Nikanor Dos meses atrás Doy un sorbo a mi copa, y otro, y otro... Mis pasos son tambaleantes y se me dificulta mantenerme de pies. Es la primera vez que me emborracho, o así estoy, supongo. Entonces, ¿por qué sigo estando consciente? La idea es no sentir nada. Miro a la mujer frente mí, que espera a que empiece a cumplirle en su noche de bodas. ¡Maldita sea! Ni siquiera fue una boda. ¿Cómo podré complacerla si con ella no...? Sigo bebiendo sin importarme las consecuencias de mi acción, solo quiero verla diferente. Que sus ojos se tornen cafés y su cabello castaño. Necesito que su sonrisa emane pureza e inocencia, necesito verla como a ella. —Por favor, ya deje de beber —ruega ella con ojos aguados. A simple vista, se ve como una flor delicada y bella, incapaz de dañar. Sin embargo, s

