40. Corazonada

1941 Palabras

En efecto. En medio de la sala de mi amigo, había un maniquí con un hermoso vestido rojo, de mi talla, que había confeccionado su novio solo para mí, de primera impresión me pareció bellísimo, casi como un vestido que usarían las princesas de Inglaterra para una gala, aunque tenía unas trasparencias que no sabía como me quedarían por mi tipo de cuerpo. Sin perder el tiempo, me puse el vestido y me sentía soñada, poco me importó mostrar un poco de piel, quedaba un poco suelto de algunas partes por lo que el novio de David se apresuró con algunos alfileres a apretar el diseño, dejándome un espacio ara poder moverme y que me sintiera cómoda para poder sentarme y caminar. —Solo faltan los zapatos —comenté mirándome al espejo y recogiéndome un poco el cabello para darme una idea de cómo se

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR