A la luz de la luna de plata, un hermoso lobo gris posaba sobre la cima de una cascada, con sus ojos brillando con la intensidad recurrente entre los de su especie. Un aullido resonó desde aquel lugar y se escuchó en toda la ciudad.
Peter y Páris desde la mansión Moon pudieron escuchar al lobo aullar. También lo escuchó Henry desde su escondite, y por ultimo lo habían oído Tyler y aquella figura misteriosa que se le había aparecido a Henry. El aullido de este lobo atrajo la atención de otros hombres lobo y este solo era el inicio de todo.
Después de haber terminado el partido, Sarah esperaba a Tyler detrás de las gradas. El muchacho caminó a paso lento pues estaba agotado tras haber resistido toda la noche al llamado del Alfa. Entonces al fin se encontraron cara a cara. Ella parecía un poco nerviosa, al igual que él.
- Hola… estuviste genial allá.
Él sonríe y la mira con ternura – gracias… me esforcé por hacerlo bien.
- ¡Oh lo hiciste más que bien! – Exclama ella mientras se tomaban de las manos y le sonríe feliz – quiero saber Tyler… ¿Qué cambio contigo?
- ¿A qué te refieres?
- A esto… a todo. Dayane… ella tiene la teoría que tu cambio físico tiene que ver conmigo. Y realmente espero que no lo hayas hecho por mí, porque… no era necesario. Como estabas eras más que suficiente para mí.
- No… no se trató de ti. Lo hice por mí, fue por mi bienestar pero… ciertamente todo este tiempo, fuiste mi razón de ser. Y no lo sabía – ella le mira sorprendida y él le sonríe – no sabía que era lo que me impulsaba hasta hoy… lo que me mantenía concentrado. En todo el verano no hubo día que no pensara en ti.
- Eso es… tan dulce. Yo… yo… - él le sonríe complacido y la abraza.
- Me gustas Sarah, y mucho. No tengo suficientes palabras para expresar lo que siento por ti.
- Tú también me gustas mucho Tyler, pero… hay muchas cosas extrañas respecto a ti.
- Lo que quieras saber sobre mí, solo debes preguntarme.
- Bueno, te tomaré la palabra. ¿Qué pasó contigo? ¿Cómo te volviste tan bueno en esto del futbol? – él se ríe, por supuesto que ella va a sospechar, pero sabe perfectamente como desviar esas sospechas.
- Sígueme – le dice y ella lo mira confusa. Entonces él le ofrece su mano y ella la toma.
Caminaron hacia la vitrina de trofeos de la escuela. En ella se encuentran las fotos de todas las estrellas. En la sección de deportes, le señala la foto de un jugador de futbol americano. Debajo de elle lleva inscrito el nombre “Peter Moon”.
- ¿Ese es…? ¿Es el profesor Moon? – Preguntó ella y él asintió.
- Lo es. También es mi tutor, consejero y entrenador personal. Fue el mejor jugador durante su época. Me estuvo entrenando todo el verano. Me enseñó todo lo que necesitaba saber para ser un buen jugador. Sabía que los populares siempre me acosaban y que la mejor manera de evitarlo era dándome a respetar. Me enseñó defensa personal, pero para evitar peleas también me sugirió convertirme en jugador de futbol americano. Eso también me ayudaría a entrar a una buena universidad.
- Pero… ¿Cómo se conocieron?
- En el café Luna de plata. Él y la señorita Martin son amigos desde la escuela.
Lo único cierto dentro de tantas mentiras, era que Peter y Ashley Martin eran amigos. Quizá más que amigos. Era notorio que esos dos se atraían mutuamente.
- Es increíble que seas amigo de alguien como él…
- Trabajar en el café Luna de plata tiene sus ventajas – le dijo él y ella sonrió.
- Sí que las tiene – le dijo - ¿Me acompañas a casa? – Musitó ella y él sonrió feliz y asintió.
Caminaron tomados de la mano por primera vez. Aquella noche se habían hecho novios, y para Tyler fue la mejor noche de su vida. Por primera vez había hecho algo fuera de lo común. Algo por lo que todos los alabasen, algo que lo había puesto en la cima entre los chicos populares, y si eso no era suficiente, por supuesto que su mayor premio por decirlo de alguna manera, había sido la forma en la que había reaccionado Sarah ante todo lo que estaba sucediendo con él.
Caminó con ella conversando durante el trayecto respecto al partido y es que la muchacha estaba fascinada con la manera en que se había desenvuelto durante aquel juego que parecía no tener muchas esperanzas de victoria para la escuela de Tyler. Finalmente habían llegado a casa de Sarah y se detuvieron frente a la puerta. Tras dejarla en la puerta de su casa, se besaron por segunda vez y él se marchó.
Comenzó a caminar hacia su casa, y en el camino, escuchó el aullido de Peter. No se lo pensó dos veces antes de salir corriendo a toda prisa. De pronto sintió el olor de otros hombres lobo en el bosque, cerca de casa de Peter. Olfateó la sed de sangre de algunos, también la de Páris y Peter. De pronto alguien o algo lo tacleó por un costado. Ambos rodaron y como pudo Tyler se lo quitó de encima. La Luna de plata seguía y aun lo fortalecía. El problema era que el otro hombre lobo también estaba fortalecido por la luna de plata.
El sujeto misterioso se levantó y salió de la penumbra con sus ojos brillando en amarillo como los de Tyler. Rugió feroz y corrió hacia el muchacho. Él hizo lo mismo y comenzaron a pelear. Tyler era muy fuerte, tanto que este hombre lobo no podía igualársele. Entonces apareció otro por un costado y tomándolo por sorpresa, golpearon al muchacho y lo enviaron contra un árbol. De inmediato él se levantó y con la misma les devolvió el golpe. Sujeto un tronco grueso y se lo plantó en el estómago a uno de ellos, al otro le aplicó una llave al cuello y lo derribó fácilmente. Apareció entonces el tercero y detrás de este aparecieron Peter y Páris. Parecía que el joven iba a perder los estribos, pero se mantenía cuerdo gracias a Sarah.
Cuando los gemelos quisieron ayudarlo, aparecieron otro par de hombres lobo cortándoles el paso. Entre los otros tres estaban masacrando a Tyler. Tres eran demasiado para él. Aun así el muchacho les hizo frente con una fuerza increíble. Su camiseta estaba toda desgarrada y él terminó de quitársela para ceder a sus instintos asesinos. Corrió hacia uno de ellos y lo embistió con todas sus fuerzas, golpeándolo contra un árbol y casi dejándolo fuera de combate, mientras que los otros intentaron ayudar a su compañero, pero de la nada, después de esto, los tres hombres que luchaban con él se detuvieron, y también lo hicieron los otros dos.
- Alto, alto, dejen de pelear – dijo uno de ellos – son de los nuestros, son Moonlight Silvers.
- ¿Troy? ¿Eres tú? – Cuestionó Páris.
- ¿Páris…? ¡Wow! No puedo creerlo ¡Eres tú!
- Esa debería ser mi línea – dijo ella.
- Eso quiere decir que… ¿Peter?
- ¿Qué hay hermano? – Dijo Peter con una sonrisa sorprendida.
- Aguarden, aguarden ¿Qué rayos está sucediendo? – Preguntó un muy confuso y molesto Tyler.
- Tyler… te presento a la manada Moonlight Silver… Troy, él es Tyler, nuestro m*****o más reciente. Ty… él es Troy Black. Es el hijo mayor del antiguo beta de mi padre.
El hombre que aparentaba tener la misma edad de Peter se quedó mirando bastante sorprendido a Tyler y luego de unos segundos comenzó a reír y relajó
- Hola amigo… lamento que mis amigos y yo te hayamos atacado. Sabíamos que había gente ocupando la vieja guarida de la manada y quisimos hacer algo al respecto, pero hacia tanto que no nos veíamos, que ni siquiera reconocimos el aroma de los gemelos. Por supuesto tu aroma no lo conocíamos así que… bueno.
- Si… bueno, no puedo decir lo mismo… no lamento haberlos golpeado – dijo Tyler mirándolo con recelo y todos se rieron.
