Romina. No se lo que esté pasando por la cabeza de Ethan, pero por la mía, estamos jodidos. Sus padres nos miraron con las cejas alzadas, mientras Evan, se aguantaba la risa porque aún seguían los Carson aquí. —Oh, mira cariño, hay manzanas con chocolate— —El deber llama— hablo, el señor Carson, siendo guiado por su esposa hacia la mesa de dulces. Respiré hondo cuando se fueron. —No sabía que te habías casado, Ethan, ni mucho menos que teníamos un nieto. Soltó sonriendo irónica Regina, mientras Evan por fin soltaba su carcajada, siendo fulminado por Ethan. —Podemos explicarlo, todo fue un malentendido y...— me quedé callada al escuchar a Ethan. —Pues si, no se los quise decir por esto— Me volteo a verlo alarmada, preguntando con la mirada más desesperada, qué demonios hacía. Ev

