Pecados del Hermano
Brix observaba a la niñita pequeñita saltando en medio de su cama tamaño king como si nunca le hubieran permitido saltar en una cama antes. Había pedido la pizza y la bandeja de crudités y estaban esperando por ello.
Jolie estaba animando a la niña a explorar el lugar, diciéndole que estaba completamente bien que saltara por todos lados en los muebles. Tenía la sensación de que esperaba irritarlo. Sabía que Malik quería un minuto a solas con él, pero se estaba divirtiendo mucho viendo a Pia. Luego Jolie lo sorprendió.
—Mami, ¡ven a saltar! —Pia saltaba felizmente saludando a su madre.
Jolie subió a su cama, agarró las dos manos de la niñita y comenzó a saltar. Sus movimientos hacían que la niñita saltara más alto y ambas reían como tontas. Las risitas agudas rebotaban en las paredes y Malik asomó la cabeza en la habitación, las miró y luego se puso los dedos en los oídos.
—Mi hermana nunca haría eso —se rio Malik—.Y el trasero de Pia estaría rojo solo por sugerirlo.
—Tu hermana es mala y cruel, pero no le queda otra opción, ya que está ampliamente superada en número —siguió a Malik a la otra habitación y se acercó al escritorio en el lado más alejado de la habitación y se sentó en el borde—. Bueno...
—Ella tenía una bolsa lista —Malik le pasó un par de pasaportes—. Tenía una pila de billetes de cien dólares, al menos un montón de una pulgada de espesor. Diría que ponía un billete de cien dólares en la pila cada vez que le pagaban desde que llegó a Boston. Probablemente por eso su casa tiene ese estilo de tienda de segunda mano, si está guardando dinero y pagando facturas médicas.
—Debería haber leído el maldito expediente que Johan preparó para nosotros —se rio para sí mismo—. Me pilló por sorpresa cuando sacó a esa cosita tamaño miniatura del coche.
—Realmente se parece a Val.
—Se parece a papá. Se parece a mí —corrigió Brix—. Estoy de acuerdo con ella. Él era una mierda malvada. No puedo creer las cosas que le metió en la cabeza.
— ¿Como qué?
—Ella dijo que él le dijo que yo organizaba orgías con drogas y era violento.
—Tú eres violento —Malik rio.
—No con las mujeres —frunció el ceño a su amigo—. Tú y yo lo sabemos. Nunca le pegaría a una mujer. Nunca forzaría a una mujer y nunca lastimaría a un inocente. Jamás. ¿La escuchaste esta noche? Él la golpeó hasta que abortó. Le provocó un aborto cuatro meses antes de morir. ¿Pero qué le pasaba por la cabeza?
—Probaba mucho la droga y lo sabes —Malik susurró—. El día que ella se escapó del hospital, Cosimo nos dijo que él estaba más drogado que nunca cuando fue a interrogarlo por el dinero desaparecido. Tu padre sabía que la madre de ella se estaba muriendo. Estaba enojado por haberle robado, pero solo quería que confesara y luego pagara la deuda trabajando. Habían sido amigos desde niños pequeños en Italia. Le dio una paliza a Cosimo, le dijo que su padre lo había enviado allí para matarlo. ¡Matarlo! Luego lo dejó vivir llevándose a Jolie. Jesucristo, Brix. Se llevó a una mujer como pago de una deuda. Dijo que la sacó de allí gritando y suplicando a todo pulmón, y cuando iba a detenerlos, Val le puso un arma en la cabeza y le dijo que si decía una sola palabra, la mataría frente a él. Él pensaba que mientras ella estuviera viva, estaría a salvo. Creía sinceramente que Elio sabía que ella estaba ahí con Val. Si Elio estaba cerca y no lo llamaba, significaba que ella estaba a salvo y la deuda estaba pagada.
—Él era un amigo cercano de papá. Debería haber ido a él —suspiró Brix—. Estoy de acuerdo con ella. Si fuera mi hija, habría peleado. Habría ido a mi enemigo jurado y habría suplicado por su liberación. Daría mi vida por mi hija y Cosimo debió haber sabido, por toda la mierda que Val ha hecho a lo largo de los años, que era un sádico desgraciado. Este es el tipo que mató a su perrito por orinar en el suelo. Un maldito perrito.
— ¿Qué decía ella sobre él en un discurso sobre ti la noche en que murió?
—No sé. Estaba atascado con la mierda sobre violarla múltiples veces en una noche después de dejarla inconsciente más de una vez. Estaba intentando no vomitar.