- Está bien, te estabas defendiendo – dijo Troy – la verdad es que me sorprendiste… para tu edad eres muy fuerte. Pudiste contra Slide y Brandon. Ellos son dos de nuestros guerreros más fuertes. Son hombres lobo de nacimiento.
- Solo estaba preocupado por Páris y Peter. Últimamente tenemos muchos problemas con otros hombres lobo – le respondió Tyler relajando su postura también y tomándose un respiro después de aquel mal rato que le hicieron pasar.
- ¿El Alfa? – Cuestiona Troy.
- ¿Cómo lo sabes? – Preguntó Peter.
- Oí de los asesinatos, pero principalmente porque lo he estado buscando.
- ¿Por qué? – Preguntó Tyler.
- Porque ese malnacido mató a mi padre. No sé si me vas a creer Peter pero el Alfa es…
- Nuestro hermano – adelantó Peter – ya lo sabemos. Pero… ¿Por qué fue tras tu padre?
- Dijo algo sobre que mi padre tenía algo suyo.
- No puede ser. Creyó que papá le había dejado sus ojos a tu padre – dijo Páris.
- Entonces creyó lo mismo de todos nuestros padres, porque no solo asesinó a mi padre. Los antiguos miembros murieron. También la mayor parte de nuestras familias. De los Black solo quedo yo.
- ¿Qué pasó con Charlotte? – Preguntó Páris.
- La despedazó… ella solo… solo era una niña – el muchacho casi lloraba al decir esto.
- Lo lamento hermano… lamento lo de tus padres y lo de Charlotte. ¿Hace cuánto sucedió?
- Diez años.
- Entonces es cierto. Alec ha estado con vida y haciendo de las suyas todo este tiempo – dijo Peter casi para sí mismo.
- Aguarda ¿No dijeron que su hermano se llamaba Henry? – Preguntó Tyler.
- Henry Alec Moon – prosiguió Páris – pero Peter y para mí siempre fue Alec. Aunque ahora que es nuestro enemigo, simplemente es Henry.
- Pero ¿Por qué? ¿Por qué está tan obsesionado con el poder de nuestro padre? Los antiguos miembros de la manada mataron a los responsable de sus muertes. Esto no puede tratarse de una venganza.
- Yo te diré por qué mi querido hermanito – dijo Henry saliendo de las sombras. Todos dieron un paso para atrás al oírlo y sacaron sus garras y colmillos. En especial Tyler – muy bien querido Tyler… eres más fuerte de lo que pensé. No sé cómo o por qué pero tenemos una conexión especial, una conexión que te convertiría en mi beta, pero por alguna aún más extraña razón puedes oponerte a mi control. Aun con la luna de plata. Debo decir que eres fascinante. Definitivamente tengo que convertirte en mi beta y luego matarte. El poder que me darás será increíble.
- ¿Vas a explicar por qué quieres el poder de nuestro padre? – Replicó un molesto Peter.
- Porque él me negó lo que por derecho me pertenecía – gruñó él – ni tu ni Páris se convertirían jamás en el rey Alfa. Papa pensaba darle su poder a nuestro inútil hermanito menor. No podía permitir que eso sucediera. Así que antes de la luna de plata hice que esos inútiles humanos atacaran nuestra casa. Mataron a nuestros padres, a nuestro hermanito, y supuestamente también a mí. Estuve varios años en hibernación y cuando desperté, era solo un Alfa común y corriente. Supuse que le había dado sus ojos a alguien más, porque nuestro pequeño hermano murió con él ese día. Pude sentir su aroma en el pequeño féretro junto al mío. Así que fui por su beta. Él no tenía sus ojos, pero sabía quién si los tenía. Quise quitarle esos recuerdos, para yo se los había entregado a alguien más. Aunque nunca supuse que se trataba de la pequeña pero ella ya estaba muerta. Yo no maté a tu hermanita Troy. Alguien más lo hizo. Cuando la encontré en el bosque su cuerpo estaba despedazado. Pero sí que maté a los demás miembros antiguos. Ninguno tenía los recuerdos sobre quien tenía los ojos de papá. Los deje vivir a ustedes porque supieron ocultarse de mí, pero ahora sé que tampoco tienen esos recuerdos.
- ¿Tu… tu mataste a nuestra familia? – Cuestionó Páris con lágrimas en los ojos.
