Megan Sinclair El sol de la tarde se filtra a través de las persianas de mi oficina, proyectando sombras alargadas sobre los montones de documentos que cubren mi escritorio. Suspiro, frotándome las sienes. Ha sido una semana agotadora, y el peso de dirigir la editorial se siente más pesado que nunca. Mis ojos se posan en la pantalla de mi computadora, donde el nombre "Ravencroft Editorials" parece burlarse de mí. Algo en ese nombre me inquieta, como un recuerdo perdido en la bruma del tiempo. —Ravencroft…—susurro— Cassian Thorne Ravencroft —saboreo el nombre saliendo de mis labios. Estoy tan absorta en mis pensamientos que apenas noto cuando Mía, mi secretaria y confidente, entra en la oficina. —¡Megan! Traje los informes que me pediste y... ¡oh! —exclama, deteniéndose en seco al ve

