No lo sé - dijo Sarah.
- No quieres hacer esto Donovan - advirtió Tyler.