FEDERICO De regreso a la cabaña, descargan juntos las compras, moviéndose uno alrededor del otro con facilidad practicada. —¿Qué deberíamos hacer? —pregunta Clarissa, mirando los ingredientes que compraron. Algo sencillo. ¿Pasta? Podemos preparar una buena salsa, pan con ajo y ensalada. —Eso suena bien. Trabajan juntos para limpiar la cabaña: Clarissa ordena la sala de estar mientras Federico lava los platos del desayuno, ambos moviéndose por el espacio como si hubieran hecho esto cientos de veces antes. Doméstico. Cómodo. Federico la observa por el rabillo del ojo mientras ella esponja los cojines del sofá y alisa la manta. Ella está nerviosa. Quiere que todo esté bien. Quiere demostrarle a Sebastián que todo está bien. Bien. Déjala actuar con normalidad. Déjala que demuestre l

