Jadeé, ahogándome y tosiendo al sentir algo en la garganta. Miré frenéticamente a mi alrededor en la habitación vacía, rascándome la garganta y palpando el yeso que la rodeaba. Abrí mucho los ojos mientras intentaba toser o escupir lo que fuera que tenía en la garganta, cuando entraron corriendo varias enfermeras. —Cálmate, cariño, te vamos a quitar el tubo, pero tienes que calmarte—, intenté decir lo mejor que pude, pero la sensación de náuseas era incontrolable. Era como si no pudiera respirar, cuando el objetivo del tubo era precisamente lo contrario. Me sacaron lentamente el tubo de la garganta, lo que me provocó un ataque de tos mientras me sentaban lentamente. —¿Dónde...? —Conejita—, las mujeres se hicieron a un lado y vi a los dos, Terry sosteniendo un jarrón con lirios y una mi