- Maté a un montón de debiluchos sentimentales que solo eran un insulto para nuestra especie.
- Tu eres un insulto para nuestra especie – gritó Peter – eres… tu… traicionaste a nuestra familia. ¿Dónde quedó tu lealtad?
- Mi lealtad está con mis instintos animales. Somos bestias sedientas de sangre Peter. Nacimos para cazar, matar humanos y fortalecernos. No para protegerlos.
- Por eso papá alejó su poder de ti. No eres digno de un poder como ese – replicó Páris.
- No hay nadie más digno que yo – gritó furioso.
Todos se lanzaron a atacarlo pero ni con la fuerza de ocho unidos podían vencerlo. Henry era demasiado fuerte, mucho más que cualquier Alfa. Por una simple razón. Había matado no solo a humanos, sino también a hombres lobo. Había asesinado a los hombres lobo más fuertes de su manada, solo en búsqueda del poder que siempre creyó merecer.
- No pueden contra mí. Aunque reunieran un ejército, no podrían vencerme. Porque justo ahora soy invencible. Solo el poder de nuestro padre podría vencerme. De haber podido matarlo yo mismo, lo habría hecho, pero no heredaría su poder, así que no podía hacerlo. Sabía que si peleaba con papá él no tendría las agallas para matar a su propio hijo. Aunque eso salvara su vida y la del resto de su familia. Eso es lo que nos diferencia, eso es lo que me hace digno de ser el rey Alfa.
- No… es eso lo que te hace indigno – dijo Tyler – el Alfa existe para proteger a la manada, y especialmente a sus hijos. Por eso tu padre era tan poderoso. Porque no tuvo que matar humanos u otros hombres lobo para adquirir poder. Solo tuvo que protegerlos. Y aunque él y su familia murieran, el no darte los poderes a ti, significaba proteger a los humanos.
- ¿Y cómo le fue con eso eh? Ya he matado a más de quince de sus preciados humanos, y también maté a la mayoría de su manada.
- Mientras haya un Moon en esta ciudad, habrá esperanzas para los humanos – replicó Peter.
- Entonces tendré que matarlos a todos ahora mismo – gruñó Henry transformándose en aquella bestia humanoide capaz de despedazar a cualquiera con solo una mordida de sus fauces.
Cuando se lanzó para matarlos, una especie de onda de choque lo golpeó por el costado y lo mandó a volar hasta estrellarse contra un árbol que se cayó por el impacto. Todos cayeron al suelo producto de la onda de choque y cuando Henry se levantó corrió a toda prisa detrás quien sabe qué.
Peter, Tyler, Páris y los demás lobos que se encontraban allí, se miraron confundidos y se levantaron sacudiéndose el polvo tratando de comprender que había sucedido. Pero ya que intentar averiguarlo esa misma noche era algo muy arriesgado, decidieron volver a la mansión Moon y resguardarse allí hasta que pasara la noche. Todos tendrían la oportunidad de moverse por el día con libertad, a diferencia de Henry.
Al día siguiente, después de clases, Tyler fue a trabajar en el café Luna de plata, para luego verse con Sarah para la celebración que la señorita Martin había preparado para él por su primera victoria en el futbol americano. Muchos de la escuela iban a asistir a aquella fiesta en el gran café Luna de plata.
A la mitad de la tarde, Peter entró al café con Páris, Troy y los otros cuatro hombres que Tyler había conocido la noche pasada. El muchacho estaba en su descanso y se sentó con todos ellos en una de las mesas.
- Oye… hiciste un gran trabajo con Tyler – le dijo Ashley a Peter.
- Para nada… el muchacho tiene talento, yo solo lo ayude a explotarlo.
- Si claro, sigue siendo tan modesto como siempre – él se ríe – por cierto, ¿Esos son…? Déjame ver si recuero ¿Troy, Slide, Brandon…? ¿Curtis y Shane[1]?
- Si… son mi viejo grupo de la escuela.
- Pensé que se habían ido para siempre después de lo de tus padres.
- Bueno… eso mismo pensaste de mi cuando terminamos la prepa y aquí me tienes – ella se ríe coqueta y le mira.
