-Alessandro cálmate o te arrojare del auto. -Gruñe Cedric sin soltar su teléfono. Miro a Benjamín que no deja de temblar. –Y tú, ¿Estas en modo vibrador o qué?. -¿Por qué me metes a mí, Brown?. -Escupe molesto. -Cállense o yo seré quien los arroje del auto en movimiento, todos estamos nerviosos y ninguno de los dos son de ayuda. –Advierte Gabriel clavando sus ojos en nosotros. -En 5 minutos llegaremos. –Avisa el conductor. Saco mi teléfono, 7:30 p.m, la tensión en el auto estaba en aumento, nadie puede pensar en otra cosa que no Alex. El teléfono de David vuelve a sonar. Cedric lo fulmina con su mirada. Mi primo capta el mensaje. -Mi esposa está preocupada no pueden culparme, es su mejor amiga, su hermana, tienen que entenderla, no pueden tirarme del auto, serían demasiado crueles y

