-Tienes razón -murmuro incomoda, sujetando mi cabello exasperada, ¡Soy una zopenca!, mi hijo como puedo olvidarlo, ¡Maldito Alessandro!. -¿Qué harás?. -Sus ojos se clavan en mi, parecen no tener fondo, solo hay oscuridad en ellos. ¿Él me ayudara?. -Hablare contigo. -Es una pena pero soy yo ahora quien no quiere hacerlo contigo -se burla él, una sonrisa fría se dibuja en su rostro. Su rostro cambio, pareciera que fue recubierto con una escarcha de hielo. -¡No puedes!... -intento encontrar una razón para refutarlo. -Si puedo Alexa, ¿Quién eres tú para ordenarme que hacer?. Si los ojos mataran, él ya estaría muerto. Controlo mi irá, todo por Brandon.-¿Cuándo podrás hablar?. -Si cenas conmigo y mi hijo podre hacerlo. -Mi hijo esta preocupado por

