Relájate

2120 Palabras
Andy me miro confundido y tomándome por el hombro me dijo — Jake, debemos irnos amigo, es muy peligroso estar por aquí, ven vamos – mientras me daba la mano y lograba levantarme, no lo entiende, pues él no vio lo que yo, para él solo había sido un simple colapso de las cavernas mineras, pero para mí no, para mí era el inicio de la peor masacre que vi en la historia, ni siquiera en las películas ves tanta sangre y si mi sueño fue una premonición, más vale hacer algo para cambiar ese destino Mirando a Andy, preocupado este dijo mientras caminábamos — oye, ¿ya me dirás que sucede? Hace años que no te veía tan mal, estás pálido y tienes una cara que da asco jaja, dime que sucede sabes que juntos podemos resolver cualquier cosa – yo asentí mientras tragaba un poco de saliva, la presión se me había bajado, necesitaba un poco de azúcar, así que con nervios le dije — ¿podemos ir donde la señora Turner? Quisiera un poco de chocolate, no me siento tan bien que digamos – Andy asintió y mirándome pregunto nuevamente — Pero al menos, cuéntame ¿Qué sucede? – yo mirándole de reojo solo menee la cabeza de lado a lado y le conteste con brevedad — Cuando lleguemos te lo diré, por ahora solo. Quiero un poco de tiempo para pensar – Él seguía viéndome preocupado, es claro que no es nada bueno, pues cuando yo pido tiempo para pensar, significa que hay problemas y de los gordos, Andy ya sabia mi forma de actuar ante cualquier situación, no han pasado cuatro años por nada, así que él entendiendo que pasaba algo turbio, se quedó en silencio por el resto del camino, al menos así me dará un poco de tiempo para pensar en como le digo toda esta situación que me tiene estresado desde ya hace años, mientras íbamos caminando a través del bosque, solamente pedía un deseo, “que lo que soñé no pasara” si ese sueño llega hacerse realidad no creo que volvería a ser yo mismo, estresado, me puse a darme un ligero masaje a los lados de mi cabeza, normalmente suele ayudar un poco, pero esta vez no ayuda en nada, solo pienso y pienso, pero no logro solventar nada ¡es más! En realidad, pareciera que cada vez que lo pienso, nada más pueden empeorar las cosas, contarle a Andy la situación podrá ser un poco difícil de entender para él, aunque si le cuento desde el inicio, lo que soñé y que vi con el sabio ermitaño, estoy más que seguro que al menos sabrá porque me duele la cabeza, tal vez se le ocurra algo a él. Bueno, al menos finalicé el ordenar mis pensamientos, acomodar mis ideas para que no estén tan sueltas al momento de explicarle, al llegar a la casa de la señora Turner, Andy golpeo a la puerta y la tierna anciana salió y mirándonos dijo — ¡Chicos! Que agradable sorpresa, ¿Qué los hace venir tan tarde? – yo mirándola afligido, lo único que pude decir fue — ¿Un poco de chocolate caliente tal vez? – ella mirándome preocupada de inmediato abrió la puerta de par en par y dijo tiernamente — oww, mis pequeños, pasen de inmediato, ¿Qué te sucedió mi Jake? – mientras me daba un cálido abrazo, sin duda ese abrazo se sintió muy llenador, una vez dentro la tierna anciana, exclamo — ¡pasen, pasen! En un segundo les tendré su chocolate listo, ahora vuelvo tomen asiento, Pelusa y Benji pueden comer, en la sala sus platos tienen la comida que no terminaron ayer – De inmediato al escuchar estas palabras Pelusa se apresuró a comer y junto a Benji que saliendo de su tronco fue corriendo alado de este, sí que son animales inteligentes sin dudarlo, Andy mirándome nuevamente un poco desconcertado y preocupado dijo — ey Jake, ¿estás listo para contarme? Dime ¿Qué sucede? Tú no eres así, siempre mantienes la calma, es extraño verte tan preocupado y estresado por algo – yo asentí, pues tenía razón, mirando a nuestras mascotas le