CAPÍTULO III
ENTRA A LA BOCA DEL LOBO
Pensativo y con duda Romel Deliens se encontraba sentado en su escritorio con una pila de carpetas frente a él, las miraba con detenimiento, al parecer carecía de valor para revisarlas, de tan solo pensar en que tenía que leer todo aquello y enterarse de los más íntimos secretos de las mujeres en esos expedientes, lo hacía sentirse un patán.
- Parece como si te acabarán de informar que tienes una enfermedad terminal- señaló su primo y mejor amigo Brandon Deliens, quien se encontraba sentado frente a él, Romel le pidió que lo acompañara en ese momento, el joven Deliens necesitaba todo el apoyo moral posible y su primo Brandon, un muchacho alegre, bien parecido, de ojos verdes, cabello n***o y piel extremadamente blanca, era el único que entendía como se sentía. Romel le confiaba todos sus secretos a él, por lo que sabía a la perfección el porqué del rechazo de Romel hacia los harenes.
Brandon también tuvo su harén por su puesto; pero lo tomo con filosofía, no se aprovechó de la situación para acostarse con todas las involucradas como lo había hecho Iktan, al contrario se portó como todo un caballero, al final no mantuvo a ninguna joven a su lado, decidió entablar una amistad con algunas; pero nada romántico.
- Prácticamente así es, no sé cómo voy a soportarlo- señaló Romel
-Has lo mismo que yo- aconsejó Brandon
- A ti no te acechan como a mí- rebatió Romel
- Oye eso duele- rezongo su primo llevando de manera teatral la mano al corazón.
-Sabes a qué me refiero-
-Si te entiendo; pero por algún momento es emocionante Romel, no tenemos la oportunidad de relacionarnos con mujeres fuera de nuestro círculo, por lo menos no muy a menudo ni con la libertad que quisiéramos, ve esto como la oportunidad de conocer personas nuevas, además, una vez que termine, ya no habrá más, esto acabará y eso es lo que siempre has querido.- Brandon era de personalidad madura, no se clavaba en los problemas.
- A estas mujeres las eligió tu hermano, ya te podrás imaginar que es lo que me espera- rebatió Romel
-No juzgues antes de conocerlas, porque no mejor las vemos, faltan solo dos semanas para que esto empiece, por lo menos así tendrás una idea de tu primera selección- los consejos jamás se le acaban a Brandon.
Como si se tratara de algo venenoso, Romel tomó la primera carpeta con sumo cuidado y la abrió con cierto recelo.
Soltó una risa burlona al ver su contenido, volteo la carpeta hacia su amigo.
-Te lo dije- señaló al mostrarle la fotografía de una joven rubia exótica enfundada en un vestido rojo pasión demasiado ajustado.
- Es solo la primera- se defendió Brandon
-Dayami Brown- dijo sin ánimos Romel
-¿De la casa Brown?- preguntó sorprendido Brandon
-Al parecer no es la única, también esta, Erandi Johnson, Yara Williams, Emilia Jones, Clara White y Lola Cruz- anunció Romel mientras abría de manera rápida todas las carpetas.
-Vaya, casi todas son de grandes casas, bueno meno esta Fania Sili, no hay ninguna casa con ese apellido, mmmm….-
-¿Qué?- quiso saber Romel
-Al parecer también es la única que no ha confirmado asistencia- le informó Brandon.
-Una mujer sensata tal vez- dijo Romel extendiendo la mano hacia su primo para que le pasara el expediente de la joven.
Se sorprendió al ver la fotografía de una chica sonriente, sus llamativos ojos verde esmeralda resplandecían y su sonrisa emanaba felicidad; la joven sé encontraba sentada en un sillón de jardín, parecía que ni siquiera era consciente de que la hubieran fotografiado, ¿Qué estaría mirando que la hace tan feliz?, se preguntó Romel a sí mismo, al percibir la naturalidad en la imagen, no se encontraba en ninguna pose extravagante como las demás chicas.
- Al parecer llamó tu atención- Brandon le dedicó una mirada astuta a su primo.
-Por su puesto que no- Romel lanzó el expediente a un lado.
