Un hora después... Daphne. Abro mis ojos y siento un horrible sabor agrio en mi garganta, y me arde demasiado. Miro a mi alrededor, estoy en una bodega grande y sucia, el olor es repulsivo, estoy atada de pies y manos, y mi boca está tapada con una cinta metálica, siento el terror creciendo en mi estómago, quiero respirar, pero no puedo, mis pupilas se abren más, miro a todos lados. ¿Qué diablos pasó? Trato de zafarme, sin embargo, estoy bien atada a la silla, empiezo a sentir un poco de ardor en mis muñecas, por el movimiento. El terror sé incrementa cuando escucho una voz cruda e intimidante, giro mi rostro, y veo al asqueroso del ministro, está sentado enfrente de mí, está fumando un puro, tiene sus piernas cruzadas, su traje n***o lo hace ver aterrador, se levanta, y camina hac

