—¿Hermanastros? Él no respondió, solo con ver su semblante ya me había respondido. Yo estaba que me subía por las paredes. Aún así todo tenía una pizca de sentido, ellos dos se odiaban antes de conocerme. —¡No lo entiendo! Sois de la misma sangre. ¿A qué viene tanto odio? —Oliver localizó a mi padre y le fue pidiendo dinero. Es un bastardo, amenazaba a mi padre con confensárselo a mi madre y así sacar un beneficio del asunto. ¡Qué hijo de put*! No sabía que Oliver era de tal forma. Siempre se había mostrado como un novio normal de vida normal. ¿Quién era? Un extraño. —Le odio. —¿No estaba yo en tu lista negra? —me preguntó Logan cambiando de tema y recuperando la vivacidad de su voz. —Ahora has bajado puestos —contesté con una sonrisa de media luna. —¿A sí, Mrs.Weels? ¿En qué puest