- Hermano, debes ser consciente que independientemente de la situación, estas chicas tienen sentimientos, no te vayas a desquitar con ellas por favor- pidió
- Por quién me tomas, mi madre crió a un caballero, por su puesto que me comportaré a la altura; pero no pretendo engañarlas tampoco- respondió Romel ofendido.
-No te molestes es solo un consejo, sigamos revisando, oye si son chicas de grandes casas, tal vez Estefanía Vasilief esté por aquí-
Romel soltó un bufido de burla ante el comentario de su primo
-Esa chica no existe, ¿Cuándo lo vas a entender?- señaló su primo -
No era para menos que el joven Deliens creyera eso, de hecho no era el único, la existencia de Estefanía se convirtió con el pasar de los años en un triste rumor, un artilugio difundido por los Vacilief para obtener poder.
-No puedes asegurar eso, además, dicen lo mismo de nuestra familia por los harenes-
- ¿Alguna vez la has visto?, los Vacilief usaron ese truco solo para llamar la atención y obtener más alianzas- aseguró Romel
- Eso sería demasiado maquiavélico; pero si es verdad lo que dices es una suerte para ti que solo sea un rumor-
-¿Por qué?- inquirió Romel
- Es una Vacilief, la única mujer a tu nivel por así decirlo, serían la pareja más poderosa del mundo, mi tío ya te hubiera comprometido con ella hermano-
-Jamás aceptaría un matrimonio arreglado- sentenció Romel
-Eso mismo dijiste del harén y aquí estamos- se burló Brandon
Romel lo atravesó con la mirada e hizo a un lado los expedientes de mala gana.
- Lo intentaré- aseguraba Daniel Corbet por teléfono
- ¿Qué intentarías?- quiso saber Estefanía, acababa de llegar a su departamento y se encontró ahí a Daniel, este se encontraba sentado en la estancia, con las piernas cruzadas, en una mano sostenía el teléfono y en la otra la invitación al harén que le había llegado a la joven Vacilief.
- Hola, querida, interesante fiesta a la que te han invitado- la invitación volaba de un lado a otro sobre la mano del joven Corbet.
Estefanía no tenía pensado asistir por lo que no le dio importancia y dejó la invitación sobre la mesa de centro en la sala, como si se tratase de cualquier cosa.
- Esto es una ofensa, ¿Cómo se atreven a considerarte para una cosa así?- señaló con un poco de molestia Corbet.
-No saben quién soy- argumento la joven - No me has respondido, ¿Qué intentarás?- insistió Estefanía a Daniel.
Este tardó unos segundos en responder, parecía pensar demasiado en su respuesta - Tu padre quiere que seas presentada en unos meses- anunció con seriedad.
-Acordamos que sería hasta que terminara la universidad, falta poco más de un año para eso- demandó ella angustiada.
-Intente recordárselo; pero no hay mucho que yo pueda hacer- respondió Daniel con pena.
-¿Cuántos meses?- quiso saber Estefanía con preocupación
- después del verano, te dará ese tiempo para prepararte-
Con pesar Estefanía se dejó caer en el sofá.
- No, no estoy lista aun, es muy poco tiempo- sabía que en algún momento debería aparecer en sociedad; sin embargo, después de años de mantenerse escondida temía salir al mundo como Estefanía Vacilief, su madre le contó infinidad de veces lo que sucedió cuando nació, esa era la razón por la que se mantuvo en secreto su paradero y ahora de un día para otro sería lanzada a los lobos, cómo podría enfrentar eso?- se preguntaba
- No tienes opción Tefi, acordaste esto con tu padre cuando te permitió estudiar públicamente-
- ¿Y si me escondo hasta que termine el verano?- sugirió ella esperanzada - tienes que ayudarme- suplicó
- Conoces a tu padre, por dios, es un Vasiliev, eres ingenua si crees que puedes esconderte de él-
- Debe haber algo que podamos hacer, algún lugar- decía ella con desesperación.
De pronto Daniel se quedó mirando con suma atención la invitación que sostenía en sus manos.
-Puede que exista una opción - anunció él colocando frente a Estefanía la invitación.
- Es imposible- rebatió ella
-Si lo piensas bien, no es tan descabellado, es el último lugar donde tu padre te buscaría- Daniel sonaba muy seguro, daba la impresión de que su intención era convencerla de asistir al harén de Romel Deliens.
