Hace tres día que no veo a Mijaíl y lo agradezco, estos días sin él he respirado en paz. Hace tres días desde la conversación que tuve con Marcus, la cual aún le sigo dando vueltas a todo lo que me había dicho y hace tres días cumplí siete meses de embarazo. Este último me está dando algo de problemas, las contracciones que siento son tan fuertes, tanto que me corta la respiración y temo de dar a luz ahora, sería demasiado pronto. Amber, la chica del jardín y la encargada de cuidarme, entra nerviosa por la puerta de metal, en sus manos carga una bandeja de comida donde seguro trae mi cena. Me levanto como puedo y me acerco a la mesa donde ella la coloca. El sudor corre por su frente de una manera exagerada y sus manos tiemblan. Trato de preguntar si le sucede algo, pero ella niega con s

