Dejé las ollas y fui a cambiarme. Busqué la billetera y la chequera, de paso llamé a nuestros abogados, el que ambos estuviesen encarcelados solo representa mayor cantidad de problemas, como si no nos sobraran en estos días. Serena y Ada estaban viendo televisión en la sala, les di un beso y pedí a los chicos que comieran cereal, era una emergencia y también que no salieran de la casa. —¿Mamá necesitas ayuda? —preguntó Kyle —Cuida de tus hermanos. Corrí al auto y fui a la comisaría. En menos de lo que esperaba estaba ahí, dos de los guarda espaldas venían conmigo y el otro era el que estaba ahí y llamó a Mercy, le agradecí y dije que hizo bien antes de ingresar a la comisaría. Pregunté por mi marido y mi hijo. El oficial me miró como si fuese estúpida, estaba por abrir mi bocota cu

