-¿Señor qué hace aquí ?, ¡Este es un lugar restringido! -advierte un soldado en la entrada.
Divertido lo miro, tomó mi billetera y le enseño mi pase, el rostro del saldado palidece.
-¡Dis-disculpe señor Brown!, entre por favor.
No respondo a su inútil tartamudeo, camino hacia adentro y me dirijo a la cabina.
-Notifica que Alessandro Brown llego -ordenó un poco incomodo, fue una mala idea usar un traje en pleno Julio.
Desabrocho el saco y lo arrojo al contenedor de basura.
-Señor pronto llegara su auto.
-Ok.
Irritado miro mi reloj pasaron 4 minutos, 25 kilómetros para llegar a la central, chasqueo mi lengua hasta que un auto plateado se detiene junto a mi.
-Vine por ti.
Abro la puerta y me monto en el copiloto.
-¿No dirás nada? -pregunta incómodo Ethan.
-¿De que quieres hablar?.
-Podrías... dejar momentáneamente tu maldito orgullo.
-¿Por qué lo haría?.
-Porque yo lo estoy haciendo -murmura y golpea el volante.
Lo ignoró por completo, mi única razón porque estoy aquí no es él.
-¡Brown!, ¿Puedes escucharme?.
-¿Cuando dije que no lo estaba haciendo? -me burlo y la vena de su frente sobresale.
Él esta trabajando duro pero es completamente inútil su esfuerzo.
-Lo lamento, tendría que haberlo hablado antes contigo pero fui un completo cobarde, nunca quise traicionarte.
-Lo hiciste, es muy irónica tu explicación diciendo que no era tu intención pero sucedió y tú fuiste el responsable de ello, gracias a ti la familia Anderson me cerro la puerta en la cara, ¿Crees que te ama, Ethan? sino fuera por la influencia de tu familia, ¿Esto que tienes con ella pudo haber tenido éxito?.
La tez de Ethan no es buena, escucho el crujir de sus dientes, aunque lo intente negar el sabe muy bien la respuesta.
-La amo Brown, ¡Maldición, lo hago desde que soy un niño!, estoy perdidamente enamorado de ella.
-Lo sé, felicidades por tu matrimonio deseo que no lleve a tu familia a la ruina.
-¿Por qué no puedes entenderme?, deja de escupir mierda -ruge, sus ojos se tornan roja, es una fiera herida.
-La verdad es una mierda, para que me buscas, cuando ya tienes clara tu elección, ¿Qué sentido tiene que quieras hablar conmigo ahora?, ¿Crees que me importa lo que te suceda a ti o a Ema?, arruinaste me vida mi vida Ethan, no valen nada para mi ninguno de ustedes dos, asi que dime que quieres de mí, es aburrido escuchar tanta bazofia de tu boca.
-Necesitó que me devuelvas las acciones de la empresa -susurra avergonzado.
-¿Devolver?, te recuerdo que intentaste regalármelas pero me opuse y las compre a un precio justo, ¿Tienes el dinero?.
-¡Fuimos amigos Alessandro!.
-¿Crees que hare un acto de caridad con ustedes?, ¿Me ves cara de estúpido? -abro la puerta y bajo del auto-, gracias por traerme y por cierto no te venderé nada en esta vida, que goces de tu vida de casado.
El complejo militar, su entrada estaba custodiada por varias docenas de hombres armados, realizan un saludo estándar cuando me ven, al abrir la puerta, las paredes color verdes son lo primero que veo, camino por los extensos pasillos y una puerta se abre de golpe, un médico sale de
dentro, me ve.
-Hola, ¿Usted es el señor Brown?.
El doctor acomoda sus gafas y extiende su mano, la tomó apretándola firmemente.
-Asi es, ¿Doctor?...
-Fernández.
-Entiendo, ¿Soy el primero en llegar? -pregunto con expectación.
-Si, la señorita Krust esta en camino. Señor Brown, antes que llegue la señorita Krust creó que seria bueno que me acompañe y vea a Margot Suarez.
Su voz suena nerviosa e incomoda.
-Vamos.
Él abre la puerta, entra, yo sigo sus pasos.
Cuando entro quedo atónito, al ver la imagen de Margot o lo queda de ella.
Margot tenia diferentes cicatrices en su cuerpo, en especial en su mejilla izquierda tiene una quemadura que ocupa más del cincuenta por ciento de ella sus brazos están vendados al igual que sus piernas.
-Doctor, ¿Cómo está ella?.
Mi pecho duele, ¿Qué fue lo que le sucedió para que acabe de esta forma?.
-La anciana está mejor, comparado a como llego, ahora esta en muy buena forma. Simplemente tomó sus medicamentos y se durmió.
-¿Qué le sucedió? -susurró incomodo, algo se resquebraja dentro de mí.