Anuncio: escena erótica que incluye una tercera persona. Si no te gustan estas escenas, no leer. Voy desnuda hasta la habitación que he tomado prestada en la segunda planta. Debería sentirme cabreada, utilizada, pero no puedo. No cuando la que más lo ha gozado soy yo, no cuando fui yo quién más pidió a gritos esto, no cuando si entrara por esa puerta volviera a quererlo. Me acuesto sobre la cama, mirando al techo mientras mi respiración aún no está del todo calmada. Mi estado no mejora, así que decido entrar en la ducha. Tampoco lo odio, lo siento. Tampoco me desagrada estar en el mismo sitio que él. No me molesta escuchar su voz, no me incomoda sentirlo. Sí, es peligroso. Ahora mi mente repite el momento y todo en mí grita que necesita su toque. Quiero que me llene con su gran erec