—Quien lo mató, hizo un favor a todos.
Su teléfono sonó y vio el número.
—Mantenlas adentro. Hablaré con papá y le explicaré. Seguro que estará molesto.
Esperó a que Malik cerrara las puertas del dormitorio detrás de él antes de responder a la videollamada.
—Oye, papá.
— ¿Es verdad? ¿La encontraste y tiene una hija?
—La encontré. Trabajando para mi nueva compañía aquí en Boston, de todos los lugares. Tiene una pequeñita.
— ¿De Valentin?
—La niña parece que salió directamente de su espalda como un clon —se frotó la nariz—. Tiene nuestros ojos y nuestra nariz, papá. No podemos ocultar nuestra nariz. Así fue como sabías que era tuyo y no de Will. Mamá no pudo ocultar esto —sonrió mientras su padre reía.
—Maldita descarada —se rio al recordar el intento de la madre de Brixton de negar la paternidad de su hijo—. ¿Cómo está ella? ¿Cómo está Jolie? Cosimo ha estado preocupado por ella durante tanto tiempo.
—Ella se ve bien, papá. Historia divertida —relató cómo lo reconoció de inmediato en la reunión—. Ella es buena en su trabajo.
—No hay duda. Su padre es, con mucho, la persona más organizada y observadora que he conocido. No puede esperar a verla.
—No —sacudió la cabeza hacia su padre—, no papá. Ella está enojada. Muy enojada. Solo escuchamos la punta del iceberg de las cosas que Val le hizo pasar. Él nos convirtió a ti y a mí en monstruos en su cabeza. Le contó historias brutales pero papá, por lo que he averiguado, él la golpeaba y torturaba todos los días. Ella pensó que yo estaba allí para matarla. Aún cree que voy a matarla. Me suplicó en su maldita mesita de cocina que prometiera cuidar de Pia después de terminar con su vida —vio cómo los ojos de su padre se abrían ante la revelación.
— ¿Qué demonios le dijo Val a ella?
—Lo que he aprendido hasta ahora son orgías violentas y mal genio.
— ¿Orgías violentas? —vio cómo la boca de su padre se tensaba con el pensamiento.
—Papá, él la hizo creer que nuestra familia golpea a las mujeres como él.
— ¿Es por eso que ella escondió a Pia de nosotros?
—Sí. También es por eso que está enojada con su padre. Parece creer que su padre automáticamente hubiera sabido el peligro en el que ella estaba por culpa de Val.
— ¿Cómo hubiera sabido él?
—Bueno, si el hijo es solo una sombra del padre y ha estado trabajando para él durante décadas —Brix dejó que su padre llegara a la conclusión a la que lo estaba guiando.
— ¿Estás diciendo que ella creyó que Cosimo conocía las tendencias violentas de Val y sabía que ella estaba en peligro todo el tiempo y no hizo nada para ayudarla?
—Estoy diciendo exactamente eso —suspiró Brix—. Papá, ella está enfadada con él. Sus palabras exactas fueron 'que se joda'.
—Él va a estar herido.
—Papá, de niño, si alguien me hubiera sacado de la casa como pago de una deuda, ¿qué hubieras hecho? —preguntó la pregunta en voz baja.
—A ti, a Val, a Malik, a Sonya, a cualquiera de ustedes, hubiera luchado hasta la muerte para recuperar a cualquiera de ustedes.
—Cosimo se quedó en su casa durante ocho meses y no dijo nada. Ni una palabra. La única razón por la que te enteraste de ella fue porque estaba acostada junto a su cadáver con sus huellas en el cuello y fuiste tú quien lo encontró.
Elio llevó una mano temblorosa a su boca, —Brixton, su rostro estaba golpeado. No había manta en su cuerpo y había tantos hematomas que no podías decir dónde terminaba uno y comenzaba otro. Había sangre por todas sus piernas. Se sentía como en una película de terror y supe que él lo había hecho. Consideré que ella podría haberlo matado y simplemente desmayarse de alivio.
—Ella dijo esta noche que deseaba haber sido ella la que lo mató, pero también dijo algo que tuvo sentido para mí. Si ella hubiera podido matarlo, habría disparado mucho más que una bala.