- En eso tienes razón. Aquí te tengo. Y espero que te quedes mucho, mucho tiempo.
- Tranquila… regresé para quedarme.
- Hablando de eso… ¿Qué hacen aquí? ¿Por qué están con Tyler?
- ¿Recuerdas que me dijiste que soy modesto? – Ella sonríe y asiente – bueno, lo cierto es que no lo soy.
- ¡No, en lo absoluto! – Exclama ella con una mueca y él se ríe.
- Bueno, les conté sobre Tyler y su primer juego. Quise presumirles. Les dije que era casi tan bueno como yo cuando estaba en la prepa.
-¡Wow, muy modesto tú! – Dice ella sarcásticamente con una expresión de burla.
- Oye Peter… ¿Puedes dejar que coquetear con mi jefa y venir?
- Ese… - ella comienza a reír – lo voy a…
- Tranquilo – dice ella poniéndole la mano en el hombro – tenle paciencia. Recuerda que es un adolescente. Uno que te admira mucho además… anda, ve con ellos.
- Hablaremos más tarde – le dice guiñándole el ojo y ella le sonríe contenta. Entonces se acerca a la mesa y se les queda viendo acusadoramente - ¿Y? ¿Cuál era la prisa?
- Pete ¿Sabías que Troy fue asignado para ser el nuevo alguacil del pueblo? – Dijo Tyler, y el aludido le miró confundido.
- Serví tres años en el ejército. Luego me gradué de la academia. Solicité un puesto en la policía de aquí y me dieron el de alguacil. Además, Brandon es el nuevo medico en jefe del hospital y Slide el nuevo forense.
- Curtis y yo servimos en el mismo regimiento de Troy, pero nos quedamos un poco más. Hace unos meses que regresamos de nuestro último despliegue. Troy nos habló de su transferencia y solicitamos un lugar entre los guardabosques de la ciudad. Nuestras referencias nos ayudaron.
- ¿Por qué? – Preguntó Peter. Troy le miró entendiendo su pregunta mejor que nadie.
- Porque sabíamos desde que se anunciaron las primeras dos muertes que se trataba de Henry. Lo estábamos buscando y fue la oportunidad perfecta. Así tendremos control sobre los ataques y los homicidios y podremos proteger a las personas de esta ciudad y nuestro secreto al mismo tiempo.
Peter parecía seguir confundido. Como si no comprendiera bien las razones de troy y los demás. En eso apareció Páris.
- Regresaron porque son Moonlight Silvers, y desean cumplir con los deberes de nuestra manada – dijo Páris parándose junto a ellos.
- Ella tiene razón – dijo Brandon – somos parte de esta manada, esta es nuestra ciudad y nuestro deber es protegerla.
- Estamos aquí para hacer lo que nuestra manada siempre ha hecho – dijo Curtis.
- Si, además, puede que no seamos suficientes para vencer a Henry pero… necesitaran toda la ayuda que puedan conseguir – le recalcó Troy.
- Si… ¿Sabes de otros hombres lobo sin manada a los que podamos reclutar? – Cuestiona Peter y Troy guarda silencio.
- La verdad es que… conocemos a alguien muy especial… - dijo Curtis.
- Es cierto… es un muchacho apenas… tendrá unos veintidós justo ahora… sirvió con nosotros… es muy fuerte y no tiene manada… además es un rey Alfa – Peter lo miró sorprendido y Tyler también.
- ¿Hay más reyes Alfas? – Cuestionó Tyler.
- El rey Alfa es solo un título otorgado a aquellos Alfas que son diferentes a los demás, sobre todo en poder, y lo más característico de ellos, es que sus ojos no brillan en azul como los de un Alfa normal… - explicó Peter.
- El único problema con esto es que ese muchacho ahora pertenece a un grupo de operaciones secretas del ejército del que ni siquiera tenemos información. Solo sabemos que lo llaman el escuadrón canino.
- Espera… ¿Quieres decir que…?
- Si Páris… es un grupo formado por algunos de los funcionarios del gobierno de mayor rango… al parecer el escuadrón canino es un grupo de hombres lobo que fungen como soldados del ejército y han ayudado a capturar a muchos de los militantes más peligrosos del medio oriente – explicó Troy.
