Davy entró a la oficina de Cristian. Estaba allí con Patricio. Escuchaban la grabación de la conversación entre Davy y Clara. ―¿La estás vigilando? ―preguntó el recién llegado. ―Debo hacerlo. ―¿Por qué? ―Porque hay cosas que no sabes. ―¿Cosas que no sé? ―Escucha, Davy, tú le dijiste a esa mujer que eras hermano de Soledad, lo cual es mentira, ¿por qué lo hiciste? ―Porque necesitaba ganar su confianza. ―¿Por eso le mentiste? ―¿Qué quieres de ella? ―Quiero encontrar a Soledad. ―¿No sabes dónde está? ―No. Davy miró a Patricio que no había pronunciado palabra. ―Nadie sabe dónde se encuentra ―dijo Patricio. ―¿Huyó de la ciudad? ―No ―contestó Cristian―, los caminos de salida están vigilados. No ha salido. ―¿Seguro? ―Sí. ―¿Y si está muerta? ―Lo habríamos de

