En el celular de Melanie había cientos de llamadas y mensajes sin contestar. Todos eran de Harold, Annette y Adele. Pero ella evidentemente no sabía nada porque tenía el celular apagado. Su hermana, en un intento de calmar los nervios de su madre, le aconsejó que esperara, que lo más probable era que estuviera en casa de su amiga Danna o con Brandon. —Llama a Brandon, Adele, si está con él me quedaré más tranquila. Adele en su interior sentía rabia. Deseaba que no fuera así pero para su desgracia Brandon tampoco contestó el celular. Adele decidió ir hasta allá. Subió a su habitación y buscó en su armario su blusa preferida. Al encontrarla doblada, la sacó y una caja cayó abierta sobre sus pies. Eran cientos de fotos de cuando era pequeña. Adele se sentó en el suelo y sacó algunas. —