- ¿Cómo es que saben todo eso? – Preguntó Peter.
- Andrew se hizo muy amigo nuestro durante el despliegue en el que servimos juntos… cuando se enteró por nuestros aromas, que éramos hombres lobo, decidió contarnos su secreto y nos habló del escuadrón que él dirigía, repleto de hombres lobo que lo seguían.
Todos se miraron y se quedaron en total silencio después de las palabras de Troy y entonces a Páris se le ocurrió una idea para romper el hielo.
- Ya se, ya que están aquí, podríamos iniciar oficialmente a Tyler como m*****o de nuestra manada – sugirió Páris y todos la miraron. Luego miraron a Tyler y a Peter.
- ¿Aún no ha hecho la iniciación? Hermano… eso lo hacemos antes de hacernos el tatuaje – reprochó Slide.
- Lo sé, lo sé – replicó Peter.
- ¿De qué hablan? – Preguntó Tyler.
- Los Moonlight Silvers tenemos un ritual de iniciación. Lo hacemos antes de tatuarnos… - le responde Peter mirando con cara de pocos amigos a todos – no lo habíamos hecho porque principalmente, tatuamos a Peter para evitar que Henry lo controlara, aunque no sabíamos que se trataba de él.
- Chicos, chicos, adivinen… Wow… ¿Quiénes son ellos? – Dijo Sean apareciendo de improviso - ¿Acaso son…?
- Si Sean… son como nosotros – dijo Peter con fastidio. No le hacía mucha gracia tener a sus amigos encima de él – chicos, les presento a Sean. Él es el mejor amigo de Tyler. A veces es útil, a veces solo es un estorbo, pero siempre humano – todos se ríen y Sean se hace el ofendido - ¿Qué quieres Sean?
- Hice mis investigaciones, como siempre. Para salvarles el trasero, como siempre – Peter lo mira impaciente e inquisitivo – sí, bueno… ¿Recuerdas que dijiste que los Moonlight Silver solo siguen a un rey Alfa? – Él asiente - ¿Me puedes decir por qué?
- ¿Quieres explicarle Troy? – Cuestiona Peter y este asiente con una sonrisa de resignación.
- Resulta que cuando nos tatuamos el símbolo de la manada, la tinta con la que nos tatuamos viene de la sangre de un rey Alfa. Esa sangre en nuestras venas se convierte en un símbolo de lealtad inquebrantable hacia este rey Alfa.
- Exacto – dice Sean como si ya supiera todo esto – Henry no podía ni podrá controlar a Tyler para que cace con él porque no es el rey Alfa. Solo es un Alfa común.
- Uno muy poderoso por cierto – agrega Shane.
- Si, bueno… resulta que aunque Henry comparte la sangre del rey Alfa que corre por las venas de Tyler gracias al tatuaje, esto solo hace que Henry y Tyler pertenezcan a la misma manada, pero nuestro querido adolescente no le debe lealtad alguna porque él no es el rey Alfa, él no es el dueño de la sangre con la que fue marcado Tyler. Por eso su conexión en lugar de hacerse más fuerte, se hizo más débil. Tyler es parte de los Moonlight Silver y Henry también lo es, pero hasta que Henry no se convierta en rey Alfa, no podrá manipularlo como desea.
- Bueno… ¿Ven lo que les digo? A veces resulta muy útil.
- Vamos, di la verdad Peter, siempre te soy útil.
- Eres una piedra en mi trasero – replica Peter y todos comienzan a reírse.
- Bueno… eso nos da una gran ventaja sobre él. Es imposible que Henry no sepa esto, así que seguramente ha estado usando nuestra ignorancia para jugar con nuestras mentes – dice Troy.
- El problema es que… siempre puede crear a otros hombres lobo que le sean leales. Solo debe morder a alguien – replicó Páris.
- Es muy arriesgado. Si la persona no nació para esto, si no tiene un espíritu salvaje y al mismo tiempo noble como el de nosotros, la mordida podría matarlo – dice Peter
- Son muchos los factores que ponen en riesgo a la persona mordida – agrega Slide.
