Al terminar con Deisy volví a recepción. Le pedí a la chica instrucciones sobre la oficina de John. Al acercarme me encuentro con su secretaria. John estaba reunido. No quería interrumpir tal momento, pero debía comentarle que la campaña ya estaba en sus manos, ya no dependía de mí. Así que, abro la puerta de la sala de reuniones dispuesta a comentarle a Gran Insoportable las novedades. Todos me observan y el nerviosismo me gana. John me pide que ocupe asiento en la silla libre y el que sea la cabecera me asombra tanto a mí como a sus empleados. John habla de primero y luego escucha las ideas de los demás y en ese instante, me pierdo. Había jurado que era peor que Deisy; imponía sus ideas sin más. El hombre que tengo frente a mí, separados por centímetros me empezaba a generar muchísima c

