Estiro mi cuerpo, por fín pude tener una noche de sueño tranquilo despues de tanto tiempo estoy viva. Giro mi rostro y sonrió, ¿Demasiado inocente?, él construyo una barricada de almohadas, muerdo mi lengua para no reir. -Gracias. -Murmurro mientras acomodó las almohadas correctamente. Luego un baño caliente estoy renovada. Toc, toc, toc. Los golpes son intensos, mierda si ven la habitación en orden no sera bueno para ninguno de los dos. Acercó mi cuerpo al de él, abre sus ojos sorprendido, creó que estaba con la guardia baja. Toc, toc, toc. -¿Golpean la puerta?. -Incomo habla. Subo a arriba de él, encima de su fina camisa podía sentir sus firmes pectorales. Su orejas estaban rojas, por alguna extraña razón me siento un poco culpable. Toc, toc, toc... Él lucha para poder der

