—¿La mesera? —no se me ocurre nada mas que decir. —Si hermano, la chica de los tragos, la que te bailó en privado en mi Club —dice con ingenuidad y arrogancia, sus fruncidas cejas y sus labios torcidos, me hace comprender de inmediato, que Gia no significa nada en la vida de Santino, y no, no tendría por qué significar algo, pero es como si la forma en la que habla de ella, me hiciera sentir huecos en el estómago. —¿Desde dónde dejaste de escucharme? —pregunta, y guardo silencio —, sabes que, hay que celebrar —. Santino se sirve un whisky y me sirve uno, es muy temprano pero parece que este maldito acontecimiento es importante. El sonido del cristal al chocar, me hace gesticular, bebo el licor y él hace lo mismo. —¿Qué opinas Thiago? —su pregunta directa no es retórica y desearía qu

