Han pasado ya cuatro años desde que tuve esos sueños extraños, desde que fui donde el sabio ermitaño, para saber que estaba pasando y creo que la advertencia está cerca, pues han estado ocurriendo muchos cambios en los alrededores y ninguno es bueno para el ecosistema y tampoco para mí, después de todo en el bosque es donde vivo ¿no?
Así que ahí estábamos, corriendo a gran velocidad con Andy con las capas puestas y una ballesta en nuestras manos, un jabalí estaba corriendo por la zona y lo íbamos a atrapar a toda costa, apresurado, saltando un tronco caído, tuve al cerdo justo en el blanco y apuntándole dispare repetidamente, logrando darle, este jabalí chillo del dolor mientras Pelusa lo ataco, por un lado, Andy de inmediato se acercó y termino el trabajo
— Bien hecho Jake, le diste justo en el blanco. – dijo este muy contento, yo solo asentí y respondí
— Sabrina tiene que reparar de nuevo mi ballesta, se atoró de nuevo el mecanismo de carga automática – indicándole él miró confundido y pregunto
— ¿de nuevo? Pensé que hace unos días nomas lo había arreglado – yo asentí y le contesté de vuelta
— Lo hizo, pero creo que se dañó nuevamente, iré a revisar ¿te puedes encargar tu mismo del jabalí cierto? – él asintió con una sonrisa y de inmediato amarrando al jabalí contesto
— Será una gran cena, en unas pocas horas llegaré a la cabaña, no te preocupes, tú por lo pronto encárgate de tus asuntos –
Mirándolo con una sonrisa me despedí, y guardando la ballesta en la mochila me fui del lugar, habían pasado cuatro años. Se nota que ha pasado mucho, Pelusa ya es todo un lobo adulto y es gigante también creo que no ha sido el único que creció, al parecer yo también crecí un poco, igual que Andy, tuvimos que agrandar un poco la entrada de la cueva, ya que se estaba poniendo un poco estrecha, como sea ahora tengo dieciséis años y no me siento como alguien de esa edad, realmente aún me siento un pequeño si les soy sincero. Andy ahora tiene diecisiete, si al parecer cuando lo conocí era mayor solo con un año, me entere de su edad tras haberle preguntado a Christine en una ocasión, también los líderes son unos viejos, cada uno ya supera los dieciocho años, me pregunto que pasara con ellos, pues prácticamente ya son adultos todos, Pamela también ya es mayor de edad, Luisa, por otro lado, también tiene dieciséis y seguimos siendo mejores amigos, me da gusto saber que después de tanto seguimos llevándonos tan bien.
Tras haber caminado un buen rato, estaba llegando a la central eléctrica hogar de Sabrina, pero escuche un pequeño chillido, era de Benji, de inmediato lo saque de su tronco, este se había despertado y estaba de juguetón, también él ha crecido ahora que me doy cuenta
— Veo que ahora tu tronco ya no es tan grande como antes ¿cierto pequeño? Jaja – cuando fue la primera vez que entro, este sé no ocupaba todo el tronco, hasta parecía que tenía espacio para albergar a un hurón más
Pero tras tantos años ahora su tronco le queda justo, es increíble como pasa el tiempo, así que sacando un poco de comida se la di a este mientras ingresaba a la central. Al llegar al “laboratorio de investigación” de Sabrina, perdón si lo digo así, pero Sabrina se empeña en que no es un simple cuarto con cosas locas, es un “laboratorio de investigación” como sea, agite mi cabeza y me concentre nuevamente, llame a la puerta y Sabrina del otro lado dijo
— ¡Dije que no me molestaran! – yo confundido con un poco de nervios le conteste
— Perdón Sabrina, no sabía que estabas ocupada, te dejo trabajar, cuídate. – de inmediato del otro lado se escuchó como claramente se caían las cosas y con una voz un poco avergonzada esta dijo
— ¡Jake! Lo lamento, dame un segundo ¡ahora te abro! – yo me quede esperando en la puerta mientras veía sombras a través del cristal de su puerta, ella se detuvo en la puerta y acomodándose el cabello abrió
