—¿Qué haces, cariño?—, preguntó mientras tomaba a Mirella de la cintura y le daba un beso en la mejilla. —¿Quién es este caballero? Mirella se sorprendió por el efecto del beso y sintió que le ardían las mejillas. Inmediatamente se recuperó y presentó a Jason: —Este es Jason. Es nuestro vecino de al lado. Me vio y me saludó. Estuvimos charlando. —Encantado de conocerle, Señor Jason. Soy Fabrizio, el marido de Mirella —dijo, colocando la mano en el vientre de Mirella—. ¡Este es nuestro pequeño! —añadió, como si quisiera darle celos. —Encantado de conocerle también, señor Fabrizio. Enhorabuena por su bebé. Espero que lo abrace con salud lo antes posible. —Gracias. —Bueno, debo irme entonces. Tenía trabajo que hacer de todos modos. —Estábamos sentados, Jason. Si te hubieras quedado un