—Merecía más de una. Quien lo disparó en la cabeza hizo un flaco favor a esa chica. Él era mi hijo y lo amaba, pero lo que hizo es imperdonable. Me estaba robando. Robando a Juan. Secuestró a una chica. Asesinó a ocho personas inocentes en ocho meses, Brix. Uno de ellos era un doctor que, según los informes de sus propios hombres, él había llamado para revisar los huesos rotos de Jolie. Aparentemente tocó su caja torácica y Val se volvió loco de celos y lo mató frente a ella. Sin embargo, por todas esas cosas, ninguna se compara con la verdad de cómo tomó a una mujer inocente y la convirtió en una esclava s****l. Ella debería haber tenido permitido matarlo con sus propias manos.
—Ella no es ese tipo —se rio—. La pequeña Pia golpeó a un matón hoy y Jolie la castigó por poner sus manos en otro niño.
Su padre se rio, sus ojos bailaban de alegría.
— ¿Cómo es mi nieta?
—Ella es pequeña. Aproximadamente del tamaño de la sobrina menor de Malik. Tiene unos grandes ojos marrones y cabello n***o como Val. Jolie dice que es melindrosa y no come mucho. Tiene una infección de oído y está tomando medicina para eso. Se despertó bastante malhumorada. Le pedí pizza y Jolie se enfadó, pero realmente quiero que la niña engorde un poco. Me parece frágil.
—Asegúrate de que tengan la mejor atención. De hecho, me gustaría que ambas fueran revisadas por un médico. Asegúrate de que no hay nada residual en la pobre chica de lo que el chico le hizo pasar. Estaré allí mañana para conocerlas en persona.
—Va a ser difícil convencer a Jolie de que no vamos a llevárnosla —hizo una pausa—, hay una cosa más. Los federales sabían todo el tiempo que ella estaba aquí. La han dejado en paz, pero me preocupa que si la vigilan, sepan de Pia.
— ¿Crees que hablará? Si le da miedo que nos llevemos a Pia, ¿crees que hablará con los federales para intentar obtener su protección?
—No lo sé. Le hice saber que constantemente tendrá seguridad a su alrededor. No puedo correr el riesgo de que ella se vaya con Pia. Ella es una Cacciola y una heredera. La niña es nuestra.
— ¿Qué estás pensando? —su padre frunció el ceño.
—Abogados. Creo que si lo hacemos legalmente. Formalizar un fondo fiduciario y establecer pagos de manutención. Conseguirle una casa que no sea un desastre. Hacerla sentir segura y hacerle saber que estamos ahí para cuidar de ella. Tal vez ella cambie de opinión y no esté tan asustada. Ahora mismo, es un riesgo de fuga y no puedo culparla.
—No quiero que ella huya.
—Tengo ella aquí en mi suite de hotel. Las pondré en mi habitación y tomaré la habitación más pequeña. Malik tomará una habitación abajo. Hemos aumentado la seguridad en todo el hotel.
—Quiero un dispositivo de rastreo en Pia.
—Papá, ella no va a estar de acuerdo. No puedes ponerle un microchip a un niño como lo haces con un perro.
—Es por su seguridad. Val ha causado muchos problemas. Si alguien descubre que tuvo un hijo, podrían buscar venganza.
—Hablaré con ella. Quiero que se sienta segura. Quiero tranquilizarla de que no tiene nada que temer. Ha pasado seis años pensando que venía al hospital a terminar el trabajo que Val empezó. Va a tomar tiempo que confíe en nosotros.
—Haz que suceda, Brix. Encuentra una forma de hacerle creer que no le haremos daño. Le debemos todo.
—Lo descubriré —vio abrirse la puerta de la habitación y Malik dijo sin sonido “pizza”—. Papá, nuestra cena está aquí. Quiero asegurarme de que las chicas coman y se relajen antes de dormir.
—Está bien. Mantenme informado de cualquier cambio. Estaré allí mañana por la tarde. Te quiero, hijo.
—También te quiero, papá —vio cómo el ceño de Jolie se alzaba ante el sentimiento expresado cuando ella y Pia entraron en la habitación.
—Tío Brixton, ¿con quién estás hablando por teléfono?
—Con mi padre —notó cómo Jolie agarraba la mano de la pequeña niña sobre su vientre—. ¿Quieres saludarlo? Él es tu abuelo.
— ¡Sí! —Se separó del alcance protestante de su madre y se lanzó a sus piernas— ¿Tengo tíos y un abuelo?
—Papá, ella es Pia. Pia, él es mi papá Elio. Puedes llamarlo Nonno si quieres —vio cómo las lágrimas caían por el rostro de su padre mientras la niña saludaba emocionada a través del teléfono.
—Hola. El tío Brixton ordenó una pizza de pepperoni.
