Narra Gia… . Acepte subir a su auto. Opciones, seguramente tenía muchas pero estoy cansada, no he comido nada en todo el dia, solo licor es lo que hay en mi estómago, y aunque trato de mantener los ojos abiertos no puedo hacerlo, quizá el arrullo que siento con el movimiento ligero del auto, tal vez se trata de el silencio que invadió de nuevo el espacio, o es posible que el aire que se espesa mientras avanzamos se hayan puesto en mi contra para tenderme una trampa, doy uno y otro cabeceo, se que perderé la batalla decido encorvar el cuerpo, descansar mi cabeza y sin temor, dejó que el sueño me venza. —Llegamos —escucho una y otra vez, cada vez hay más intensidad, en la voz de Thiago, abro los ojos con esfuerzo y puedo ver esa maldita sonrisa torcida, encantadora si… pero molesta al