- ¿Y cuál es el plan? – Preguntó Sean. Tyler miro a todos de manera inquisitiva.
- El plan es encontrar una manera de vencer a Henry, primordialmente evitando que muerda a alguien más para convertirlo en su beta.
- Creo que puedo ayudar mucho con eso plan – dice Sean – seguiré investigando y les diré que encuentro.
Sean se marchó y solo quedaron ellos. Tyler se quedó pensativo y antes que terminara su descanso, habló sobre algo que le rondaba la cabeza desde la noche anterior.
- Chicos… ¿Qué fue eso de anoche?
- ¿A qué te refieres? – Le pregunta Peter.
- Sabemos a lo que se refiere Peter – le replica Troy y el aludido le mata la mirada.
- ¿Ustedes saben que era esa onda de choque que nos golpeó? – Preguntó el muchacho y todos se miraron – Peter ¿Lo sabes?
- Si Tyler… sabemos que fue eso – respondió Peter – pero esta clase de cosas… es mejor no meterse con eso.
- Con ellos querrás decir – replicó Páris.
- ¿Con quiénes? – Cuestionó un confundido Tyler.
- Magos – dijo Brandon. Peter solo agachó la mirada.
- ¿Magos…? – Replicó el joven casi atónito.
- Eres un hombre lobo, sabes que existen los vampiros y muchas otras criaturas ¿Y te sorprende que exista la magia? – Inquiere Peter casi indignado. Todos comienzan a reír y el joven agacha la cabeza.
- Pero… si existen los magos y son capaces de hacer cosas como la de anoche ¿No deberíamos pedirles ayuda?
- Ni hablar – fulminó Peter – no les pediremos ayuda a esos traicioneros magos. La última vez que confiamos en ellos, nos dieron la espalda y dejaron morir a nuestros padres. Ellos tenían el poder de quitarles los recuerdos a esos humanos, y aun así no lo hicieron. Nos dieron la espalda.
- Peter… tienes que admitir que no tenemos muchas opciones – replicó Troy.
- Dije que no.
- El problema Peter, es que no eres el Alfa – dice Brandon.
- Soy un Moon.
- Pero no eres el Alfa. Y mientras no haya un Alfa en la manada, todas las decisiones deben ser llevadas a votación – dijo Troy – lo siento Pete, lo siento Páris. Yo no quiero hacer el papel de líder de la manada y sinceramente creo que el mejor para ese papel eres tu amigo, pero si vamos a tomar una decisión sin el Alfa, aunque seas el líder, debemos someterlo a votación.
- Troy tiene razón Peter…
- Ya sé que tiene razón Páris, ya lo sé – replicó Peter casi molesto – pero… aunque decidiéramos pedirles ayuda, no sabemos dónde están, o quiénes son. Son muy buenos ocultando su rastro. Además ¿Qué nos garantiza que nos ayudaran?
- Aun si no ayudaran, no habremos perdido nada amigo – dice Shane.
- Shane tiene razón. Perdemos más al no intentarlo – agregó Slide.
- Entonces… ¿Todos están a favor de eso? – Preguntó Peter casi resignado y todos asintieron. Solo Tyler se quedó en silencio porque no sabía mucho sobre lo que hablaban.
- Bueno Tyler, aun no te has iniciado y ya estuviste en tu primera reunión de manada – dice Curtis y los demás se ríen.
- Después de la celebración tienes que venir con nosotros – dice Troy – te haremos parte de esta manada oficialmente.
- ¿No tengo que cazar ni matar a nadie o sí? – Todos se miran y se ríen, también Peter se ríe.
- No Ty… no tendrás que cazar ni matar nada – dice Peter casi indignado de su pupilo – ahora ve a trabajar antes que Ashley me arranque los ojos por distraerte tanto.
- ¡Genial!... ah claro, claro. Enseguida – se veía tan emocionado con respecto a la iniciación y pasó toda la tarde con una sonrisa de felicidad que no se la quitó nadie.
Incluso los chicos de la manada se dieron cuenta de esto y no pudieron evitar reírse. Luego todos se dispersaron y quedaron Peter, Troy y Páris, solos en una mesa para ellos tres.
- Oye Pete… ¿Esa es…?