“La vida es una maldita perra” (Lucía Pearce) *** —¡Mijaíl! ¡Pedazo de mierda andante! — gritó, tocando la puerta con furia una y otra vez —¡Sácame de aquí! ¡Mijaíl, sácame de aquí! ¡Ahora joder! — mi garganta ardía, hace ya unos varios minutos que estoy gritando como una desquiciada. Estar en estas cuatros paredes de metal me asfixian. Estoy mareada y mi cabeza punza de dolor. Necesito salir de aquí, siento que moriré si permanezco un minutos más en esta caja fuerte. —¡Mijaíl! — sollozo —Es una orden, maldito bastardo — tocó con más rabia aquella puerta, deseando tirarla al suelo. —Pequeña pervertida. Aléjate de la puerta o haré algo que te dolerá — busco de dónde había salido su voz —No te preocupes en buscar, porque no encontrarás nada — río. —Abre la puerta. Ahora — recalco es

