CAPÍTULO 2.- ENTREVISTA DE TRABAJO

1659 Palabras
Capítulo 2 Entrevista de Trabajo Dejo que la llamada muera en mis manos, no estoy de humor para contestar la llamada de Robert, tal vez no había tenido la oportunidad de mencionarlo, ha de ser porque no le doy ningún tipo de importancia, pero les voy a comentar de quien se trata. Conocí a Robert en la universidad, comenzamos a tratar como amigos, luego fue surgiendo entre ambos una serie de atracción y entre los dos decidimos empezar algo, solo con la condición de que si no llegaba a funcionar seríamos únicamente amigos. Después de un año y medio lo deje, sí me dí cuenta que era un mujeriego de lo último, sé que perdí ese tiempo aunque en realidad no todo fue malo, con él viví momentos hermosos. Bueno ahora que ya saben quién fue Robert y que no ha dejado de insistir en volver, «Cosa que no va a suceder» Está perdiendo su tiempo, no se merece otra oportunidad, esta es mucha carne para ese palito. Apago el celular y me doy una ducha, me coloco ropa cómoda y regreso a la cocina para hacerme unos sandwich. No tengo animos de preparar otra cosa. Al terminar lavo los platos y voy a mi habitación, pongo un poco de música clásica para relajar mi cuerpo. Se que mañana me espera un largo día y quiero estar lo más relajada posible. Mis ojos empiezan a cerrarse poco a poco y no sé en qué momento me quedé dormida. ( Al día siguiente) Me levanto con la claridad que entra a través de la ventana de mi habitación, por fin llegó el día que tanto estaba esperando, la entrevista de trabajo, sólo espero que todo salga bien y pueda empezar a trabajar en esa empresa. Me doy una ducha, busco en el closet un conjunto ejecutivo de esos que generalmente se utilizan para asistir a las entrevistas de trabajo, recuerdo que mamá siempre decía que ante todo debemos tener una buena presencia y que esa es la primera que abre la puerta al éxito. Me decido por un vestido azul marino cuello redondo sin mangas que se ajusta perfectamente a mi cuerpo y un blazer manga larga del mismo color, me coloco unos zapatos de tacón bajo y me maquillo un poco. Miro mi reloj de pulsera y ya es hora de salir, necesito llegar antes de hora pautada, siempre me ha gustado llegar antes de la hora, tomo el primer taxi que pasa por la avenida indicando la dirección a la que debe llevarme. Pasados unos 15 minutos por fin llego a mi destino, me bajo pagando al taxista y agradeciendo por su servicio. Estoy parada frente a la gran estructura de vidrio y no dejo de sentirme nerviosa, de solo recordar el incidente de aquel día se me eriza la piel. Flashback Me siento muy contenta por haber dejado mi hoja de vida en esta gran empresa, tengo la corazonada de que todo saldrá bien. Se que aquí podré tener grandes oportunidades, por ahora no me interesa que puesto voy a ocupar, lo importante es poder tener un empleo ¿Cierto? Voy tan distraída perdida en mis pensamientos cuando no me fijo en la gran puerta de cristal, por un momento pensé que estaba abierta, pero para mi desgracia choque contra ella como una tonta. Mi cuerpo impactó de tal forma que reboté como pelota de pin pon, no tenía donde agarrarme así que esperaba el gran golpe en mi trasero al caer al suelo, golpe que nunca llegó a ocurrir puesto que, unos fuertes brazos evitaron el impacto. Por un instante me quedé paralizada y no fue por el susto, sino por el delicioso aroma del perfume que emana este hombre, con eso puedo decir que si así huele no quiero imaginar lo guapo que ha de ser. No pasan muchos minutos y me ayuda a levantar, yo por la vergüenza que tengo no soy capaz de girar, pero todo esto se va al caño cuando el mismo me gira con delicadeza y nuestras miradas se encuentran y me pierdo en esos hermosos ojos color miel. «Santa cachucha se me van a caer las pantys» —¿Te encuentras bien? —Enarca una ceja. —Si solo es el susto. —las piernas me tiemblan— Muchas gracias. Me quedo como en la luna, quisiera besarlo pero no puedo ser descarada. Él se adelanta unos pasos para abrir la puerta, la cual deja abierta y antes de despedirse me dice: —Espero volver a tropezar contigo nena. —guiña un ojo— Fue todo un placer. Luego de eso sigue su camino y yo sigo aqui deseando saber de quien se trata, sí muchos dirán que esta historia es cliché y es como todas las demás, pero tengan por seguro que muchas cosas pueden pasar y todo no es como se lo han de imaginar. Fin Flashback Esta es la primera entrevista de trabajo que tengo y espero que todo salga