contesté brevemente — ¿recuerdas lo de hace cuatro años? – él asintió mientras se acomodaba para prestar atención, mientras yo suspirando continúe — bueno, jamás te conté lo que paso en ellas, el porqué estaba tan mal. Es decir, tuvimos que ir donde el sabio ermitaño para que nos ayudara – él con una sonrisa exclamo — jaja sí, recuerdo que te pase preguntando todo el camino “¿qué paso?” pero jamás me lo contaste y ahora, ¿lo harás? – yo asentí mientras lo mire afligido Tras contarle, todo lo que soñé, lo que vi, como lo sentí y más que nada, lo que me dijo el ciervo que era lo que más me incomodaba — eso fue lo que paso y la profecía que me dio es exactamente igual a lo que está sucediendo, dijo que habría temblores y este que hubo fue uno de ellos, debo hacer algo, el guardián del bosque me lo encargo, él me lo puso en mis manos ¿Qué se supone que haga? – él mirándome un poco confundido me contesto — entonces, no solo habrá temblores, también vendrán más cosas y la que más me preocupa es la de los leñadores, si estos entran a la zona darán de inmediato con la cabaña – yo asentí él mirándome se recostó y dijo con una voz un tanto molesta — ahora veo porque estás tan estresado – yo recostándome igual dije muy cansado — bueno, bienvenido a mi mundo – en ese momento llego la señora Turner con un par de vasos con chocolate caliente y unas cuantas galletas en una bandeja, entro diciendo — mis pequeños niños, sírvanse – y mirándonos que estábamos tan afligidos se sentó en la mitad de los dos y pregunto — oww, mis pequeños ¿Cuáles son sus pesares? Pueden contar conmigo y lo saben, aunque sea poca mi ayuda les puede servir, tal vez ya no sea una joven la cual pueda hacer maravillas con solo pensarlo, pero todavía puedo dar sabios consejos, después de todo el tiempo no paso en vano para mi jeje – yo la mire con una sonrisa y recosté mi cabeza en su hombro. Realmente se sentía agradable, confortable, muy calmado, después de todo la señora Turner nos ha apoyado tanto en estos cuatro años que la consideró como si se tratara de mi propia abuelita, así que dándole un abrazo le dije — Lo lamentamos, pero se acercan problemas y unos muy grandes, que realmente no sé cómo los vamos a resolver, es decir creo que jamás se habían presentado problemas tan serios, ni siquiera cuando Abby tenía a todos los niños esclavizados fue tan grave como esto, ahí al menos sabías que no podía pasar nada peor, aquí, sin embargo, pueden quitarnos nuestro hogar o peor aún hacernos papilla con el mismo, no lo sé, señora Turner, yo estoy encargado de resolverlo y por más que piense que no consigo nada para detenerlo – ella mirándome preocupada fue a la cocina, en unos segundos volvió con una jarra de té y dos tazas — pequeño Jake, la vida esta llena de retos, no puedes frenarlos y tampoco detenerlos, lo único que puedes hacer con ellos es enfrentarlos hasta salir victorioso, tal vez no lo consigas a la primera, pero si te esfuerzas lo conseguirás y tampoco tienes porque hacerlo solo, tienes a Andy y también me tienes a mí, apuesto que también tienes el apoyo de todos los pequeños que viven en la cabaña, lo único que necesitas a veces para poder pensar mejor, es tomarte un descanso y relajarte o simplemente beber un té – entregándome la taza me sonrió y continuo — también te hará sentirte un poco más calmado jaja – — gracias abue – ella mirándome tiernamente, suspiro y tomando la taza de chocolate se la entregó a Andy y ella concluyo — chicos, ustedes solo se tienen el uno al otro, así que procuren tener cuidado y cualquier cosa que hagan siempre apóyense mutuamente, ¿entendido? – mirándonos con Andy sonreímos con gran entusiasmo y asintiendo la cabeza le dimos un fuerte “¡SI!” Una vez terminamos con las galletas nos pusimos en