— ¿Está tu mamá contigo? —preguntó su padre a la pequeña niña. Cuando ella asintió, habló de nuevo: —entonces la escuchas, ¿de acuerdo? Ella es tu mamá y aunque yo y el tío Brix y el tío Malik vamos a ayudar a tu mamá a cuidar de ti, ella manda, ¿de acuerdo? Tenemos que escucharla. Sé una buena niña con ella, ¿de acuerdo? Si te visito mañana, ¿hay algo especial que te gustaría tener?
—Quiero un peluche —Pia no dudó—. Uno de color rosa.
—Te traeré un peluche rosa —prometió—, ahora come tu cena y escucha a tu mamá y al tío Brix, ¿de acuerdo? Te quiero, pequeña Pia.
Ella sonrió brillantemente y saludó y miró a su madre, —voy a tener un nuevo peluche.
—Genial. Ahora vamos a cenar y luego tomar un baño y a la cama. Despídete de Nonno —Jolie susurró como si las palabras fueran arrancadas de sus pulmones.
—Te veré mañana, papá. Buenas noches —colgó el teléfono y miró a Jolie—. Él está muy emocionado de verlas a ambas.
Observó cómo sus ojos color avellana se oscurecían a un tono de marrón y cómo ella pasaba una mano temblorosa por su cabello. Estaba sintiendo abrumada y nerviosa y él la tenía atrapada y ella lo sentía.
—Jolie —habló suavemente acercándose a ella mientras Pia se apresuraba hacia la comida que Malik estaba preparando—. Respira, cariño. Eres familia. Ella es familia. No vamos a dejar que les pase nada a ninguna de las dos.
— ¿Y si no es lo que yo quiero?
—No tienes la elección en la familia, Jolie. Es bueno tener una familia, tener protección.
— ¿Dónde estaba esa protección cuando tu hermano intentaba asesinarme diariamente?
—No puedo arreglar el pasado, pero puedo asegurarme de que el presente y el futuro sean los mejores que puedan tener ambas —extendió una mano hacia su brazo y vio cómo ella saltaba nerviosamente lejos de él. Retiró su mano—. Está bien, Jolie. No te haré daño.
—Él me dijo que la primera vez que tuvo relaciones sexuales con una chica, fue con una que tú le presentaste —ella se encontró con sus ojos y le susurró—. Dijo que era una mujer a la que ataste solo para él.
El horror le quitó el aire de los pulmones.
—Jolie, no sé qué te dijo ni por qué te lo dijo, pero nunca, ni una sola vez, he atado a una mujer, ni para mí ni para nadie más. Si él fantaseó algo en su mente enferma, no tengo control sobre eso, pero te prometo que no se basa en la realidad.
— ¿Estás diciendo que nunca has matado ni herido a alguien?
Se detuvo mirándole directamente a los ojos.
—No. No te voy a mentir, Jolie. Tú sabes quiénes somos. Sabes lo que hacemos. Hago lo que tengo que hacer por mi trabajo y por mi familia. Te diré la verdad. Nunca he golpeado a una mujer. Nunca he agredido a una mujer. Nunca he forzado a una mujer que me diga que no y lo tomo de todos modos. Nunca he dañado a un inocente y nunca, ni una sola vez, he preparado a una mujer para que mi hermano menor la abuse. Nada por el estilo.
—Pero...
La interrumpió hablando.
—Ya no más, Jolie. No me repetiré de nuevo. Ahora eres parte de nuestra familia. Acostúmbrate. Esta noche ha sido mucho para ambos. Vamos a cenar y luego tú y Pia pueden tomar mi habitación para la noche. Mañana es un nuevo día e idearemos un plan para mantenerlas a salvo —la tomó entre sus brazos y le dio un tierno beso en la frente, la necesidad de consolarla y protegerla impulsando sus acciones, pero sin dejar de notar cómo ella suspiraba resignada.
A medida que se acercaba a la mesa y se dejaba caer junto a su hija, él se debatía entre querer gritarle por ser tercamente obstinada y abrazarla y tranquilizarla asegurándole que movería cielo y tierra para asegurarse de que nunca les vuelva a pasar nada. Sentía una necesidad increíble de reparar los daños causados por su hermano pero no estaba seguro por dónde empezar. La tarea parecía insuperable, pero al escuchar la risa de Pia, se dio cuenta de que, sin importar qué, iba a lograr lo que se propusiera hacer. Estas dos ahora eran su familia, sus muchachas, e iba a pasar el resto de su vida protegiéndolas.