— Hola Sabrina, lamento ser inoportuno – ella con una sonrisa dijo
— No tranquilo Jake, sabes que puedes venir cuando quieras, jaja –
Yo asentí y pasando a su oficina, ella cerro la puerta y sentándose en su silla giratoria pregunto
— Y bueno, cuéntame, ¿a qué debo tu visita, querido? – siempre me dice querido, desde hace un tiempo lo hace y se siente un poco… ¿Extraño? Pero supongo que es porque somos muy buenos amigos, da igual, con una sonrisa le respondí de inmediato
— Jaja pues, que te puedo decir, se volvió a atascar la ballesta que me diste – sacándola de la mochila y poniéndola encima de su escritorio ella hizo un ligero suspiro y frunció el ceño
— Aigh, esto es un prototipo sabía que tenía fallos, pero no tantos como para estarlos reparando cada tres días. Bien déjame revisar, vamos a ver ¿Qué te sucedió esta vez pequeña? - yo sonriente me senté y Benji se había escondido entre mi capa y sacando la cabeza hizo un pequeño sonido, Sabrina lo miro de inmediato y lo saludo — ¡pequeño Benji! ¿Cómo estás, amiguito? ¿Tienes hambre? – Benji salió de inmediato y saltando al escritorio se acercó donde Sabrina mientras esta sacaba una funda con un poco de carne seca, ella siempre es tan buena con el pequeño Benji me alegra saber que le guste cuidarlo
Después de darle de comer, tuve que regresar al pequeño, bueno no tan pequeño Benji de nuevo a su tronco para que descanse un poco mientras yo veía alrededor del cuarto, tenía varios papeles y todos señalaban a un nuevo invento de Sabrina, me pregunto ahora en que está trabajando, mientras miraba, vi que en una esquina había algo con una manta así que me acerque lentamente y antes de tocarla la manta Sabrina me hablo
— Deja eso ahí Jake, no lo toques. – yo avergonzado le pregunté
— ¿en qué estás trabajando ahora Sabrina? – ella se levantó del escritorio quitándose sus lentes y llegando hasta donde estaba parado y dijo
— No es para niños, pero te lo dejaré ver, solo por hoy cariño – guiñándome un ojo yo me puse un poco nervioso, ella tomó la manta y mientras la quitaba exclamo — te presento, mi más reciente proyecto, el “atrapa osos tres mil” –
Yo me quede de inmediato impresionado, era un cañón hecho de madera con cuerdas y cosas y la verdad no entendía nada, pero se veía grandioso era como un cañón medieval, el cual era gigantesco y mirando a Sabrina le pregunte
— Espera, ¿dijiste que se llama atrapa osos tres mil? - ella emocionada asintió y yo mirándola fijamente continúe con mi pregunta — ¿Por qué se llama así? – ella mirando con una mirada un tanto malévola dijo
— ¿Bueno quieres verla en acción? – yo un poco dudoso asentí con preocupación, ella de inmediato se colocó tras el enorme cañón y apuntándolo hacia mí, sonrió, yo muy preocupado le dije
— ¡Ey no apuntes eso contra mí! – ella respondió de inmediato
— Calma, no te hará daño confía en mí – yo solo cerré los ojos rápidamente
Lo único que escuche fue un gran disparo y como fui empujado hacia atrás por una fuerza “perfecto, Sabrina me mato” pensé, mientras habría mis ojos lentamente y mirando alrededor, no podía moverme para nada entrando en pánico grite
— ¡ayuda! ¡Sabrina! – ella de inmediato se acercó riendo y viendo como no me podía mover, yo entrando en un poco más de calma, note que estaba atrapado por una red, me tenía completamente inmóvil las esquinas tenían pesas las cuales impedían cualquier movimiento del objetivo, muy inteligente Sabrina, muy inteligente
— Bueno, ¿Qué te pareció mi nuevo invento? – yo con una sonrisa le conteste de inmediato
— Está increíble, ahora entiendo por qué se llama atrapa osos jaja, bien ¿ya puedes sacarme de aquí? – ella un poco avergonzada negó y exclamo
— Bueno, como te dije es un proyecto el cual estoy desarrollando y bueno, como decirlo, ammm… la parte que me falta desarrollar es como quitar la red jaja –