- No lo sé, no es una actividad a la que me entusiasme asistir- rebatió ella
-No vas a participar de verdad, solo te esconderás ahí- insistió Daniel - Ganarías algo de tiempo para convencer a tu padre de no anunciarte hasta que termines la universidad- agregó
Estefanía analizaba sus opciones y para ser sincera consigo misma no tenía muchas de hecho solo tenía una y era aprovechar la invitación de los Deliens para ocultarse de su padre y retrasar la presentación, además, podría conocer más de cerca a algunos de los personajes más relevantes de la sociedad actual, de esta manera cuando la presentaran no estaría tan verde en ese sentido.
- Está bien lo haré, confirma mi asistencia y por favor haz todo lo que sea necesario para ocultar mi identidad, tengo entendido que investigan a detalle a las chicas.-
-No te preocupes yo me encargo- aseguró Daniel
-Esto tengo que contárselo a Issa, necesitaré su ayuda para prepararme y solo faltan tres días-
Corrió escaleras arriba a su habitación para contarle a su amiga los detalles de su decisión, una vez fuera de la vista de Daniel, este tomó su teléfono.
- Está hecho, asistirá- afirmó con una sonrisa victoriosa en el rostro.
No había nada que lo reconfortara más que cumplir con lo que se le ordenaba.
- Puse en tu maleta paquetes de condones extras- le susurro Issa ella y Estefanía, se dirigían hacia la entrada del aeropuerto, Estefanía tomaría un vuelo con el cual iniciaría su travesía hasta el lugar donde se llevaría a cabo el harén.
- ¿Qué te hace pensar que los voy a necesitar?- preguntó la joven Vacilief mirando a su amiga con una ceja alzada.
-Hay vamos no seas aguafiestas, haz a tu amiga feliz y tírate por favor a mi dios Romel Deliens- los suspiros de Issa eran demasiado exagerados.
- No voy a participar de esa manera en ese estúpido juego de los Deliens- asegurò Estefanía.
-¿Y qué es lo piensas hacer exactamente?, con esa actitud te van a correr el primer día- señaló Issa.
-Ya veré como me las arreglo, solo espero que dure por lo menos hasta la segunda ronda- dijo nerviosa
-Lo lograrás amiga, eres hermosa, inteligente, solo, por favor sé un poco más sociable y listo, a y usa los vestidos que te regale y lo tendrás comiendo de tu mano-
-Eres insoportable-
-pPero me adoras, admítelo, ¿por cierto de donde sale tu vuelo?- quiso saber su amiga.
- Es en la sala privada C, al parecer tengo que tomar un jet privado, ellos me llevaràn a no sé donde y ya de ahí me darán indicaciones, creo que me espera un viaje largo-
- Esto es emocionante- chillò Issa atrayendo miradas.
-No tiene nada de emocionante, no sé que voy a hacer si me descubre, ellos o mis padres, la verdad es que estoy muy nerviosa- admitió Estefanía.
-No hay nada de qué preocuparse, estarás fuera del alcance de tu padre por unos meses y podrás divertirte, solo relájate, cualquier cosa puedes llamarme cuando sea lo sabes y a Daniel también, ¿por cierto donde esta?-
- Creando distracciones para que no me descubran, ni los Deliens ni mis padres- informó Estefanía.
El letrero que indicaba que había llegado a la sala C estaba frente a ellas, con los nervios a flor de piel, Estefanía se aferró en un fuerte abrazo a Issa, parecía una niña pequeña que no quiere separarse de su madre el primer día de clases.
- Te voy a extrañar, siento que me estoy adentrando a la boca del lobo- dijo temerosa
- Yo a ti también, si puedes hablar, márcame todos los días- pidió su Issa -¡ve y acábalos tigre¡- ánimo con entusiasmo!
Estefanía no pudo evitar sonreír, le dio una última mirada a su amiga para después perderse dentro de la sala C, partía hacia un lugar desconocido a vivir una experiencia poco común, lo que le deparaba el destino a Estefanía Vacilief, no se lo habría imaginado ni en sueños; ¿pero de verdad era el destino o tal vez un plan trazado desde muchos años atrás?.