dirección hacia nuestra casa, no sin antes despedirnos de la señora Turner y agradecerle por la comida, una vez lo hicimos ya nos pudimos marchar, esta vez ya estaba un poco más calmado, pues ella me había dado una manera para poder pensar en algo, en la mañana tengo que contarle a los líderes de la situación, pero no me creerán así que únicamente tendré que decirles la parte en que una vez termine la minería, llegaran leñadores a la zona y debemos prepararnos para sacarlos de nuestra área. Al llegar a la escuela vi como allí pasaba la mayor parte de mis días y ahora simplemente veía un lugar con viejos recuerdos y unas cuantas palizas que me daban los bravucones del lugar, sin duda bellos recuerdos, Andy me llamo ya desde el bosque y yo me apresure seguimos caminando hasta llegar a casa, todo el camino me sentía distraído, una vez entramos nos fuimos a dormir, los dos sabíamos que aunque esté bien que la señora Turner nos dé todas esas palabras de ánimos, los problemas no desaparecerán, en realidad siguen ahí, tal vez bajo una distinta luz, pero siguen ahí sin lugar a dudas Una vez me acosté Benji se acomodó bajo mi brazo, quedándose dormido de inmediato, como si fuera un pequeño bebe, por hoy considero que es suficiente, ya he pensado lo suficiente, mañana será otro día y con él habrá oportunidades para contarle a los líderes lo que sucederá. Por lo pronto debo descansar, buenas noches, mamá, buenas noches Benji. Hasta… mañana… … “Jake” dijo una voz a la distancia, como si me llamara, “Jake, ¿Dónde estás pequeño?” continuo, yo un poco inquieto abrí mis ojos tratando de visualizar ¿Quién era que me llamaba? Al abrir mis ojos, note que no estaba en mi cama “¿tal vez un sueño?” pensé, así que levantándome un poco cauteloso mire a los lados, no parecía haber nada aparente más que un simple cielo rosado y el piso eran nubes. Espera, ¿cielo rosado, piso de nubes? ¿Qué? ¿Dónde estoy? ¿Acaso morí? Bueno son demasiadas preguntas, por lo pronto asemejo que esto solo es un sueño y nada más que eso, pero a todo esto, entonces ¿quién me está llamando en mi sueño? Y sin previo aviso ahí estuvo de nuevo esa voz “Jake, acércate cariño” sonaba muy dulce, como si fuera pacífica, muy encantadora de hecho ¿Qué sucede aquí? Como sea tan solo fui siguiendo la voz hasta encima de una colina, al llegar mire que había un gran lago, lleno de rosas a su alrededor y un poco más alejado un pequeño lugar de descanso, con una mesa para el té y un par de sillas, una estaba ocupada y esa persona que estaba allí era… quien me estaba llamando “Jake, pequeño has crecido mucho, acércate por favor” Estaba vestida de blanco y un sombrero un tanto grande, realmente se veía como una persona refinada y elegante un lazo rojo que iba por su cintura, parecía como si viniera de una boda y ella fuera la dama de honor, como sea, ya que no tenía otra opción, me acerque y con una sonrisa le dije — ¿tú eres quien me ha estado llamando? – esta persona dejando el té sobre la mesa se puso de pie y dándose vuelta me miro con una sonrisa, era mamá, esta al verme suspiro — veo que has crecido mucho en estos años hijo mío, ven dale un abrazo a tu madre jaja – yo de inmediato la abrace con todas mis fuerzas — ¡mamá! ¡Eres tú! – ella riéndose contesto — pues, claro que soy yo, ¿quién más podría ser? O ¿a quién esperabas jaja? – yo mirándole a los ojos, me entraron ganas de llorar, pues hace mucho que no la veía, al menos en mis sueños, porque en la vida real ya no puedo — lo lamento, es que no esperaba soñar contigo, jaja – ella acarició mi cabeza para que me calmara, realmente estaba tenso, tener este sueño me ayudara mucho, más de lo que necesito para tener fuerzas y ánimos para el día de mañana. …
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