Yo de inmediato regrese a verla con una mirada seria y fría, diciéndole lo molesto que estaba solo con los ojos. Ella de inmediato se disculpó y fue por ayuda, al cabo de varios minutos, logre salir, la red era muy pesada no tengo idea de que está hecha, pero es muy resistente e igual las pesas aunque sean de un tamaño pequeño son muy pesadas, luego de ese “pequeño inconveniente” Sabrina me continuó hablando sobre el nuevo invento
— Bien, como verás aún hay detalles que ajustar, como el de quitar la red del objetivo, también el apuntado es un poco chueco, quería hacer que la red sea retráctil, pero se me está complicando y debo pensar bien en como introducir nuevamente esta de forma adecuada a la red, ya que armarla de nuevo es un completo fracaso, debe tener dobleces exactos para que al momento de ser disparada salga en la dirección correcta, tal vez por eso la mira no funciona adecuadamente – yo asentí mientras ella continuo hablando
Pasaron unas horas, hasta que al fin ella encontró la falla de la ballesta, de inmediato la reparo y anoto en sus planos del diseño que debía corregir algunos errores, al finalizar me despedí de ella, tomando el camino a la cabaña, para cuando llegue, el jabalí que habíamos atrapado antes se había repartido entre todos los presentes, vaya que todos están muy grandes es sensacional saber que todo va marchando en el rumbo correcto, mientras comíamos Pelusa y Benji también lo hacían y yo miraba alrededor como todos se veían tan felices, tan contentos, esta sensación de hogar la aprecio mucho, mientras mordía con ansias el jabalí.
Comenzó a temblar el lugar, todos entramos en pánico de inmediato, no era un temblor común y corriente, se movía muy fuerte para ello, tomando a Benji entre mis brazos lo metí de inmediato al tronco y todos nos pusimos a un lado de la cabaña, está en sus maderas empezó a agrietarse y algunas lámparas se cayeron, los animales del bosque comenzaron a correr en varias direcciones y tras unos segundos todo se detuvo
— ¿Qué fue eso? – dijo Andy preocupado mientras yo recordé las palabras del dios ciervo, “los mineros dentro de cuatro años se habrán acabado todo el oro que había en la montaña, dejándola por completo inestable, vendrán terremotos con el desbordamiento de esta en su interior por tantos agujeros” maldición, esto es malo
Levantándome de inmediato recogí mis cosas y Andy fue tras mío preguntando hacia donde me dirigía, yo sin decir palabra únicamente caminaba muy preocupado y pensativo, si este temblor fue causa de desbordamientos en las minas, la profecía está cumpliéndose y lo que sigue son los leñadores acercándose a la zona ¡rábanos! Tras unas horas de caminar, al fin llegamos hasta la entrada de los mineros cerca de la montaña, había una enorme nube de polvo, viendo por el monóculo vi como la mayoría de ellos se encontraban fuera, mientras los perros ladraban hacia la entrada de la cueva, parece que había algunos heridos, al parecer se habían derrumbado algunas columnas, lo sabía este temblor provino de aquí. Y ahora que lo pienso, este lugar antes que montaña creo que es un volcán, no sé si eso empeora las cosas…
Andy confundido, pregunto
— ¿Qué sucede Jake? – yo nada más pude sentarme en el suelo, para pensar en algo, había evadido el hecho de que esto sucedería por cuatro años y aquí está ya presente, ya a punto de suceder y todo está en mis manos, Andy asustado me miro y nuevamente pregunto — ey, Jake, ¿estás bien? Dime, ¿Qué está pasando? Lo que sea, lo resolveremos hermano, arriba –
Dijo mientras me extendía la mano yo un poco más calmado lo mire a los ojos y con un tono triste le conteste
— Solo te puedo decir algo – él asintió de inmediato me respondió
— Puedes decirme lo que sea Jake, ¿Qué sucede? – yo con una mirada afligida le dije
— Rábanos… -
…