bien. Me encamino a la entrada y llego a la recepción. —¡Buen día señorita! —Saludo cordial. —Buen día, ¿En qué le puedo ayudar? —Responde amablemente. —Hoy tengo una entrevista de trabajo. —Me siento nerviosa— Quería saber como es el procedimiento. —Ok señorita. Me pide mi identificación y un número telefónico de contacto, llena una especie de formato en la computadora y seguidamente me regresa mi documentación junto a un gafete de visitante , el cual debo llevar puesto mientras me encuentre dentro de la empresa. Me indica que suba al piso número 4 donde está el Departamento de Recursos Humanos. Me encamino a la puerta del ascensor esperando a que llegue a planta baja, pasan unos minutos y la espera me desespera, no puedo con la angustia y camino hacia las escaleras subiendo lo más rápido que puedo hasta llegar al piso indicando. Estando en el lugar sigo a la pequeña sala de espera donde ya se encuentran varias personas, seguro también están esperando para la entrevista, les doy los buenos días y algunas de ellas responden, creo que a los demás les hace falta un poco más de modales. Pregunto quien es el último y una chica castaña hace un ademán con su mano indicando que ella es la última, me siento en la silla que se encuentra a su lado. Ya ha pasado más de una hora y soy la única que queda en la sala de espera, estoy que me como las uñas por los nervios, de repente se abre la puerta saliendo la chica castaña que se despide de mí con una sonrisa. —Cinthya Miller. —Llama una señora. —Aquí estoy. —Me levanto para seguirla hacia la oficina. Estando dentro me indica que tome asiento mientras ella hace una llamada telefónica, yo me quedo reparando la oficina con mucho detalle, me llama mucho la atención una serie de fotos enmarcadas que están en la pared, en una de ellas hay un rostro que se hace un poco familiar, cuando estoy a punto de visualizar más la imágen la señora llama mi atención cuando tose para llamar mi atención y de inmediato la volteo a ver. Comienza a hacerme las preguntas de rutina mientras revisa mi hoja de vida con mucho detalle, puedo notar que se asombra cuando llega a algún punto específico. «¿Qué estará pensando? me estoy despertando». Rompe el silencio para decirme que soy una excelente candidata para trabajar en la compañía, pero como siempre hay un pero y tiene que esperar la aprobación del jefe y dueño de la empresa. Me siento un poco cabizbaja pero ella me alienta diciendo que de todas las personas que entrevistaron solo 3 personas están capacitadas para el puesto y eso en parte me da un gran alivio, me pide una foto para anexar a la hoja de vida pero no tengo. Ella hace una mueca pero de igual forma dice que tal vez si llego a ser seleccionada tengo que traer una foto actualizada para ser anexada, finalizada la entrevista me levanto para estrechar su mano y esperar a que me hagan una próxima llamada deseando que me digan “ señorita Miller queda contratada” Salgo de la oficina de recursos humanos con los nervios a flor de piel. Se que hay muchos candidatos para este puesto, pero como dice el dicho "Las esperanzas son las últimas que se pierden". Estando en la salida del imponente edificio me doy cuenta que está lloviendo y para completar no tengo un paraguas, se me ocurrió la brillante idea de sacarlo de mi cartera antes de salir. «Vaya suerte la que me gasto el día de hoy» Saco mi celular para verificar la hora, ay van a ser mediodía no puedo creer lo rápido que pasó el tiempo y para completar se me había olvidado que tenía que ir a la universidad «Ultimamente no se donde tengo la cabeza» A lo lejos diviso que viene un taxi, colocó mi cartera sobre mi cabeza y salgo corriendo lo más rápido que puedo hasta la avenida para poder parar el taxi. Cuando estoy a punto de llegar se adelanta un vehículo y este desgraciado pasó justo donde había un gran charco de agua mojándome en el acto de pies a cabeza. Maldigo mentalmente por lo que me acaba de pasar, esto solo le pasa al pato Lucas y a mí. Camino unos cuantos metros para pararme debajo de un pequeño techo y poder cubrirme y no seguir mojándome. Miro mi ropa y soy un completo asco, así no me voy a presentar en la universidad ni loca, van a creer que soy una indigente, y lo digo sin ofender. Siento que me están mirando pero no volteo, prefiero ignorar a quien sea que lo esté haciendo, pero todo es inútil cuando escucho su voz. —Que mal te ves, pero igual luces preciosa…
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