Me suelta y se aleja, sin escuchar respuesta de mi parte. Mi mente además de torturarme con recuerdos, le da la razón a John. Hoy nada salió bien para mí. Entro nuevamente a la casa, directo al cuarto, donde dejé el vestido. No puedo seguir desnuda. El espejo me amenaza, otra vez. Veo mi reflejo en el cristal con ese vestido blanco en manos. Una sensación de incomodidad me atrapa y termino soltando la prenda. El rechazo me impide volver a ponérmelo, por tanto, lo dejo en el mismo sitio. Solo tomo la ropa interior. Vuelvo a merodear por la casa del hombre que detesto. No hay rastros de él. Bajo a la sección inferior y entro al pequeño cine. Busco donde ponerlo en función y lo logro, después de casi dos minutos en ello. El diario de Bridget Jones. Se estrenó en el 2001 y aunque no soy

